Análisis

Crítica de Matar al mensajero, un thriller protagonizado por Jeremy Renner

Por Raquel Hernández Luján
-

CRÍTICA DE: Matar al mensajero (Kill the Messenger) - DIRIGIDA POR: Michael Cuesta - PROTAGONIZADA POR: Andy Garcia, Ray Liotta, Mary Elizabeth Winstead, Michael Kenneth Williams, Tim Blake Nelson, Barry Pepper, Oliver Platt y Paz Vega. En cines a partir del 14 de noviembre.ARGUMENTO: Se trata de la historia real del periodista estadounidense Gary Webb, que puso en evidencia las conexiones de la CIA con el mundo de la droga y demostró que los barrios negros del país fueron inundados de crack con el fin de abastecer de dinero y armas a la CIA.

Michael Cuesta, que cuenta con un largo recorrido en televisión con series tan aclamadas como A dos metros bajo tierra, Dexter o Homeland, se pasa al cine para dirigir Matar al mensajero.

 

La historia se inspira en un hecho real que explotó mediáticamente en 1996 tomando para la adaptación a la gran pantalla los libros "Kill the Messenger" de Nick Schou y "Dark Alliance" de Gary Webb narrando los avatares de un periodista al que da vida Jeremy Renner empeñado en destapar la implicación de la CIA en la importación de cocaína de Nicaragua a Estados Unidos para financiar a la Contra y evitar así que se alzaran regímenes prosoviéticos en la latinoamérica de los años 80.

 



Cuando su valerosa editora se atreva a publicar la historia, Gary Webb, nuestro protagonista, se convertirá en el héroe americano del momento, alzándose con el premio Pulitzer. La CIA, sin embargo, no se quedará de brazos cruzados y, con la complicidad de los grandes periódicos de tirada nacional, celosos y abrumados por el bombazo de Webb, iniciarán una enorme campaña de desprestigio contra él, destinada a manchar la reputación del reportero y su trabajo: se ponen en duda sus fuentes, su investigación y sobre todo se airea su pasado.

 

Con Matar al mensajero nos encontramos así ante una película que podríamos denominar clásica del individuo aplastado por un sistema que, lejos de buscar la verdad, se conforma con sembrar la duda sobre la vida de un hombre para invalidar de forma permanente sus hallazgos.

 

 

Quizás el tramo más interesante de la película sea el final en el que vemos cómo todo un sistema de corruptelas, de tratos de favor y de estómagos agradecidos se pone en marcha para taparle la boca al periodista, algo que el espectador anticipa de inmediato cuando éste se ve sorprendido por el éxito al publicar su investigación. 

 

Y si descubrimos a un Jeremy Renner más vivo y creíble que nunca, no se puede decir menos del elenco de intérpretes que lo rodean entre los que encontramos a Andy Garcia, Ray Liotta, Mary Elizabeth Winstead, Michael Kenneth Williams (el inolvidable Omar de The Wire), Tim Blake Nelson, Barry Pepper, Oliver Platt y ¡hasta a Paz Vega luciendo escotazo!

 

 

En el lado de los contras de Matar al mensajero hay que señalar que, si bien el espectro técnico es más que correcto, hay algo demasiado luminoso en la película que hace que no termines de darle credibilidad a lo que estás viendo. Parece demasiado "la típica película" que ya hemos visto muchas veces, por eso el final, en el que se nos desvela lo que sucedió realmente con Gary Webb mientras vemos su imagen, nos sacude de verdad en la butaca. 

 

Da la sensación de que podrían habernos generado mucho más temor contándonos de forma más directa y menos "cinematográfica", valga la paradoja, esta historia en la que los intereses creados y los juegos de poder son espectros que no llegan a apabullar como debieran.

 

 

Lo que sí genera inquietud de veras en Matar al mensajero es la reflexión acerca del periodismo comprometido, que ni está ni se le espera (magnífico el discurso de Webb en la recogida del premio en el que se muestra su profundo desencanto).

 

En una sociedad supuestamente libre y justa en la que es palpable la degradación de los barrios pobres, las consecuencias directas de las decisiones políticas que se supone que se han tomado para conseguir un bien mayor pero que han alcanzado de lleno a demasiadas "víctimas colaterales", nadie tiene la amplitud de miras para ver quién y por qué ha considerado que el fin justifica los medios. Y si fuese el único caso...

Valoración

Curioso thriller que solo consigue golpear al espectador cuando muestra el verdadero destino de Gary Webb en la vida real. Resulta una película demasiado impostada para el material que maneja.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

Los personajes secundarios que orbitan alrededor de un Jeremy Renner vibrante.

Lo peor

En conjunto la película pierde pegada por no centrarse en la trama periodística.

Lecturas recomendadas