Rey Arturo: la leyenda de Excálibur
Análisis

Crítica de Rey Arturo: la leyenda de Excálibur, de Guy Ritchie

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Rey Arturo: la leyenda de Excálibur (King Arthur: Legend of the Sword) dirigida por Guy Ritchie y protagonizada por Charlie Hunnam, Astrid Bergès-Frisbey, Jude Law, Eric Bana y Aidan Gillen. En cines a partir del 11 de agosto de 2017.

Guy Ritchie es un director de esos que podríamos denominar "culo inquieto". Nunca se conforma y cómo él mismo ha expresado en múltiples ocasiones, encuentra el cine clásico aburrido, de modo tal que busca siempre una nueva vuelta de tuerca para dejarnos sentados de culo en la butaca.

No seré quien se queje de ello: disfruto de sus películas y admiro profundamente a los pioneros, como bien sabéis los que me leéis de manera habitual, esos que empujan un poquito más las fronteras del lenguaje audiovisual para ofrecernos algo nuevo. Después de la magnífica Operación UNCLE en la que volvía la mirada hacia una serie de los años 60 para llevarla a su terreno, ahora le ha tocado el turno a una actualización de la leyenda artúrica, solo que en esta ocasión diría que se ha pasado de frenada.

Vista de manera desprejuiciada, Rey Arturo: la leyenda de Excálibur (King Arthur: Legend of the Sword) es todo un placer culpable: es evidente que los ecos de los clásicos de aventuras como Conan el bárbaro resuenan con fuerza en su concepción, pero Ritchie lo lleva todo a un nuevo terreno... el de la postmodernidad. Y conste que este concepto ya me parece a día de hoy anticuado así que es eso quizás lo que tengo en contra de la película, que, por una vez, me da la sensación de que el concepto de la película está obsoleto por el simple hecho de que se le ha hecho bola todo lo que ha querido meter en ella.

Está todo ahí: la dama del lago, la espada Excálibur, la relectura de la vida de un Rey Arturo mucho más urbano y malote de lo que era de esperar y los que serán sus Caballeros de la Mesa Redonda pero estéticamente todo es siglo XX: vestuario, peinados, lenguaje, comportamientos... La ensalada histórica mezclada con los elementos fantásticos creados al 100% con CGI pueden ser el gran obstáculo para que "compres" la peli y por el contrario para que la aborrezcas. Yo me he quedado a medio camino: a ratos me resultaba audaz, a ratos me sacaba del hilo narrativo estar más pendiente de los cortes de las chaquetas y de los flequillos que de la historia en sí, por no hablar del extraño y prescincible cameo de David Beckham.

En Rey Arturo: la leyenda de Excálibur Arturo es un joven intrépido que dirige a su pandilla por los callejones de Londinium tras haberse criado huérfano. Tras sacar la espada Excálibur de una pieza de pedernal, su vida se complicará sobremanera. Junto a una misteriosa mujer llamada "la maga" (Astrid Bergès-Frisbey), deberá aprender a manejar la espada, vencer a sus demonios y unir al pueblo.

No será fácil acceder al poder que conlleva ser el verdadero dueño de la mítica arma puesto que su simple contacto le lleva a experimentar visiones de su pasado. Por eso tendrá que aprender a dominar esta espada mientras vence a sus demonios y sus dolorosos recuerdos para acabar con su tío Vortigern (Jude Law), quien gobierna con crueldad tras haber usurpado la corona. 

¿Qué elementos vais a encontrar y qué vais a echar en falta? Pues tenemos una historia que incorpora fantasía, espadas, brujería... pero curiosamente el guión coescrito por Ritchie, Joby Harold y Lionel Wigram ha pasado por alto a Ginebra y a Lancelot y pasa de puntillas sobre uno de los nudos fundamentales de la leyenda... ¿Pensando en una segunda entrega o en romper directamente con lo que el espectador espera? No lo sé, pero es un poco desconcertante. Me inclino por la primera opción habida cuenta de que Merlín tampoco hace acto de presencia y que todo tiene cierto aroma de "primer episodio".

Si profundizamos un poco más en las referencias de la película, además del cine de aventuras y de peleas cuerpo a cuerpo que Ritchie incorpora y que son parte de su sello personal fijando el foco en Arturo y su ascenso al trono encontraremos algo de la Excálibur de Boorman, pero con un tono mucho más suavizado y un resultado más estético que intenso en los combates (probablemente le habría venido bien jugar en la liga de la calificación R).

Los jugones os sentiréis transportados en algunas ocasiones a God of War pero hacer que eso case con una historia más humana es francamente difícil, lo que evidencia su falta de coherencia interna y su ritmo irregular en buena parte del metraje. 

En consonancia con películas tan diferentes entre sí como Wonder Woman y Dunkerque, Rey Arturo: la leyenda de Excálibur cuenta con una banda sonora potentísima en la que son protagonistas la percusión y la cuerda con un aire entre folk y celta, de la que es responsable Daniel Pemberton (ya se ocupó del memorable soundtrack de Operación UNCLE). Me atrevo a decir sin temblar que amputándosela, la película llegaría por los pelos al aprobado porque es un elemento rotundamente fundamental que dota a las imágenes de toda la fuerza y el ritmo que necesitan.

Y ni que decir tiene que la otra gran baza de la película es el repartazo con el que cuenta: lo más obvio es señalar la entrega de Charlie Hunnam y Jude Law pero es que los secundarios son de lujo con la Astrid Bergès-Frisbey de la que ya nos enamoramos en OrígenesAidan Gillen (archiconocido por sus trabajos en series como The WireJuego de tronosAnnabelle Wallis que ha aparecido recientemente en La momiaDjimon Hounsou (El séptimo hijo) y el gran Eric Bana que no necesita presentación y que tan poco se prodiga últimamente por las carteleras.

Dicho todo lo anterior, queda patente que Rey Arturo: la leyenda de Excálibur dista de ser perfecta. Sus intensos planos en slow motion y la articulación de un puñado de extenuantes escenas de acción magistrales puede que no sean suficiente para saciar vuestras ganas de disfrutar de una película redonda, que por lo demás ofrece mucho, mucho más de lo que uno se espera y deja con hambre de otras cosas, pero está claro que es una de las citas obligatorias de este verano. 

Valoración

Guy Ritchie dirige una de sus películas más libres en la que no se pone a sí mismo ninguna cortapisa: hace lo que le da la real gana. Ofrece en Rey Arturo todo lo que se espera de una cinta fantástica de aventuras y mucho más, puede que incluso demasiado.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

La banda sonora de Daniel Pemberton es ALUCINANTE y el casting encabezado por Charlie Hunnam, Eric Bana y Jude Law fabuloso.

Lo peor

Cualquier parecido con la leyenda artúrica es pura coincidencia. El mix histórico te saca del hilo narrativo. ¡Se han gastado 175 millones de dólares!

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