Análisis

Cine de ciencia ficción: Crítica de Oblivion

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Oblivion Jack Harper es uno de los últimos hombres que habitan la Tierra: es un ingeniero de Drones que forman parte de una operación masiva para extraer los recursos vitales del planeta. Patrulla diariamente los cielos como parte de su misión, y nada inusual sucede hasta que su vida da un cambio cuando rescata a una desconocida mujer de una nave espacial. 2013 - DIRIGIDA POR: Joseph Kosinski - PROTAGONIZADA POR: Tom Cruise, Nikolaj Coster-Waldau, Morgan Freeman, Olga Kurylenko, Zoe Bell y Melissa Leo. Ya en cines.

ACTUALIZADO 25-6-2014: Con motivo de nuestro especial de ciencia-ficción, recuperamos la crítica de Oblivion, una de las últimas (y más celebradas) películas de Tom Cruise.

TEXTO ORIGINAL (12-4-2013): El comienzo de Oblivion es espectacular gracias a la puesta en escena acompañada por la banda sonora de M83: un planeta Tierra arrasado por una guerra nuclear ha obligado a los humanos a desplazarse a Titán, uno de los satélites de Saturno y el único con una atmósfera densa del Sistema Solar. Han ganado la guerra pero perdido el planeta a causa de la radiación.

La película está basada en la novela gráfica de Joseph Kosinski (el artífice de Tron: Legacy) que también se encarga de la dirección y Arvid Nelson.

Kosinski dirige la película a partir de un guión de Karl Gajdusek, contando con una restringida galería de personajes en la que cada uno de ellos cobra especial relevancia.


Abandonando la Tierra

Jack Harper (Tom Cruise), convive con su inquietantemente controladora compañera sentimental Victoria (Andrea Riseborough) y forman lo que reiteradamente se denomina como "un equipo eficaz", ella desde la torre de comunicaciones y él realizando las tareas de campo.

Su misión está a punto de finalizar: deben controlar que los "drones", unas potentes máquinas centinelas dotadas de cámaras y armas, estén operativas mientras se extraen los recursos naturales suficientes del planeta como para "cerrar el chiringuito" y partir a reunirse con el resto de la humanidad a Titán. ¿Por qué se valen de armas? Porque los "scavengers", un pequeño reducto de oponentes a dicho viaje trata de boicotear esta misión.


Este planteamiento inicial resulta muy interesante y la pericia de Kosinki como arquitecto se deja notar en la torre de control en la que habita esta solitaria pareja. Los planos panorámicos y la excelente fotografía de Claudio Miranda, que se recrea en la paleta de grises, enfatiza esa sensación de asepsia y distanciamiento de la naturaleza rota por este díscolo Jack Harper que parece negarse a asumir los cambios.

Tom Cruise interpretando a Tom Cruise

Jack Harper es distinto. Sueña de forma recurrente con una mujer y un lugar muy concretos, siente una fortísima nostalgia por el que sigue sintiendo como su hogar y no puede evitar hacerse preguntas sobre el pasado, lo que le lleva a coleccionar toda una serie de objetos que encuentra en sus aparentemente anodinas tareas de reparación de drones.


Es un técnico de mantenimiento especial y varios giros argumentales vendrán a confirmar lo que el espectador viene esperando desde el principio: que nada es lo que parece. Todo se precipitará cuando recupere una cápsula en la que se encuentra Julia, una astronauta en animación suspendida y que es, como no podía ser de otra manera, la mujer que aparece en sus sueños. A ella le da vida una irregular Olga Kurylenko (Siete psicópatasun tanto perdida interpretativamente, lo que canta mucho al lado del tan experimentado Tom Cruise.

Definitivamente pasada de metraje, a Oblivion le habría venido bien un poco de concreción en su última hora de y, desde luego, una vuelta más al guión, bastante lejos de estar bien rematado y que termina encaminándose a varios lugares comunes para la resolución de la trama. Esto le resta muchísimo interés a la par que difumina todos los hallazgos estéticos de la primera parte de la cinta, la cual de otra manera podría haber sido sobresaliente.


Algunos subrayados finales son totalmente prescindibles, del mismo modo que los espectadores pueden sentirse un tanto engañados por las pequeñas trampillas que encierra el planteamiento inicial (no quiero lanzar spoilers, de modo que si lo creéis oportuno podemos abundar en estas cuestiones en los comentarios).

Muy desaprovechados quedan dos intérpretes que habrían podido dar mucho más de sí como son Nicolaj Coster-Waldau (Juego de tronos, Headhunters) y Morgan Freeman (al que próximamente veremos en Ahora me ves... y Transcendence), que encuentra su momento de gloria al final de la cinta pero sabe a poco. Como en casi todas las películas de Tom Cruise, el peso excesivo de su personaje termina resintiendo el ritmo de la cinta, que se esfuerza por justificar mucho la personalidad de Jack Harper en detrimento de mostrar lo que sucede con imágenes, lo que habría sido mucho más disfrutable.

Los fans de la ciencia-ficción no podemos evitar pensar que una gran porción de la última parte la hemos visto ya en demasiadas ocasiones, aunque a lo mejor no con un planteamiento estético tan interesante. El problema es que Oblivion no deja demasiado poso y una vez que has dejado de alucinar con la nave burbuja, el apartamento futurista/torre de control, los drones y demás te das cuenta de que la historia es bastante endeble aunque se revista de una aparente complejidad narrativa por los inesperados giros del guión.

Todavía queda mucha ciencia ficción que descubrir

Si ver a Tom en todo su esplendor no basta para saciarte, echa un vistazo al resto de clásicos del género en nuestro especial cine de ciencia ficción. ¡Tenemos viajes para todos!

Valoración

Tan impresionante a nivel de producción como tópica en su desenlace, Oblivion contaba con todos los ingredientes para ser memorable pero solo consigue ser, a ratos, entretenida.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

El diseño de producción, la fotografía y la banda sonora.

Lo peor

La duración y la escasa originalidad del desenlace. Algunos pasajes son excesivamente largos.