Análisis

Crítica de la nueva película de RoboCop

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE Robocop - 2014 - DIRIGIDA POR José Padilha - PROTAGONIZADA POR: Joel Kinnaman, Gary Oldman, Michael Keaton, Abbie Cornish, Samuel L. Jackson, Jackie Earle Haley, Michael K. Williams, Jay Baruchel, Jennifer Ehle y Marianne Jean-Baptiste. ARGUMENTO: En el reboot de RoboCop, nos situamos en el año 2028. OmniCorp es la multinacional puntera en el desarrollo de aplicaciones robóticas para el ámbito sanitario y la seguridad, sin embargo Estados Unidos prohíbe el uso de la violencia a robots por lo que buscan una estrategia comercial para meterse en el mercado. Tras ser gravemente herido en un atentado a la puerta de su casa el agente Alex Murphy se convierte en su objetivo. Será transformado en un híbrido robótico y la excusa ideal de OmniCorp para vencer la reticencia del Senado.

ACTUALIZADO 4-6-2014: La nueva película de RoboCop llega en formato DVD y Blu-Ray este viernes, 6 de junio. Aprovechamos para refrescaros la crítica que hicimos en su momento de este esperado reboot.

TEXTO ORIGINAL: Sé cuáles son vuestros temores porque los he ido leyendo a lo largo de toda la campaña de promoción de este reboot de RoboCopEn primer lugar quiero disipar dos: a pesar de ser una película dirigida a un público joven y no contener las ingentes dosis de sangre, amputaciones y otros alicientes de la cinta de Verhoeven del 87 (como macarras, rayas de coca o momentos picantones), Detroit no se ha vuelto Ponilandia y hay una buena y adecuada dosis de tiros justificados. 

Y, por otra parte, aunque con un tono totalmente diferente, el guión de Joshua Zetumer recupera buena parte de las ideas de la cinta original ahondando en cuestiones como la preservación de la identidad, la aplicación de la tecnología en la sanidad (ojo al momento en el que un hombre manco prueba su prótesis robótica tocando el Concierto de Aranjuez) o los límites éticos que OmniCorp se propone ir derribando.

A todas luces el enfoque de la película es más adulto y dramático (también menos sarcástico y por ende más plano) y el conflicto se lleva a un terreno totalmente diferente: ¿está la humanidad preparada para dejar la seguridad en manos de robots? ¿Debe haber una voluntad humana, con todo lo que ello representa, detrás de la figura de autoridad para asegurar que las decisiones se basan en un razonamiento y no en fórmulas matemáticas?

Hay que reconocer que el debate resulta de lo más interesante y de hecho hay un tono político muy acentuado en la película que nos lleva a plantearnos si en realidad el propio ser humano, que cuenta con limitaciones como los sentimientos, los prejuicios o la indecisión está capacitado realmente para ejercer la justicia.

Olvidaos de los purés que debía tomar Peter Weller para mantenerse con vida en el interior de su exoesqueleto, ahora la depuración de la sangre de Joel Kinnaman es mucho más aséptica y no conlleva que tenga que tomar alimentos. Y lejos de ser una anécdota, esa es la tónica de la película: es todo mucho más limpio. Los malos no son tan malos, los investigadores, liderados por Gary Oldman nos caen bien e incluso la estética general de la película es impoluta. Quizás demasiado.

Un hilo en común con el RoboCop original es la presencia de los medios de comunicación, manipuladores hasta la médula como demuestra un Samuel L. Jackson muy divertido en su papel del locutor Pat Novak, el gurú de la información tergiversada.

Se mire por donde se mire y a pesar de estar muy bien rodada, esta película carece de la entidad de la primera, y en su último tercio de hecho se desinfla bastante en lugar de extraerle toda la sustancia a las ideas presentadas a lo largo del metraje, y sobre todo en su brillante arranque en el que vemos los productos de OmniCorp patrullando las calles de Teherán. De haber mantenido el ritmo y el pulso de estos primeros compases estaríamos hablando de una obra maestra en toda regla.

Contra muchas de las voces que se han alzado para destrozar la película antes siquiera de ser exhibida hay que decir que puede que RoboCop sea uno de los remakes más justificados de los últimos tiempos. Han pasado suficientes primaveras para que una nueva visión más acorde a los tiempos pueda aportar cosas nuevas y, aunque imperfecta en su titubeante cierre final, es más que recomendable acudir al cine desprejuiciado y disfrutar de los atractivos que ofrece.

Y uno de ellos prevalece sobre el resto: el reparto es formidable y da lo mejor de sí mismo, empezando por un Kinnaman que, solo con su rostro, transmite un gran abanico de sensaciones. El encargado de testar los robots se burla de RoboCop llamándolo "hombre de hojalata" como al personaje de El mago de Oz, pero no cabe duda que Padilha hace prevalecer el corazón sobre la máquina. 

Valoración

Digna revisitación del clásico de finales de los 80 que navega más entre los límites de lo ético y humaniza a RoboCop, adentrándose en su drama familiar.

Hobby

72

Bueno

Lo mejor

El reparto es fabuloso y el guión va un poco más allá de los planteamientos de la peli del 87.

Lo peor

Carece del carismático sentido del humor de su predecesora, a pesar de tener momentos sonados.

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