Análisis

Crítica de Kick-Ass 2: Con un par

Por Daniel Quesada
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ARGUMENTO: Dave decide reafirmarse como superhéroe mejorando sus habilidades como Kick-Ass y buscando un grupo del que formar parte. Los problemas llegan cuando Mindy se ve obligada a dejar de ser Hit-Girl y Chris se transforma en El Hijoputa para llegar a ser un gran villano. 2013 - DIRIGIDA POR Jeff Wadlow - PROTAGONIZADA POR Aaron Taylor-Johnson, Chlöe Grace Moretz, Cristopher Mintz-Plasse y Jim Carrey.

La primera película de Kick-Ass supo sorprender a un público que, en su mayoría, no conocía las salvajadas que Mark Millar había firmado en el cómic original. Una vez superada la sorpresa de ese film, los espectadores ya tenían las expectativas altas con esta secuela, basada en el cómic de Kick-Ass 2 que llegó hace unos meses a España. Sobre todo, porque esta nueva aventura de Dave Lizewski vendría con la calificación americana "R" ("restricted"), lo que significaba que no se cortaría a la hora de mostrar violencia.

Probablemente eso haya provocado su batacazo comercial en EEUU, pero a nosotros nos ha servido para disfrutar de una película más próxima al ultra-bestiajo cómic en el que se basa.

La senda de Big Daddy

Sigue teniendo mucho de friki esta Kick-Ass 2. De nuevo, hay referencias a personajes de cómic, a las redes sociales o hasta al posible erotismo de tía May. Sin embargo, esta vez gana más peso la búsqueda de la responsabilidad, del destino. ¿Qué implica de verdad ser un superhéroe? ¿A qué hemos de renunciar para realizarnos? Se salpican los momentos trascendentales por aquí y por allá, especialmente cuando Kick-Ass y Hit-Girl ponen a sus padres como modelo a seguir. Pero ojo, la película no es seria ni mucho menos (luego entraremos en el tema del humor). Simplemente, busca ser algo más heróica.

Ese aspecto se nota especialmente en el propio Kick-Ass, que rompe con su perfil de "tirillas" de la primera parte y se entrena a fondo para tener un cuerpo hercúleo, algo que no sucede en el cómic. Incluso en el final de la cinta hay ciertos cambios respecto a la versión en viñetas que dan una perspectiva algo más noble, más maniquea del personaje.

Justo lo contrario sucede con Hit-Girl, la cual era una máquina de matar en la primera parte y, aquí demuestra su lado más humano: ahora es una adolescente que empieza a sentir interés por los chicos y por formar parte del grupo. Aunque en el cómic de Kick-Ass 2 no se hace tanto hincapié en esa faceta, sí hay algo de eso en el tercer cómic de la saga que se lanzó, llamado Hit-Girl: La precuela de Kick-Ass, donde se busca profundizar más en la psique de este personaje que ha "enamorado" a tanta gente. Debido a eso, la película está un tanto contaminada por las ganas de acercarnos al personaje cuando, en realidad, lo que queremos es verla más tiempo repartiendo leches y cercenando miembros.

Ojo, que la señorita Mindy McReady no es ninguna mojigata y, por supuesto, la oiréis soltar unos improperios que sonrojarían a Carmen de Mairena, además de ofrecer unas palizas y piruetas de escándalo. Probablemente, el momento estrella sea ese ataque con el "cacapota" a las pijas del colegio: un clásico instantáneo, nunca mejor dicho.

Pero, qué demonios, nos hubiera gustado que Hit-Girl se luciera más en pantalla. En cualquier caso, está claro que ella es la "protagonista en la sombra" de la película, gracias en buena parte a una Chlöe Grace Moretz que se come la pantalla con sus enormes ojos y su expresividad. ¡Esta claro que esta chavalina es un nuevo boom de Hollywood!

Malos sadomaso

Llega el momento de hablar de Chris D´Amico, el "malo" de la película. Siguiendo el esquema de los cómics, le toca convertirse en El Hijoputa y reclutar a su banda de los Megacabrones Tóxicos. Toca mostrar látex, absoluto desprecio por la vida ajena y un odio visceral a Kick-Ass, igual que en el cómic. Sin embargo, hay algunas diferencias en la película y, en nuestra opinión, no son para bien: el personaje es excesivamente palurdo y tontorrón. No es que el Chris de las viñetas fuera un cerebrín, pero se hacía más caso a su vena egoísta y vengativa, no había tanta comicidad.

El resto de secundarios, aunque se han modificado ligeramente (quizá hay demasiado protagonismo para Zorra Nocturna), sí aportan variedad y buenos momentos, especialmente el Coronel Barras y Estrellas (a cargo de un Jim Carrey que hace lo que puede por contener su histrionismo) y la brutal Madre Rusia. Este enorme conjunto de personajes esperpénticos por fuera, pero auténticos por dentro sirve para estructurar una película que da lo que promete: peleas divertidas por su bestialidad y buenas coreografías, diálogos con más tacos que conjunciones y, en general, una reivindicación de ese frikismo que todos seguimos guardando en nuestro corazoncito. No sorprende tanto como la primera película, pero saciará vuestras ganas de ver a unos cuantos gilip****s morder el polvo durante un rato.

Valoración

Un buen ejercicio de "frikismo", humor y violencia loca. Tiene sus altibajos en el ritmo, pero sabe entretener y arrancar alguna carcajada al público sin complejos.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Una vez más, ver las coreografías en acción. Sabe ser tan gamberra que puede pillarte desprevenido.

Lo peor

El excesivo interés en humanizar a Hit-Girl y en "superheroizar" a Kick-Ass.

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