Análisis

Crítica de Los miserables

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Jean Valjean cumple una larga condena por robo. Su captor, Javert, antes de dejarle en libertad le advierte que no debe violar la libertad condicional o irá tras él sin descanso. La comprensión del obispo de Digne le brinda a Valjean la oportunidad de comenzar una nueva vida con una identidad impostada, pero Javert no cejará en su empeño por atraparle.2012 - DIRIGIDA POR: Tom Hooper - PROTAGONIZADA POR: Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Helena Bonham-Carter, Sacha Baron Cohen, Amanda Seyfried y Eddie Redmayne. Estreno en España: 25 de diciembre 2012.

Sólo para amantes del género musical, llega a las pantallas la versión cinematográfica del éxito teatral de Los miserables. Y digo que es sólo para amantes del género porque apenas hay dos líneas de diálogos en una cinta prácticamente "cantada" de principio a fin.

El oscarizado Tom Hooper (Red Dust, El discurso del rey) se adentra con valentía en el género extayendo lo mejor de sus actores y actrices tanto a nivel vocal como interpretativo. Para ello, no duda en rodar largas secuencias con una carga emocional inmensa en las que los intérpretes tienen que estar inmersos en el momento vital de sus personajes y expresar todo ello a través de su mejor instrumento: su voz. El sonido está tomado en directo, no grabado previamente en un estudio, lo que le da un empaque alucinante.

Escandalosamente perfectos

Hugh Jackman y Anne Hathaway destacan especialmente por su implicación emocional y su absoluta entrega que Hooper plasma en primerísimos primeros planos dándole cierta libertad a la cámara que juega con sus idas y venidas para captar asimismo el ambiente circundante. No obstante, su punto de vista recae, sobre todo en la primera parte del metraje, en las personas y en su evolución para centrarse más en la situación política y social en el último tercio de la cinta.

El sacrificio de los actores es muy real: Jackman se transforma físicamente y permaneció dos días sin ingerir líquidos para comenzar el rodaje mientras que la secuencia en la que a Fantine le cortan el pelo, la actriz decidió que realmente fuera despojada de él. Son sólo dos momentos de la cinta, pero ilustran su entrega.

Las declaraciones de Jackman son muy reveladoras "Hasta la fecha no había realizado un papel que demandara tanta entrega física y emocional. Tenía la sensación de que todo lo que había hecho hasta ahora, tanto en los escenarios como en la pantalla, me había llevado hasta esto. Es el papel de mi vida". Y cierto es que, sobre todo en el arranque inicial y presentación de Valjean Jackman deja te deja de piedra con el tema "Look Down" o con "Who Am I?". Le doy la razón: se ha dejado la piel y lo borda.

Lo mismo podría decirse de una Anne Hathaway en estado de gracia (¿y cuándo no?) que pone los pelos de punta cuando interpreta el tema "I Dreamed a Dream" y en general, cada vez que aparece en pantalla. Su personaje, Fantine, es la viva imagen del mártir que lo da todo por su causa y será salvajemente explotada hasta sucumbir.

Russell Crowe por su parte protagoniza dos escenas en solitario que son las dos caras de la moneda: en la primera ocasión muestra su terca disposición a atrapar a Valjean mientras que la duda y la zozobra le corroen la segunda vez, incapaz de asimilar la redención de su rival.

Una válvula de escape

Tanta tensión emocional sería insostenible de forma continuada durante las más de dos horas y media que conforman el metraje total y necesita alguna forma de relajación que viene de la mano de una pareja muy singular formada por el matrimonio Thénardier, al que da vida la excéntrica Helena Bonham Carter y el irregular Sacha Baron Cohen.

Ellos son los encargados de "cuidar" de Cossette, la hija de Fantine de la que se hará posteriormente cargo Valjean. Sin embargo, su faceta de rateros sin escrúpulos no tarda en mostrarse en el número musical "Master of the House".

A pesar de que la actriz parece interpretar siempre el mismo papel, hay que decir que las primeras apariciones de los Thénardier de agradecen para rebajar el tono emotivo de la película, sin embargo llega un momento en el que como recurso pierden algo de brillo.

Un magnífico vestuario

Los miserables sigue a Valjean en el transcurso de treinta años de su vida en los cuales pasa por etapas muy diferentes entre sí, de modo que el diseño de vestuario de la película es esencial para mostrar algo tan importante como esa evolución.

Sobre 10 hay que darle un 11 al escrupuloso y fantástico trabajo de Paco Delgado, diseñador de vestuario de esta gran producción, colaborador habitual de Álex de la Iglesia (Balada triste de trompeta, Los crímenes de Oxford, Crimen ferpecto, La comunidad, 800 balas), que ha trabajado en dos ocasiones con Pedro Almodóvar (La mala educación, La piel que habito) y con González Iñárritu en Biutiful.

No me parece posible que sea mejorable su trabajo (que se apoya en la excelente fotografía de Danny Cohen) para mostrar los diferentes estamentos sociales, el cambio de Valjean o la evolución inversa de Cossette y Éponine. La inspiración en Goya y Delacroix se aprecia y agradece como referencia visual que le aporta un plus enorme al rodaje del levantamiento de Francia.

En resumen, una estupenda propuesta para estas navidades, a la que os aconsejo que vayáis bien pertrechados de pañuelos y con la mentalidad lista para ver un musical que os va a dejar tocados durante un buen rato, tanto si dejáis escapar las lágrimas en el cine como si os reprimís y lo dejáis para luego. El final es memorable.

Valoración

Arriesgado e intensísimo musical en el que los intérpretes se dejan la piel y la garganta en largos planos secuencia. Su voz es su principal herramienta de expresión.

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

La intensidad dramática de los actores, sobre todo de Hugh Jackman y Anne Hathaway.

Lo peor

Es muy larga y mantiene la tensión emocional mucho tiempo, lo que desgasta mucho al espectador.