Análisis

Crítica de Jack Ryan: Operación Sombra

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Jack Ryan: Operación Sombra, conoceremos las motivaciones del personaje principal. Veterano de guerra tras un aparatoso accidente mantiene una doble vida como analista financiero y agente de la CIA. Pronto descubre un complot que puede hundir la economía estadounidense y sembrar el caos en el mundo, para lo que tendrá que pasar al trabajo de campo y enfrentarse al peligroso Cheverin en una carrera contrarreloj.2014 - DIRIGIDA POR: Kenneth Branagh - PROTAGONIZADA POR: Chris Pine, Kevin Costner, Kenneth Branagh, Keira Knightley y Colm Feore. Ya en cines.

Desde que Alec Baldwin encarnara a Jack Ryan en 1990 en La caza del Octubre Rojo ha llovido bastante. Le tomó el relevo Harrison Ford en Juego de patriotas (1992) y Peligro inminente (1994) y finalmente Ben Affleck en 2002 rodó Pánico nuclear.

Ahora, Kenneth Branagh nos presenta a un Chris Pine inmejorable, que ya había dado muestras de su talento para la acción en las dos entregas estrenadas de Star Trek encarnando al capitán Kirk. Él consolida con esta película su carisma, remitiéndonos a la fortaleza física y el empaque del Matt Damon que se metía en la piel de Jason Bourne.

Jack Ryan reinventado

La película tiene el claro cometido de "reiniciar la franquicia", mostrándonos los orígenes del personaje desde que contempla atónito (como nos sucedió a medio mundo) la caída de las Torres Gemelas en la pantalla de un televisor. Con pocas palabras, el guión de Adam Cozad y David Koepp ya nos está explicando cuáles son las motivaciones de Ryan para entrar a formar parte de la marina.


También veremos cómo sufre el aparatoso accidente que le destroza la espalda y por poco le priva de la capacidad de andar, pero que le lleva a conocer a Cathy (Keira Knightley) y, al poco tiempo, a ser reclutado por la CIA Thomas Harper mediante. Éste último papel recae en un Kevin Costner al que por cierto se le ofreció interpretar a Jack Ryan en el pasado, si bien tuvo que rechazarlo por estar inmerso en la preparación de Bailando con lobos.

Curiosidades aparte, Branagh nos brinda la posibilidad de conocer al personaje desde sus cimientos llevando a cabo su primer trabajo de campo e incluso en su primera trifulca cuerpo a cuerpo, que le llevará a experimentar sensaciones primigenias.

Acordes y desacuerdos

Aunque del tono general de la cinta se desprende lo que de ella se espera (es básicamente una película de espías que sigue un esquema clásico y propone un hilo argumental sencillo), lo cierto es que a estas alturas se espera algo más que acción con unos personajes estereotipados al máximo (buenos muy patriotas nacidos héroes y malos despreciables que tratan a bofetadas a sus subordinados y escuchan música clásica mientras urden oscuros planes). En este sentido, Operación Sombra deja poco margen de maniobra para sorpresas y pierde parte de su efectividad en el tramo final.


Por el contrario, el trabajo de interpretación del elenco principal es fabuloso: indudable la química entre Chris Pine y Keira Knighley, que, aunque no se libre de tener que ser rescatada, toma un papel más activo en los acontecimientos configurándose como una pieza fundamental para la resolución de la trama la secuencias cargadas de movimiento rodadas con muy buen tino.

Hay algo en Cheverin de obsoleta grandilocuencia que le resta credibilidad pero su cara a cara con Cathy en el restaurante es sin duda una de las secuencias dialogadas más interesantes de Operación Sombra, en la que se nos antoja más humano y tridimensional.

Mención aparte al espantoso doblaje al castellano del personaje con el clásico acento rrrrusssso que desmerece mucho su actuación (vamos, que mejor si la véis en versión original).

En resumidas cuentas, este Jack Ryan gusta y sorprende poniendo una primera piedra sólida para la construcción de una nueva franquicia, en la que por cierto los mayores temores vienen a ser la volatilidad de los mercados bursátiles, tanto o más que los atentados con bombas que revientan estructuras sólidas... 

Valoración

Entretenida cinta de acción que vuelve a recolocar en el mapa cinematográfico a Jack Ryan, el mítico personaje de Tom Clancy redivivo.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

Las secuencias de acción y el pulso de Branagh con la cámara.

Lo peor

Menos afortunada es la incursión del director como actor, demasiado estereotipado.

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