Análisis

Crítica de Pan (Viaje a Nunca Jamás)

Por Raquel Hernández Luján
-

CRÍTICA DE: Pan (Viaje a Nunca Jamás) (Pan) - DIRIGIDA POR: Joe Wright - PROTAGONIZADA POR: Levi Miller, Garrett Hedlund, Hugh Jackman, Rooney Mara, Amanda Seyfried, Adeel Akhtar, Nonso Anozie y Cara Delevingne. En cines a partir del 9 de octubre.ARGUMENTO: Peter, un chico rebelde de 12 años, ha pasado toda su vida en un sombrío orfanato de Londres. Durante una noche delirante, se ve transportado desde el orfanato a un mundo fantástico de piratas, guerreros y hadas llamado Nunca Jamás. Mientras vive extraordinarias aventuras, intenta descubrir por qué su madre lo abandonó en el orfanato después de nacer. En compañía de la guerrera Tigrilla y de su nuevo amigo el Capitán Garfio, Peter debe derrotar al implacable pirata Barbanegra para salvar el país de Nunca Jamás y descubrir su auténtico destino: convertirse en el héroe que será conocido para siempre con el nombre de Peter Pan.

Las tres paradas cinematográficas anteriores de Joe Wright en clave de adaptación literaria Orgullo y prejuicio, Expiación y Anna Karenina tuvieron mucha más alma que Pan (Viaje a Nunca Jamás), una nueva vuelta de tuerca a la historia creada por el escocés James Matthew Barrie.

En esta nueva reinterpretación de Peter Pan (un nuevo refrito que huele a aceite quemado) se supone que las claves serían precisamente los personajes, habida cuenta de que nos presentan a Peter desde que es abandonado en un convento y antes de que el Capitán Garfio (Hook) pierda la mano y se convierta en su enemigo. Es más, unirán sus fuerzas para enfrentarse a un malvado pirata que esclaviza niños, desafía a la gravedad con saltos imposibles y trajes aún más imposibles, esnifa polvo de hadas y pretende ser inmortal ¿? Bueno, ya su aspecto recuerda a Nosferatu así que ¿por qué no?

Pues bien, Pan no funciona ni como nuevo origen del personaje a modo de precuela, ni como explicación de la génesis del villano, ni, por supuesto, desarrolla las ideas principales de la obra original que quería plasmar el deseo de no crecer, de mantenerse siendo un niño para siempre. Acaso esos afanes de inmortalidad se trasvasan (mal) a ese nuevo villano, Barbanegra (por dios, qué han hecho con Hugh Jackman y por qué).

Si argumentalmente resulta endeble, insulsa y maniquea, lo cierto es que la forma roza el esperpento. Con una estética a medio camino entre una pesadilla de Piratas del Caribe (cuyos ecos también se sienten en la banda sonora de la película) y La ciudad de los niños perdidos, Pan se recrea en una puesta en escena sucia, feísta, plagada de personajes que solo podrían causar pesadillas al público infantil al carecer de gracia e identidad más allá de la espantosa mascarada.

La tonelada de efectos especiales en general ejecutados con poquísimo acierto (los chroma-keys son evidentes, los fallos de raccord, también) no consigue elevar el conjunto, ni siquiera a pesar de la pretensión de lanzar un colorido reducto tribal en el poblado de los nativos que guardan el secreto de las hadas o mostrar algo de belleza esquiva en la concepción de las sirenas o las propias hadas que terminan siendo simples puntos de luz arrojadizos.

Todo el ritmo del que carece el montaje trata de compensarse con una banda sonora estridente, repetitiva y hueca que pone aún más en evidencia la falta de carisma de las imágenes... Pero hay que señalar un gran acierto también: el casting encabezado por el joven Levi Miller, que actúa de lujo pese a estar la mayor parte del tiempo frente a una pantalla verde.

Es bastante fácil predecir que Pan va a ser un batacazo de taquilla por no haber definido con claridad el público al que se dirige y, sobre todo, por no ofrecer siquiera un digno espectáculo entretenido: el desarrollo es aburrido, el número musical con el que se nos introduce en Nunca Jamás un breve pero insufrible preludio de la debacle que se avecina y suma y sigue hasta los 111 minutos de duración de una cinta cuyo argumento dejaría espacio de sobra en la servilleta de cualquier cafetería.

Quienes fueran fans incondicionales de la película de Disney (que no dejaba de ser una interpretación más) van a alucinar literalmente con esta nueva propuesta y quienes no... van a alucinar también porque no es para menos. Hacía tiempo que no veía una gran producción tan delirante en el peor de los sentidos.

Pan (Viaje a Nunca Jamás) solo consigue algo de empatía con el espectador en los primeros impases de la película cuando se nos presenta al personaje principal en medio de la Segunda Guerra Mundial, lástima que pronto se adueñe de la pantalla la mugre y el histrionismo de gran parte de los intérpretes lastrando el resto del metraje.

Está claro que en esta ocasión Joe Wright no estaba nada inspirado ni a la hora de dirigir a los actores ni desde luego en sus decisiones artísticas. Os dejo con el tráiler de Pan (Viaje a Nunca Jamás) para que podáis ver un adelanto:

Valoración

Mucho más cerca del esperpento que de la fantasía mágica que vendía el tráiler, este último viaje a Nunca Jamás no solo es innecesario sino injustificablemente tedioso.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

El fotogénico Levi Miller que sobresale del elenco en un papel que le va de maravilla.

Lo peor

La dirección artística, las caracterizaciones y las interpretaciones histriónicas.

Lecturas recomendadas