Análisis

Crítica del remake de Poltergeist

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Poltergeist 3D - DIRIGIDA POR: Gil Kenan - PROTAGONIZADA POR: Kennedi Clements, Sam Rockwell, Rosemarie DeWitt, Kyle Catlett, Jared Harris, Nicholas Braun, Jane Adams, Saxon Sharbino, Susan Heyward, Soma Bhatia, Karen Ivany y L.A. Lopes. Ya en cines.ARGUMENTO: Una familia se muda a una casa situada sobre un cementerio. Pronto comienzan a experimentar sucesos paranormales inexplicables lo que llega a su punto culminante cuando desaparece la hija menor del matrimonio, la pequeña Madison.

Si vas a construir un castillo al lado de otro que es lugar de peregrinación, más te vale ejecutarlo con precisión de cirujano y si no, ¿para qué el esfuerzo? Gil Kenan hace lo que puede pero no consigue con su Poltergeist  rozar si quiera al referente del que bebe, así que para nuestra desgracia estamos ante otro remake innecesario que poco aporta al género. 

Conste que hay algunas secuencias ejecutadas con precisión que hasta son espeluznantes en el primer tramo de la película, pero poco a poco la inquietud se va diluyendo ante una deriva hacia el drama familiar, que, aunque es esperable, sabe a muy poco.

Tampoco es que las decisiones de casting de Poltergeist  ayuden demasiado al conjunto: los cabeza de familia Sam Rockwell y Rosemarie DeWitt muestran poca química y apenas son creíbles como agobiados padres de una familia numerosa en la que la hija mayor adolescente parece más bien una de sus hermanas. Sea como sea, los jóvenes Griffin y Madison (Kyle Catlett y Kennedi Clements) son las dos pequeñas estrellas que más brillan en la película, aunque la contención en sus interpretaciones es tanta (¿desde cuándo un niño asustado no grita y llama a su madre como un loco?) que tampoco consiguen tocarnos la vena sensible.

En el lado positivo tenemos al personaje al que da vida Jared Harris que sirve de alivio cómico y a la vez de médium histriónico; la profundidad del 3D y la fotografía de Javier Aguirresarrobe, que juega con la luz de una forma notable aunque el trabajo de postproducción y la integración de unos forzados efectos especiales den al traste con algunas secuencias concretas.

En general, Poltergeist  pierde enteros en su tramo final, cuando muestra más de lo que es necesario y lo hace tirando de animación. Si esto lo sazonamos con diálogos mediocres y una autoimpuesta voluntad de "ser de miedo, pero no mucho" el resultado es un tira y afloja que convierte a secuencias míticas como la de la televisión en una especie de refresco light escaso de sustancia.

No ayuda que la cinta del 82 de Tobe Hooper nos dejara grabadas en la memoria a fuego escenas que nos daban pavor después de abandonar la sala y que recalaban en esas pequeñas cosas que aterran al más valiente: una tormenta, las ramas de los árboles meciéndose en la noche, los payasos, los reflejos... Todos los miedos que explotaba la película eran reales y estaban mostrados desde la perspectiva de los niños, algo que en este caso, no cala ni perdura de ningún modo.

Pero de lejos el talón de Aquiles de Poltergeist  es, además de la concepción (como decíamos no es ni una película de terror pura y dura ni un relato familiar al cien por cien, sino que se queda en terreno de nadie), el ritmo. Atropellada, un tanto incoherente y excesivamente pirotécnica, desaprovecha los momentos valle para hacer que nos creamos a los personajes, no consigue llegar a un clímax real en los instantes finales y pasa de una "secuencia de sustos" a otra como pollo sin cabeza, a todo correr, como si hubiera prisa por llegar al desenlace y mostrar los créditos finales.

En muchos sentidos el remake de Poltergeist  es hija de los tiempos en los que vivimos y se contagia de muchas de las tendencias del cine actual: hay pavor a mantener el plano más de lo que se considera que el espectador medio está dispuesto a aceptar (salvo si es para pegarle un susto, entonces se alargan más que Jorge Javier Vázquez con el polígrafo) o a darle profundidad a los diálogos, vaya que se pierda uno en ellos...

La actualización tecnológica no funciona mal del todo, aunque sea un poco raro ver interferencias en una pantalla plana o ver a parapsicólogos manejando drones y GPS. Lo que sí falta en esta extraña ensalada es un poco de amor en la preparación, dotarla del tiempo necesario para poder ser disfrutada y desarrollada y, sí, también, una base argumental más sólida, quizás eso habría conseguido arrancarles mejores interpretaciones a los protagonistas que habrían podido creerse su papel. 

En una palabra: decepcionante. Poltergeist no necesitaba una actualización 2.0 y mucho menos si no se le iba a aportar nada de interés adicional. Sí, los efectos especiales han avanzado en estos años, pero no justican (ni su ejecución es precisamente brillante) esta película. Señores productores, por favor, apuesten por innovar en vez de seguir caminos trillados, estamos cansados de remakes.

Valoración

Poco novedoso en uno de los remakes más innecesarios de los últimos tiempos que comienza como un relato de terror para terminar adentrándose en el drama familiar edulcorado.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

Las primeras secuencias terroríficas en las que están muy bien medidos los tiempos.

Lo peor

El ritmo atropellado y la resolución en la que los diálogos son de manual.

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