Análisis

Crítica de Siete psicópatas

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Un guionista busca inspiración para su próximo trabajo que presenta a siete psicópatas. Su mejor amigo, un actor fracasado, se dedica a robar mascotas para hacerse con la recompensa de sus dueños. El asunto se complica cuando el animal de compañía de un mafioso desaparece...2012 - DIRIGIDA POR: Martin McDonagh - PROTAGONIZADA POR: Christopher Walken, Colin Farrell, Sam Rockwell, Woody Harrelson, Tom Waits, Abbie Cornish, Olga Kurylenko, Gabourey Sidibe, Harry Dean Stanton, Kevin Corrigan, Zeljko Ivanek, Michael Stuhlbarg y Michael Pitt. Estreno el 22 de febrero.

Siete psicópatas no es una comedia negra al uso empezando por el hecho de que no cuenta una historia como tal sino que más bien recoge diferentes relatos en los que hay un punto en común: una personalidad psicopática que les sirve de vehículo y a veces también de narrador. Descubrir quién es quién hasta completar la lista o de la mente de quién ha salido cada uno son los dos retos que plantea esta divertida película 

Escrita y dirigida por Martin McDonagh (Escondidos en Brujas) Siete psicópatas es una cinta plagada de estrellas y de sangre en la que abundan las referencias metanarrativas: Marty escribe un guión que se titula "Siete psicópatas" y en él incluye las historias que le ha ido contando su amigo, que a su vez sueña con ayudarle a esribir su guión y saca sus ideas de la vida de otros.

 

 

El interés de esta propuesta radica en esa autoparodia de la tarea de un guionista, ese pequeño dios creador de mundos y las encrucijadas en las que se encuentra, ¿tiene que acabar una película de psicópatas con un gran tiroteo final? ¿Deben morir todas las mujeres hermosas de la forma más truculenta posible? Pero y si el autor se considera antibelicista ¿cómo puede enderezar su guión?

Pedazo de reparto

Marty (Colin Farrell), es un escritor con una profunda crisis creativa, que intenta ahogar en alcohol. Billy (Sam Rockwell) es su mejor amigo, un actor sin empleo y ladrón de perros a tiempo parcial, que quiere ayudar a Marty por cualquier medio. Hans (Christopher Walken) es el socio de Billy en su negociete de mercadear con mascotas, es un hombre religioso con un pasado violento que se desvive por pagar el tratamiento contra el cáncer de su esposa. Charlie (Woody Harrelson) es el gánster psicópata cuyo amado perro acaban de robar Billy y Hans... Y será el detonante de que las cosas se compliquen para Marty, sin comerlo no beberlo.

 

 

Por si parecía poco el elenco lo completa un abanico de secundarios bastante interesante en el que encontramos, entre otros a Harry Dean Stanton, Abbie Cornish, Tom Waits, Olga Kurylenko, Zeljko Ivanek y Gabourey Sidibe, a la que descubrimos en la durísima Precious.

 

Especialmente divertidas son las interpretaciones de Sam Rockwell, Christopher Walken (que también tiene sus momentos dramáticos) y Woody Harrelson, ese gran psicópata de pistolón encasquillado.

 

Grandes ideas e historias impactantes

Los devaneos del guionista, su apropiación de ideas ajenas, ese "contar su propia historia" saliendo y entrando del relato y colaborando con sus dos excéntricos compañeros de viaje para buscar un final apropiado, son una deliciosa mezcla que te saca una sonrisa en más de una ocasión y te lleva a conocer a un psicópata tras otro. Pero ¿de verdad podemos calificarlos así? Como dice la propia cinta apropiándose del lenguaje de los críticos "tiene muchas lecturas, muchas capas".

 

 

De paso y sin que casi te des cuenta, Siete psicópatas te cuenta algunas historias inquietantes como la del cuáquero vengativo o la de la pareja asesina de psicópatas y en otras ocasiones con un punto de ternura y poesía siendo capaz de transformar hasta un ataque terrorista en un acto contra la violencia, ¿cómo? Ah, la magia del cine... Tendréis que ir al cine para descubrirlo, pero ya os adelanto que solo hay una forma de hacerlo: cambiando el guión.

 

¿Por qué precisamente siete?

Siete son los pecados capitales, las maravillas del mundo y los días de la semana. En una película abiertamente inconoclasta con los tópicos que rodean a los géneros cinematográficos no hay un número mejor para romper las reglas que uno que se considera sagrado, así que todo puede pasar en un guión plagado de giros argumentales en el que reina la sorpresa. Atentos a los créditos finales que tienen un último guiño...

Valoración

Recomendable cinta que cuenta con un agudo sentido del humor que parodia las reglas del género y los giros de un guión que parece escribirse desde dentro de la propia trama.

Hobby

75

Bueno

Lo mejor

Las interpretaciones (menudo reparto) y la brillantez de algunas microhistorias que se narran.

Lo peor

El ritmo general de la peli es irregular.