Okja
Análisis

Crítica de Okja, la nueva película ecologista de Netflix

Por Daniel Quesada
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¿Quién iba a pensar que un animal que ni siquiera existe pudiera llegar a emocionarnos tantos? Os presentamos la historia de un super cerdo. No es un insulto, es una bella historia de amistad ya disponible en Netflix.

Netflix no para de sorprender con apuestas de lo más variadas y el caso de Okja es uno de los más interesantes del momento. No solo porque esté firmado por Joon-ho Bong (artífice de la más que destacable Snowpiercer) sino también porque el calado de su mensaje está más en boga que nunca.

El argumento de Okja nos cuenta como una poderosa corporación llamada Mirando crea a base de manipulación genética unos super cerdos, mucho más grandes que los normales y con cierta semejanza a un elefante o un hipopótamo, los cuales prometen ofrecer la carne más sabrosa que se haya concebido. Durante 10 años, dejan los cerdos libres en distintos países del mundo, con la intención de recuperarlos después y hacerlos competir por el título del mejor súper cerdo en una rocambolesca maniobra de marketing.

Mija es la niña encargada de cuidar junto a su abuelo a Okja, el super cerdo hembra de Corea del Sur. Ellos han vivido juntos en la naturaleza y han desarrollado un vínculo emocional que los convierte en los mejores amigos posibles. Cuando la corporación reclama a Okja como la mejor de la especie, Mija emprenderá un frenético viaje por recuperar a su amiga contra viento y marea.

Okja

Esta nueva película de Netflix tiene varios secundarios relevantes, desde la propia presidenta de la compañía (encarnada por una camaleónica Tilda Swinton) hasta un presentador de programas de animales histriónico, que interpreta Jake Gyllenhaal. La ecuación se completa con un grupo de activistas pro animales empeñados en sabotear la adquisición de Okja (con Steven Yeun, Glenn en The Walking Dead o Lilly Collins entre sus miembros) y con el asistente de la presidenta, al que da vida el aplastante Giancarlo Esposito, más conocido como Gus Fring en Breaking Bad.

Como veis, el reparto no está exento de estrellas de primer nivel, pero todo el brillo de la película recae en la encantadora pareja protagonista. La joven actriz Seo Hyun borda el papel de la rebelde y noble Mija, mientras que el departamento de efectos especiales merece sus kudos por dar vida a la imposible Okja mediante imágenes por ordenador. Hay partes en las que el personaje "canta" respecto a las imágenes reales, pero el equilibrio entre expresividad y realismo que han conseguido otorgarle os dará alguna punzadita en el corazón.

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Okja y Mija se encargan de llevarnos por los vaivenes emocionales que quiere ofrecernos la película: primero un tono entrañable y bucólico, seguido de una aventura desenfadada e incluso cómica, seguida de un último acto en el que se nos golpea como una maza con la aplastante realidad: las corporaciones, bajo sus eslóganes, muestras gratis y mascotas esconden procesos absolutamente inhumanos y monstruosos para llevar la apetitosa carne a nuestro plato. Sí, Okja es una película ecologista en general y animalista en particular, algo representado particularmente por los rebeldes de la organización ALF.

Okja

Estos héroes distan mucho de ser perfectos, aunque quizá la película aquí es algo torpe al intentar mostrarlos como humanos e inseguros (sus subtramas a veces los presentan como demasiado extremos, otras como demasiado cómicos y al final parecen más bien héroes, pero nunca queda claro del todo), así como excesivamente maniquea al poner en la palestra a los malos de la película. La Lucy de Tilda Swinton es demasiado excéntrica e impresionable, mientras que el Johnny Wilcock de Jake Gyllenhaal es una especie de bufón venido a más que exagera demasiado. En nuestra opinión no hacía falta que ambos personajes fueran tan extremos y es el mucho más contenido Giancarlo Exposito quien nos parece el más real y, por tanto, temible: al igual que su Gus de Breaking Bad es un estratega que comete sus maldades en la sombra.

A pesar de esos excesos en el tratamiento de los personajes, Okja es una película que funciona muy bien a la hora de hacernos sentir y pensar. No solo lo hace con su mensaje, sino también con unos recursos de cámara muy impactantes pero sin ahondar en el exceso: la parte aventurera tiene su dosis de slapstick pero sin ser gruesa y el tercio de denuncia sabrá humedeceros los ojos sin tener que recurrir a demasiado salvajismo. En cualquier caso, si estáis en ese grupo de personas que están dudando sobre hacerse vegetarianos o veganos, esta película terminará de convenceros...

Hay mucho que mostrar en esta obra de Joon-Ho Bong: encontramos costumbrismo, hermosos paisajes, sátira y reflexión, así que aunque seas un carnívoro convencido (ya tompoco sé si podría vivir sin pollo) y creas que la moraleja pueda parecerte extrema, sus dos horas de metraje sabrán conquistarte con su historia de amistad. Desde Babe, el cerdito valiente, nunca nos habíamos sentido tan cercanos a un cochino.

Valoración

Una más que interesante película de aventuras, que muestra un tono irregular pero un mensaje tan certero como emotivo.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

La relación entre Okja y la niña es toda una inspiración y el aspecto más tierno de la película. La profundidad de lo que quiere expresar.

Lo peor

Tanto salto en el tono de la película a veces le juega en contra, así como el histrionismo de unos actores que no lo necesitan.

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