Análisis

Crítica de Relatos salvajes

Por Raquel Hernández Luján
-

CRÍTICA DE: Relatos salvajes - DIRIGIDA POR: Damián Szifrón - PROTAGONIZADA POR: Leonardo Sbaraglia, Ricardo Darín, Darío Grandinetti, Érica Rivas, Rita Cortese... Ya en cines.ARGUMENTO: Los personajes de estos episodios aislados que propone la película como relatos independientes se ven abocacos a asomarse al abismo. Han llegado al límite de su paciencia y su comportamiento a partir de ese momento es impredecible...

Relatos salvajes es la nueva película escrita y dirigida por Damián Szifrón, ligado a la series tan populares como Los simuladores (versión argentina) o Hermanos y detectives. Se trata de su tercer largo tras El fondo del mar Tiempo de valientes.

 

La película, una coproducción hispanoargentina, se estructura en seis episodios que alternan la intriga, la comedia y la violencia y en las que el sibilino nexo en común es la crítica social, muy solapada en algunos casos, pero presente en todas las historias.

 

Según el propio Szifrón ha comentado, su fuente de inspiración no ha sido otra que la serie de televisión creada y producida por Steven Spielberg que fue emitida entre 1985 y 1987: Cuentos asombrosos. Los personajes, al límite, se verán empujados hacia el límite y hacia el innegable placer de perder el control, cruzando la delgada línea que separa lo civilizado de la brutalidad. Vamos, que, a priori, podríamos protagonizar una de estas historias cualquiera de nosotros.

 


 

Su universalidad y su afilado sentido del humor convierten a Relatos salvajes en una verdadera proclama a favor de la catarsis liberadora ante las frustraciones de cualquier ciudadano de a pie, sea causada por la sociedad, la burocracia, la familia o el matrimonio y viene a romper por completo la indolencia con la que el sistema maltrata al ciudadano. Szifrón ha filmado el vaso cuando está siendo colmado por la última gota.

 

Y se han alineado los planetas: el guión es potente, las historias por separado funcionan de lujo y como conjunto también suponen un bloque con sentido, el diseño de producción es fabuloso, el director sabe dónde poner la cámara para evitar voces en off y permitir que las historias se autoexpliquen mediante las imágenes y, sobre todo, el elenco es una verdadera maravilla.

 

 

Para los lectores de relatos breves que en tan pocas ocasiones pueden disfrutar de este formato en su versión cinematográfica, ésta es su película: podemos contaros cómo comienzan las historias pero ni de lejos averiguaríais cómo van a terminar y por qué caminos se van a desenvolver.

 

María Marull y Darío Grandinetti descubren asombrados cómo la casualidad les ha unido en un mismo viaje en "Pasternak", Julieta Zylberberg y Rita Cortese tienen en sus manos la vida de un hombre miserable en "Ratas", Leonardo Sbaraglia tiene algo más que palabras en la carretera en "El más fuerte", Ricardo Darín se rebela contra el departamento de tráfico en "Bombita", Óscar Martínez intenta proteger a su hijo mimado en "La propuesta" y Erica Rivas se casa por todo lo alto antes de su boda de hiel... digo... de miel en "Hasta que la muerte nos separe".

 


 

La grandeza de la película es la de mostrarnos a los personajes cuando se quitan su careta de ciudadanos ejemplares y dejan aflorar al ser vengativo que todos tenemos dentro. Pero su hartazgo no es gratuito: se rebelan contra la injusticia, hartos de poner la otra mejilla y eso es lo que hace que sea tan apasionante vivir este viaje sin retorno hacia el abismo. ¡A veces hay que salir por peteneras!

 

El único pero es que en una función de seis actos a la fuerza alguno debe ser menos potente y, quizás, el último y más largo de los pasajes no consigue dejar la propuesta tan alta como alguna de las historias precedentes. Mal menor, desde luego, porque las dos horas de metraje se pasan volando.

 

 

Si hay que escoger las tres historias más impactantes, mejor rodadas y mejor acabadas desde luego destacan "Bombita", "El más fuerte" y "Hasta que la muerte nos separe". La producción es tremendamente rica, no se ha reparado en gastos para hacer que las historias sean verosímiles y el oscurísimo sentido del humor las empapa hasta el final.

 

Tras arrasar en su estreno en Argentina haciéndose con el primer puesto como la película más taquillera de habla hispana del país, Relatos salvajes ha sido seleccionada para los Oscar como mejor película de habla no inglesa y se perfila como una opción fuerte a meterse en las candidaturas finales.

 

Su paso por festivales: Toronto, Cannes, Oslo, Sitges y San Sebastián, donde su director ganó el premio del público, ha hecho que su fama vaya creciendo. No me digáis que no es una carta de presentación sexy...

Valoración

Relatos salvajes conjuga humor negro con crítica social y el cóctel es tan acertado que no se le pueden poner demasiadas pegas. Una película que hay que ver con los ojos de quien se conoce bien a sí mismo...

Hobby

88

Muy bueno

Lo mejor

El diseño de producción, el sentido del humor y el uso del lenguaje cinematográfico.

Lo peor

La última historia, que es el broche de la película, no la deja en alto.

Lecturas recomendadas