Análisis

Crítica de Las ventajas de ser un marginado

Por Raquel Hernández Luján
-

ARGUMENTO: Charlie, brillante y poco sociable estudiante, vive a soledad desde que su mejor amigo se suicidó, hasta que un par de jóvenes carismáticos lo acogen en su grupo: la bella Sam, de espíritu libre, y su hermanastro Patrick, sin miedo a nada, cuidan de Charlie ofreciéndole nuevos estímulos y el cariño que necesita para abrirse al mundo.2012 - DIRIGIDA POR: Stephen Chbosky - PROTAGONIZADA POR: Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller, Paul Rudd. Estreno el 8 de febrero de 2013.

Corre el año 1991 y Charlie (al que da vida Logan Lerman), es un adolescente solitario, tímido e introvertido que está tratando de superar la muerte de su mejor amigo Michael. Se siente muy solo desde su marcha y su perfil excepcional académicamente y poco sociable hace que sea el típico marginado de la escuela, con pocas ganas de internarse en la pequeña jungla de personas para las que es invisible.

 

Todo esto dará un giro radical cuando conozca a Sam (Emma Watson) y su hermanastro Patrick (Ezra Miller), dos alumnos de último curso que introducirán a Charlie en un mundo desconocido hasta ahora para él: nuevas amistades, el primer amor, interesantes conversaciones y actividades que le devolverán las ganas de vivir y de descubrir el mundo.

 

Por otra parte su profesor de inglés, el Sr. Anderson (Paul Rudd), le introduce en el mundo de la literatura, dándole también una motivación a largo plazo: ser escritor.

 

¿Cuáles son las ventajas de ser un marginado?

Stephen Chbosky lo tiene muy claro: ser un marginado te hace libre para unirte a otros marginados y puede no ser tan traumático.

 

Eso es exactamente lo que le sucede a Charlie cuando se da cuenta de que no tiene que cambiar su forma de ser ni tratar de agradar a nadie, sino tan solo ser él mismo para poder integrarse en un grupo de personas dispuestas a aceptarle y ayudarle a superar los problemas que viene arrastrando: el fallecimiento de dos de sus pilares fundamentales, su mejor amigo Michael y su tía Helen (este complicado papel lo interpreta la actriz Melanie Lynskey que os será familiar por su papel de Rose en Dos hombres y medio).

 


 

Periódicamente Charlie experimenta "apagones" durante los cuales no es dueño de sus actos, por lo que está sometido a tratamiento psicológico. ¿Qué los desencadena? ¿Dónde tienen su origen? ¿Podrá superarlos alguna vez? Para conseguirlo tendrá que enfrentarse a aceptar quién es y de paso dejar aflorar el pasado que tan enconadamente trata de olvidar.

Un reparto de lo más interesante

Logan Lehrman es uno de esos chicos precoces que inician su carrera cinematográfica casi antes de dejar el biberón. Su primer papel en un largometraje lo desempeñó con cuatro años como hijo de Mel Gibson en El patriota y a partir de ese momento su idilio con el cine le ha llevado a trabajar en películas como ¿En qué piensan las mujeres?, El efecto mariposa, Percy Jackson y el ladrón del rayo o Los tres mosqueteros. También tuvo su momento en televisión con la serie Jack & Bobby. Lehrman tiene la capacidad de comunicar a la perfección la inseguridad y el aislamiento del personaje, así como la inmensa gratitud que siente cuando por fin encuentra su lugar y su temor a perderlo.


Pero sin duda, el personaje más interesante de la cinta es el complejo Patrick al que da vida Ezra Miller, un actor que ya nos puso los pelos de punta en la adaptación cinematográfica de la inquietante novela de Lionel Shriver "Tenemos que hablar de Kevin". Miller construye su personaje con una gran maestría a pesar de su juventud midiendo de maravilla los silencios, los gestos y la actitud postural. Me atrevería a afirmar con bastante seguridad que oiremos hablar largo y tendido de este actor cuyo próximo trabajo será el de interpretar a Leon en Madame Bovary (en fase de preproducción).

 

Tampoco podemos dejar de lado a la carismática Emma Watson, que con este papel se aleja ya de esa pequeña losa que supone meterse reiteradamente en la piel del mismo personaje y deja atrás al fin la alargada sombra de la saga Harry Potter.

Algo más que el típico drama adolescente

Las ventajas de ser un marginado está producida por el estudio Mr. Mudd Productions, el mismo que ya se había interesado por la temática adolescente en otra película de éxito como fue Juno (2007). En esta ocasión la mirada hacia esa inevitable etapa de incomprensión y ostracismo que suele ser la adolescencia es muy madura y se muestra a lo largo de la evolución de los personajes en la cinta. El Charlie hundido que conocemos al principio de la cinta no tiene nada que ver con aquél del que nos despedimos al final y afrontamos con él toda una serie de situaciones que le hacen ir madurando y aprendiendo.

 

 

Como anécdota podemos señalar que la película fue calificada con una R, "por su contenido en abuso de alcohol y drogas, así como por sus referencias sexuales".

 

Sin embargo, después la calificación se cambió y en España se ha estrenado como no recomendada para menores de 12 años. Para ello fue preciso argumentar que se trataba de un material de temática madura, y que todas las cosas que ocurren en la película incumben a los jóvenes en la actualidad.

 


 

No puedo terminar esta crítica sin hacer mención al telón de fondo que sirve de base a la película: la década de los 90, en la que escuchar una canción en la radio podía significar meses de búsqueda hasta descubrir quién era el autor, o cuando grabarle un casette a alguien especial era toda una declaración de amor. Los nostálgicos disfrutaréis de la película doblemente y por el camino podréis rememorar ese magnífico tema del heterocromo David Bowie titulado "Heroes", que, casualidades de la vida, ya fue utilizada en la banda sonora de Godzilla tocada por la banda The Wallflowers.

Valoración

Stephen Chbosky, autor de la novela publicada en 1999 "The Perks of Being a Wallflower", se encarga de adaptar el guión y dirigir la cinta, asegurando la coherencia del relato y plasmando su idea original.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

La ambientación en los años 90 resulta muy evocadoras: las cassettes, las fiestas, las canciones...

Lo peor

Da la sensación de ser la típica película sobre un marginado que consigue sobresalir, pero hay más.