Análisis

Crítica de Locke, con Tom Hardy

Por Fátima Elidrissi
-

CRÍTICA DE Locke (2013) - DIRIGIDA POR Steven Knight - PROTAGONIZADA POR Tom Hardy, Olivia Colman, Ruth Wilson, Andrew Scott, Ben Daniels, Tom Holland. ESTRENO el 22 de agosto.   ARGUMENTO: Ivan Locke es un hombre que ha trabajado duro para llevar una buena vida. Pero un día recibe una llamada que pone patas arriba todo su mundo. Desde entonces se sumergirá en un viaje con el que intentará volver la normalidad.

Locke es Tom Hardy y Tom Hardy es Locke. En esta claustrofóbica narración el actor interpreta a Ivan Locke, un hombre que con esfuerzo ha conseguido todo lo que se proponía en la vida. Buen marido, buen padre, buen trabajador, Locke es conocido por su sensatez y saber hacer, pero una llamada telefónica pondrá patas arriba todo este edificio que tanto le ha costado construir.

Presentada como un minimalista road trip nocturno, la película gira en torno al misterioso trayecto por carretera que emprende su protagonista. A través del manos libres de su teléfono móvil, Locke irá explicando al espectador y a sus seres queridos los motivos de su viaje mientras intenta recoger los pedazos de una vida que inesperadamente se está desmoronando. Todo desde el interior de su vehículo en una tensa narración que avanza en tiempo real.

Steven Knight dirige este frenético descenso a los infiernos encabezado por un Tom Hardy que con su voz y su comedida interpretación sostiene todo el relato. Locke es la segunda película de Knight como director tras Redención, otro relato protagonizado por un trágico personaje abocado al fracaso, interpretado en esa ocasión por Jason Statham. Pero este caballero inglés cuenta en su currículum como guionista con otras dos poderosas narraciones sobre los bajos fondos londinenses: el thriller de Stephen Frears Negocios ocultos y el drama de David Cronenberg Promesas del este.

Con Locke, Knight consigue reducir la historia y sus elementos a un hombre y un coche sin que el relato se resienta. Más bien al contrario: las cuestiones morales y éticas que la película va lanzando al espectador cobran sentido en esta opresiva atmósfera, que obliga a la audiencia a recorrer este camino de la mano del protagonista.

Un error que puede destruir toda su vida

Ivan Locke es el supervisor de una empresa de construcción que mañana se enfrenta al mayor vertido de cemento realizado en Europa. Pero Locke no podrá asistir. Esta noche juega su equipo de fútbol favorito, pero tras semanas organizando la velada junto a su mujer, con la que lleva 15 años casado, y sus hijos, el protagonista se verá obligado a faltar a la cita. La razón de sus ausencias, del viaje y de que toda su existencia se esté viniendo abajo es el único desliz que Locke se ha permitido a lo largo de su vida y que dejaremos que descubráis en la película.

Dejando de lado un par de tomas desde el exterior, toda la película está rodada en el interior del coche de Locke. La cámara viaja del salpicadero del vehículo a la cara de Hardy, del asiento trasero al asiento del conductor, encerrada, como el protagonista, dentro de su coche. Como si de una obra de teatro se tratara, la narración avanza cronológicamente casi sin cortes, dejando apenas respirar al conductor y al espectador entre conversación y conversación.

A lo largo de 85 minutos, este apasionante thriller a lo 24 acompaña al protagonista en un viaje físico y espiritual donde el resto de los personajes son voces que nos llegan a través del teléfono. Unos personajes que aunque no veamos tienen entidad propia, demostrando sus preocupaciones y sentimientos gracias a unos diálogos magistralmente escritos y ejecutados.

Los ensayos y el rodaje de Locke se realizaron en apenas dos semanas aprovechando un descanso del solicitado Tom Hardy, cuya presencia es el verdadero eje del film. El actor nos tiene acostumbrados a participar en películas de acción y aventuras como la próxima resurrección de Mad Max: Furia en la carretera, El caballero oscuro: La leyenda renace, Warrior, Origen, Bronson o RocknRolla, pero en Locke cambia de registro para ponerse en la piel del inexpresivo y calculador Ivan Locke.

En este film el protagonista se enfrentará a las consecuencias de sus actos mientras intenta contener las distintas variables que interconectan su casa, su familia y su trabajo. Pero no lo hará con aspavientos: su controlado comportamiento no será sino un reflejo de su kantiana forma de vida. Sobrevolando la escena se encuentra el recuerdo de su padre, un fantasma que viaja en el asiento trasero con el que Locke, un hijo bastardo, se permite discutir y explotar periódicamente.



ALERTA SPOILERS

Ivan Locke se erige así como un héroe patético que viaja desde Birmingham a Londres para asistir a la madre de su hijo. Y así lucha por limpiar su nombre, realizar el vertido de cemento con éxito, explicar a su mujer lo ocurrido sin perder a su familia y llegar a Londres a tiempo del parto de la frágil Bethan. De forma metódica Locke intentará resolver cada uno de estos problemas dispuesto a arriesgarlo todo con tal de hacer lo que debe.

FIN DE LOS SPOILERS



Se puede decir que Locke es básicamente una película en la que Tom Hardy se dedica a llamar por teléfono y hablar de cemento mientras conduce su coche. Sin embargo, esta sencilla premisa consigue convertirse en un profundo, complejo y emocionante thriller. Cierto es que en ocasiones intenta compensar esta voluntaria falta de medios con presencias difíciles de explicar como el fantasma de su padre o las excesivamente guionizadas reacciones de sus hijos, pero el resultado sigue siendo una potente, novedosa y más que disfrutable narración.

Valoración

Un minimalista experimento, un hombre "encerrado" en un coche, consigue convertirse en uno de los thrillers más potentes y profundos del año.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

Tom Hardy, Tom Hardy y Tom Hardy. Toda la película descansa en su rostro y su voz.

Lo peor

Las diatribas con su padre pecan de excesivas para un personaje tan comedido y centrado.

Lecturas recomendadas