Análisis

Crítica de Poltergeist, fenómenos extraños (Especial cine de los 80)

Por Daniel Quesada
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CRÍTICA DE Poltergeist - DIRIGIDA POR Tobe Hooper - PROTAGONIZADA POR JoBeth Williams, Craig T. Nelson, Zelda Rubinstein y Heather O´Rourke. ESTRENO en 1982 ARGUMENTO: Una familia que tiene una tranquila vida suburbana comienza a notar fenómenos paranormales en su casa, que poco a poco van ganando en agresividad. La cándida niña Carol Anne se convierte en el objetivo de un maléfico ente.

¡Bienvenidos a nuestro especial de cine de los 80! A lo largo de los próximos días, vamos a repasar películas de los años 80 que nos marcaron a varios niveles... ¡Y, por supuesto, no podíamos dejar de lado el terror! En ese ámbito, Poltergeist, fenómenos extraños (suponemos que la coletilla de "fenómenos extraños" se puso en España porque nadie conocía el "palabro" del título) fue una reina durante muchos años. No en vano, estuvo dirigida por Tobe Hooper, que ya en los 70 había dejado nerviosilla a la audiencia con La matanza de Texas. Aunque en principio solo ejercía de productor, Steven Spielberg estuvo tremendamente implicado en la película (hay quien dice que en realidad él fue el director en la sombra) y, de hecho, no llegó a encargarse de la batuta porque ese mismo año tenía el ambicioso E.T. El extraterrestre entre manos.

"Ya están aquí..."

Todos hemos dicho alguna vez esa oración para hacernos los graciosos (esa y "pecador de la pradera") y, sin duda, fue uno de los momentos memorables que nos dejó Poltergeist. En realidad, resulta curioso que una película tan escueta en muertes se las apañara para dejarnos tantos momentos terroríficos, pensados para atacar situaciones cotidianas y hacer que nunca volvamos a ver igual un árbol bajo la tormenta o un televisor encendido. Ahora, con las teles planas se ha perdido la gracia, pero las de tubo daban mucho miedete.

De hecho, estamos convencidos de la enorme influencia de Poltergeist en otras películas de terror. El sexto sentido no habría sido la misma sin esa escena de las sillas que se ordenan solas... ¡Y qué decir de films con Expediente Warren o Muñeco Diabólico, que explotaron la fórmula del mulequito inquietante hasta la extenuación! Es cierto que, vista con los ojos de hoy en día, Poltergeist puede parecer algo inocentona, pero a comienzos de los 80 la audiencia no estaba tan preparada para eso de los fenómenos paranormales. Lo usual era que las pelis hablaran de marcianos o asesinos en serie para dar miedo, pero... ¿Espíritus que pervierten tu propia casa?

No es solo que la premisa asustara. Es que, además, algunos efectos eran realmente efectistas. Mención especial para la escena en la que Diane se mueve por todas las paredes y el techo de su habitación, gracias a un truco consistente en rotar todo el entorno a la vez que se mantiene la cámara "orientada" de acuerdo con la vista del espectador. También estaba bastante trabajado para la época ese temible momento en el que el ocultista se pela la cara ante el espejo hasta quedarse solo con el cráneo. ¡Me daba pavor de crío ese concepto!

Vale, otros efectos son más... Digamos... Fruto de su época. Con la tecnología de hoy en día, esas manos y apariciones fantasmales no se harían con dibujo "a mano" como en la película y, de hecho, quedan un poco inocentonas. Aún así, la estética de Poltergeist resultó influyente en films posteriores como la genial Cazafantasmas.

Ellas sí que dan miedo

Poltergeist no habría sido lo mismo sin sus personajes "humanos". Todo el mundo recuerda a dos: la psíquina Tangina (interpretada por una actriz de nombre realmente guay, Zelda Rubinstein) y su chirriante voz y, cómo no... A la niña, la rubísima Carol Anne. Por cierto, ¿soy el único que siempre había pensado que se llamaba Caroline? Mientras que la primera se encarga de explicarnos los entresijos del plano espectral, la segunda es la víctima propiciatoria de todo el argumento, cándida como ella sola y dueña de una voz distorsionada durante su "secuestro televisivo" que puso de moda los efectos tipo flanger para dar a entender que alguien era fantasmal.

Aún así, yo quisiera defender al niño, Robbie, interpretado por un Oliver Robbins que no era tan guapete como su hermana en la ficción, pero sí resultaba más convincente con sus caras de espanto. Todos nos hemos sentido identificados con él cuando intentaba ganar seguridad al contar los segundos que pasaban entre los rayos y los truenos de la tormenta.

La madre, Diane, también se encargaba de expresar el terror que todos debíamos sentir, mientras que el padre, Steve, era el encargado de proporcionar ciertos momentos cómicos. Sí, los había y no desentonaban, lo cual tenía su mérito. El matrimonio protagonizaba la primera mitad de Poltergeist, que de hecho resulta bastante lenta al principio (los ojos actuales no están acostumbrados a puestas en escena con tan poca música ambiente o sin algún susto de calentamiento), pero coge carrerilla hasta ofrecernos unos 10 minutos finales frenéticos, donde los esqueletos y los objetos volantes se montan un sarao de aquí te espero.

Tan terrorífica, que está maldita

Las leyendas urbanas han tenido un buen filón con esta película. Seguro que alguna vez habéis oído hablar acerca de que Poltergeist está maldita, ya que todo el que participó en ella acababa muriendo. Bueno, no es para tanto, pero sí es cierto que hubo más de una muerte "inquietante". Heather O´Rourke, la ya citada niñita Carol Anne, murió poco después de acabar Poltergeist III, ya que padecía la enfermedad de Crohn. Por su parte, su hermana mayor en la ficción, Dominique Dunn, fue estrangulada por su ex novio en ese mismo 1982. Hay quien dice que la "maldición" se debe a que usaron esqueletos de verdad como atrezzo en la película... ¡Porque eran más baratos de conseguir que unos de plástico!

También se dieron algunas muertes extrañas en las dos secuelas de esta película, pero estas casualidades no hicieron sino aumentar la popularidad de la saga. A pesar de ello, tanto Poltergeist II como (sobre todo) Poltergeist III eran bastante más flojas. El reciente intento de resucitar la franquicia con un remake de Poltergeist ha salido rana, así que será mejor que nos quedemos con el recuerdo de la primera. ¡Ah! Y por favor, no sentéis muñecos delante de vuestra cama. No hay necesidad...

¡Recordad que podréis leer una crítica ochentera cada día hasta que acabe el mes! Aquí tenéis nuestro especial de cine de los 80.

Valoración

Hoy en día no podría sobrevivir con holgura a la competencia, pero fue una película visionaria y precursora de todo el género del terror paranormal.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Todos hemos mirado con miedo a la estática de la tele por su culpa.

Lo peor

Algunos efectos especiales están encantadoramente anticuados.

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