Análisis

Crítica de Tomorrowland con George Clooney y Hugh Laurie

Por Raquel Hernández Luján
-

CRÍTICA: Tomorrowland: el mundo del mañana (Tomorrowland) - DIRIGIDA POR: Brad Bird - PROTAGONIZADA POR: George Clooney, Hugh Laurie, Britt Robertson, Raffey Cassidy y Judy Greer. En cines a partir del 29 de mayo.ARGUMENTO: Unidos por el mismo destino, un adolescente inteligente y optimista lleno de curiosidad científica y un antiguo niño prodigio inventor hastiado por las desilusiones se embarcan en una peligrosa misión para desenterrar los secretos de un enigmático lugar localizado en algún lugar del tiempo y el espacio conocido en la memoria colectiva como “Tomorrowland”.

Brad Bird es un gran director, vaya eso por delante, y su trabajo al frente de los actores es notable, por más que nos planteemos por qué George Clooney ha terminado inmiscuido en esta cinta juvenil a estas alturas de su carrera.

Los peros a esta película le vienen, claramente, del guión que el propio realizador ha coescrito junto a Damon Lindelof, responsable de Perdidos, Cowboys & Aliens o Guerra Mundial Z, entre otras. Le falta un buen tijeretazo, sentido del humor y tridimensionalidad a los personajes, entre otras cosas.

Su mayor problema es la indefinición: si en los primeros impases Tomorrowland es abiertamente colorista e infantil haciéndonos rememorar algunos clásicos de aventuras ochenteros y prometiéndonos un emocionante viaje "al mundo del mañana", ese lugar donde todo es posible y al que solo pueden acceder los soñadores, lo cierto es que ese camino se malogra en el desarrollo y sobre todo el culmen de la película por no hablar de la farragosa relación de algunos de los personajes como el villano de turno al que da ida Hugh Laurie

Buena parte de que la historia vaya perdiendo fuelle tiene que ver con el ritmo y la duración: dos horas de periplo de las cuales una es una constante persecución hacen que el espectador llegue ya cansado a la parte emotiva de la película y los fuegos artificiales.

Demasiado seria en estos últimos momentos para el público infantil, demasiado naif para el público adulto, se queda en terreno de nadie con un cierre en falso que, parece ser, pretendía dejar la puerta abierta a una secuela.

En el plano interpretativo nada que objetar: Clooney parece un tanto desubicado pero asume el papel del adulto Frank Walker (a quien da vida el pequeño Thomas Robinson cuando se presenta como niño prodigio) sin problemas y Britt Robertson da el tipo ideal para el papel de la optimista la joven hija de un ingeniero de la NASA llamada Casey Newton. La actriz, a la que hemos visto en los últimos tiempos en La cúpula y El viaje más largo está empezando a despuntar ahora en su carrera ascendente aunque lo hará por papeles más complejos que el que nos ocupa.


De lejos lo más decepcionante no tiene que ver ni con el apartado visual ni con el elenco en el que podemos destacar a la menos conocida Raffey Cassidy (Athena) como otro valor emergente, sino más bien con la concepción de la película, ideada como si dijéramos como un esplendoroso juguete destinado a hacer ventas millonarias a través del merchandising y/o la explotación en parques temáticos, pero a la que le falta alma y contenido.

Es una pena que algunas de las referencias a la mejor herencia de la ciencia-ficción se pasen por alto de forma tan "Reader's Digest", o que lo políticamente correcto de los últimos segundos del metraje sea de manual, pero sí que podemos señalarle un valor positivo: por más que nos resulte "buenista" y hasta empalagosa la conclusión al menos inspirará a los idealistas... ¿No se distingue la factoría Disney por alimentar los sueños?


La taquilla estadounidense no está siendo particularmente clemente con Tomorrowland, en gran medida por su tono anacrónico y por su atropellada narrativa. No parece que estén justificados los 200 millones de dólares que ha costado la cinta por más que su planteamiento visual sea sobrecogedor. Sin un sustrato sobre el que edificar, todo el edificio se tambalea y la primera consecuencia se ha dejado sentir: Tron 3 ha sido cancelada y Disney se centra ya en lo que sabe que funciona, las películas de Marvel o Star Wars VII: el despertar de la fuerza.


Tomorrowland ha sido para Brad Bird un campo de experimentación fructífero pero está claro que donde vamos a poder saborear más su buen hacer va a ser siempre en el cine de animación: todas las expectativas las tenemos puestas ya en Los Increíbles 2.

Valoración

La superproducción de ciencia-ficción no consigue ahondar en su argumento ni consolidarse como cinta de aventuras... A medio camino para grandes y pequeños.

Hobby

65

Aceptable

Lo mejor

Visualmente apabullante, con un regustillo un tanto spielbergiano.

Lo peor

La puerilidad de su planteamiento y el forzado desenlace trufado de persecuciones.

Lecturas recomendadas