Análisis

Crítica de R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal seguimos las aventuras de una extraña pareja formada por Nick Walker y Roy Pulsipher, dos policías especiales. Nick acaba de morir, pero es llamado para trabajar con Roy, un agente veterano. Ambos forman parte del Departamento de Policía Mortal, que se encarga de perseguir a los demonios que habitan en el mundo de los vivos y de mandarlos al infierno.2013 - DIRIGIDA POR: Robert Schwentke - PROTAGONIZADA POR: Jeff Bridges, Ryan Reynolds, Kevin Bacon, Mary-Louise Parker, James Hong,Robert Knepper, Stephanie Szostak, Devin Ratray, Mike O'Malley y Marisa Miller. Ya en cines.

Robert Schwentke (Red) yerra el tiro con esta película que, aunque pretende ser una comedia, no llega a ser tan divertida ni tan alocada como proponía su tráiler ni a estar tan cerca como le hubiera gustado del espíritu humorístico de la primera Men in Black.

Todo comienza cuando Nick (Ryan Reynolds), un agente de la policía, es traicionado por su compañero Hayes (Kevin Bacon). Pero su muerte no es más que el principio puesto que es conducido al Departamento de Policía Mortal, que quiere reclutarle para acabar con una suerte de monstruos-zombis que se resisten a pasar a mejor vida y que andan empeñados en cargarse el mundo tal y como lo conocemos haciendo retornable el camino hacia la muerte.


A nivel argumental no es nada del otro mundo y en la faceta en la que arriesga, resulta muy pobre, porque no hay química alguna entre el cowboy desfasado Jeff Bridges (en uno de los papeles más chorras de su carrera) y un Ryan Reynolds al que parece que no le corre sangre por las venas (y menos le debe correr teniendo en cuenta el barrigazo comercial de la cinta). El origen de este curioso mix es el cómic de Peter M. Lenkov, que habría precisado de más destreza y caradura para haber saltado al cine.

La saturación de unos efectos especiales bastante cutres y los momentos melodramáticos entre Nick y su esposa, una innecesariamente intensa Stephanie Szostak, vienen a cargarse por completo el ritmo de la película, que no tiene muy claro a quién se dirige: demasiado triste para niños, demasiado absurda para jóvenes, carente de sentido para adultos.

Tampoco hay guiños al western más allá de ver a Bridges con un acentaco en versión original que es el único aporte al papel reseñable con su sombrero y sus pistolones (oh, dios, sí, y el momento del acordeón)...

Si a esto le unimos un guión errático y una banda sonora que no aporta gran cosa, el conjunto es bastante poco atractivo y nos hace preguntarnos en qué demonios se han gastado 130 millones de dólares y por qué. Y esas mismas preguntas, si no empieza a hacérselas pronto la industria más comercial, va a terminar por hundirla.

No hay nada malo en hacer películas de entretenimiento siempre y cuando éstas aporten algo, por mínimo que sea y cumplan la premisa de hacernos pasar un buen rato, lo que R.I.P.D. no llega a conseguir.

Y nos encontramos con una de esas verdades como templos: caras conocidas más un chorro de efectos especiales más no muertos no es una fórmula que tenga por qué tener como resultado un gran éxito en taquilla. Más atención al guión, a los diálogos y al ritmo de la película es esencial para que los proyectos lleguen a buen puerto porque sin una buena base es casi imposible que la materialización merezca la pena.

Valoración

Absurda cinta que pretende ser cómica sin lograr un solo gag redondo a lo largo del metraje. Sobresaturada de efectos especiales sin sentido y carente de mensaje.

Hobby

48

Malo

Lo mejor

La voz de Jeff Bridges en versión original, ¡menudo acento!

Lo peor

No tiene claro a qué público se dirige: no es infantil, ni juvenil, ni adulta...

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