Análisis

Crítica de El puente de los espías, de Spielberg con Tom Hanks

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: El puente de los espías (Bridge of Spies) - DIRIGIDA POR: Steven Spielberg - PROTAGONIZADA POR: Tom Hanks, Mark Rylance, Amy Ryan, Alan Alda, Scott Shepherd, Sebastian Koch, Billy Magnussen, Eve Hewson, Peter McRobbie, Austin Stowell, Domenick Lombardozzi, Michael Gaston. Ya en cines.ARGUMENTO: Un abogado neoyorkino es requerido por la CIA para resolver un problema diplomático en plena Guerra Fría.

En fondo y en forma, El puente de los espías es una de esas películas que no pertenecen a su tiempo. Es un unicornio, una cinta de las que ya no se hacen. El demiurgo y maestro de ceremonias es Steven Spielberg que vuelve a emocionarnos al meternos en la piel de varios personajes que son verdaderas víctimas del momento que les toca vivir.

No en vano, hemos incluido esta cinta en nuestro top ten de las mejores películas de 2015 y es que, como decimos, hacía mucho tiempo que no pasaba por carteleras una película tan limpia y sincera y rodada con tal mimo para narrarnos la historia de una buena persona. La gran pregunta es ¿qué pasaría si todos los que tienen las mismas capacidades que un superabogado pusieran sus esfuerzos en causas nobles?

Tom Hanks da vida en la ficción al abogado estadounidense James Donovan que trabajó para la CIA en la misión que trataba de liberar al piloto del U-2 Francis Gary Powers interceptado en el espacio aéreo soviético cuando sobrevolaba su territorio en un avión espía. Para ello tendrá que valerse de todas sus dotes de persuasión, negociando un intercambio de prisioneros complejo que implica a un espía pillado in fraganti pasando información a la URSS. Con todos los intereses cruzados que eso conlleva en pleno levantamiento del Muro de Berlín cuando la estabilidad mundial pende de un hilo.

 

Ya desde el comienzo de la cinta, conocemos el oficio del espía gracias a un magnífico Mark Rylance al que vemos desempeñar el papel de Rudolf Abel, un hombre discreto, aparentemente anodino que sin embargo cuenta con la astucia y los recursos para ser un agente encargado de pasar información. No hay nada de espectacular en su forma de obrar, pues su cometido es pasar desapercibido. Y esa es la grandeza misma de la película; en su aparente sencillez se desenvuelve como un tiro introduciéndonos en una historia en la que la intriga nos corroe de principio a fin.

 

 

Todo el oficio de Spielberg se desata para hacer brillar el guión firmado a tres bandas por los hermanos Coen y Matt Charman (Suite Francesa) y hay que destacar la medición de los tiempos, algo que siempre me ha deslumbrado en el trabajo de este director cuando filma thrillers o dramas históricos. Y es que se toma todo el tiempo que necesita para despertar en el espectador una emoción y no filma un solo plano que no esté justificado ya sea recortando la silueta de nuestro protagonista con luces traseras, focalizando la atención en una mirada furtiva o en el gesto que puede determinar el futuro de un personaje.

 

Directores que tengan esa complicidad con el espectador, que sepan conducirlo de esa forma arropados por una banda sonora (de Thomas Newman que trabajó previamente en Al encuentro de Mr. Banks y Spectre) que se hermana con total naturalidad con las imágenes hay muy pocos en el mundo. Pero es que el equipo humano del que se rodea es excelente: desde su habitual director de fotografía, el polaco Janusz Kaminski con el que ha venido trabajando desde La lista de Schindler hasta su montador de confianza Michael Kahn con quien la colaboración se extiende desde Encuentros en la tercera fase y prosiguió con En busca del arca perdida, película de la que por cierto os hablaremos muy pronto en nuestro especial de cine de los 80.

 

 

Sobre este particular solo añadir que volverá a contar con estos talentos para su próxima película: El gran gigante bonachón, que llegará a los cines estadounidenses el próximo 1 de julio... Y ojalá que lo próximo de lo que podamos hablar sea de esa Indiana Jones 5 que le viene rodando desde hace tiempo la cabeza...

 

El puente de los espías es CINE con mayúsculas, del que se puede saborear, del que se puede aprender porque es a fin de cuentas una lección en todos los sentidos: de exposición narrativa, de introducción de giros de guión, de montaje, de fotografía, de interpretación... 

 

El sabor de boca que deja la película es dulce, y ese es probablemente su único talón de Aquiles: después de haber visto todos los entresijos gubernamentales y burocráticos y ese juego permanente de "tirar la piedra y esconder la mano" de unos y otros puede que la cómoda posición de nuestro abogado se nos antoje un pelín condescendiente con el retrato histórico que se plasma desde el comienzo.

No quiero dejaros sin ofreceros la posibilidad de disfrutar del tráiler de El puente de los espías y recomendaros encarecidamente que no dejéis pasar esta oportunidad de viajar en el tiempo:

Valoración

El puente de los espías nos devuelve a un Spielberg inspirado en gran parte por un gran guión pero sin duda por una historia personal real que filma con belleza y resolución sin obviar el duro trasfondo social.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Degustar al mejor Spielberg otra vez, rodando a su ritmo y conduciéndote a la resolución.

Lo peor

Puede parecerle demasiado amable al público que busque tralla.

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