Análisis

Crítica otaku de Rurouni Kenshin

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: El samurai más letal de la era Tokugawa hasta la restauración Meiji, apodado como "battōsai" (asesino), decide apartarse de la violencia. Para poder pagar de alguna forma los asesinatos que cometió, toma el camino de defender a los demás con la técnica "Hiten Mitsurugi Ryū" y su espada de filo invertido convirtiéndose en un vagabundo al que se conoce como Kenshin Himura.2012 - DIRIGIDA POR: Keishi Ohtomo - PROTAGONIZADA POR: Takeru Sato, Emi Takei, Teruyuki Kagawa, Yôsuke Eguchi, Yu Aoi, Munetaka Aoki, Kôji Kikkawa y Taketo Tanaka. Estreno en Japón: 25 de agosto de 2012.

Rurouni Kenshin, que podría traducirse como "el espadachín itinerante Kenshin", supone como película una fabulosa adaptación de la serie de televisión del mismo nombre, compuesta por 95 episodios y posteriormente complementada con dos OVAs de estilo muy diferente aunque también interesantes por su aportación en el plano estético y una película que se estrenó en el 2006.

Ambientado en los primeros años de la era Meiji del Imperio de Japón, el argumento se ve afectado por los acontecimientos sucedidos en el tiempo Bakumatsu de la Dinastía Tokugawa.

Kenshin Himura es el personaje principal que da nombre a la serie y está basado en el personaje histórico de Kawakami Gensai así como otros personajes como el rōnin Musashi Miyamoto.

Lo que late al fondo de esta recreación es un profundo relato antibelicista, toda una filosofía que impregna la trama y se traduce en el estilo de lucha que adopta Kenshin para lavar sus faltas que tan gráficamente se expresan en la marca que ha quedado grabada en su rostro de por vida.

Dando tridimensionalidad al anime

En primer lugar hay que calibrar la dificultad de llevar al cine con toda su personalidad a un samurai vagabundo enfundado en un kimono rosa y con una larga cabellera pelirroja como es Kenshin. El reto era muy complicado, pero las decisiones de casting y de caracterización no pueden ser mejores.

El joven actor Takeru Sato tiene un físico perfecto para encarnar a Kenshin gracias a unas facciones muy dulces y una condición física que le permite recrear cada movimiento del espadachín así como sus contradicciones internas. Traslada a la perfección cómo se mueve y lo hace de una manera muy natural.

El resto de los personajes son dignos de aplauso: desde el pequeño e incorregible Yahiko, al que da vida Taketo Tanaka, hasta la inocente heredera del dōjo Kamiya, la joven huérfana Kaoru, el fanfarrón y tragón Sanosuke Sagara... Cada uno de ellos conserva sus rasgos distintivos: peinado, armas de combate, filosofía de vida y no se echa en falta ningún detalle.

Como el anime, la película combina varios ingredientes prestándole el tiempo necesario a cada apartado: hay momentos de humor, drama, reflexión y acción y todos están ponderados de manera excelente para mantener la atención del espectador e ir dosificando la información con mucho pulso.

Notas históricas: más allá de la ficción

El contexto histórico narra el fin de una era histórica y un cambio de paradigma radical en Japón: no hubo una transición de una era a otra, sino un rupturismo que sumió a muchos en el desconcierto total. Los hechos más importantes de la obra suceden durante los últimos años de la Dinastía Edo (Era Tokugawa) y los primeros años de la Era Meiji que se corresponden con los años 1857 y 1878 aproximadamente.

Después de 250 años viviendo en un estricto sistema feudal aislado del resto del mundo, el poder se devuelve al Emperador Meiji que prohibe el uso de espadas, los asesinatos por venganza y promueve la abolición de las clases sociales quedando relegados los samurais a mendigar para poder comer.

Los tiempos han cambiando y todos tratan de dejar atrás la época de las guerras y los asesinatos y es en este punto en el que Kenshin se encuentra: luchando consigo mismo para poder dejar atrás su oscuro pasado. Sin embargo, no le será tan fácil, puesto está marcado por la culpa del daño que hizo y un oponente hará todo lo que esté en su mano para hacerle caer de nuevo.

La luz define con precisión los entornos así como las variaciones en la construcción narrativa: excelentes en este sentido el montaje y la fotografía que también son muy fieles al anime.

Valoración

Excelente adaptación de la serie El guerrero samurai, que respeta el espíritu y la caracterización de todos los personajes. Imprescindible para los fans y esperemos que comienzo de una saga en imagen real.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La fidelidad a la serie y la idoneidad de los actores tanto físicamente como a nivel de diálogos.

Lo peor

Que te deja con ganas de más y por supuesto de volver a ver la serie completa con OVAs incluidas.

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