Análisis

Crítica de Transformers: El lado oscuro de la Luna

Por Fátima Elidrissi
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CRÍTICA DE Transformers: El lado oscuro de la Luna (2011) - DIRIGIDA POR Michael Bay - PROTAGONIZADA POR Shia LaBeouf, Rosie Huntington-Whiteley, John Malkovich, Josh Duhamel, Patrick Dempsey, John Turturro, Frances McDormand, Ken Jeong, Peter Cullen, Tyrese Gibson, Kevin Dunn, Alan Tudyk, Lester Speight.   ARGUMENTO: En la tercera entrega de Transformers Sam ha acabado la universidad y busca trabajo mientras Optimus Prime descubre que la carrera espacial y el viaje a la Luna no fueran exactamente como nos contaron...

Del mismo modo que ocurre con todas las películas de Transformers, antes de entrar en la trama, los efectos especiales, la eterna lucha entre el Bien y el Mal… es necesario repasar las cifras. Transformers: El lado oscuro de la Luna es la tercera entrega de la multimillonaria saga creada por Michael Bay en 2007. Con esta película los muñecos de Hasbro volvieron a reventar las taquillas de todo el mundo con una recaudación de más de 1.100 millones de dólares haciendo de Transformers 3 la séptima película más taquillera de la historia del cine y la más lucrativa de la franquicia.

Volviendo a la película, si por algo se caracteriza esta entrega es porque el furibundo espectáculo apocalíptico que ofrece consigue por fin sublimar los baldíos intentos por sostener una trama coherente. Si en Transformers y en Transformers: la venganza de los caídos el espectador podía deleitarse intentando desenmarañar el argumento en esta ocasión puede evitar el esfuerzo. Esto no significa que la película sea necesariamente peor que las anteriores, simplemente que la mirada de Michael Bay, esa mezcla de anuncio publicitario y ruidoso videoclip de gran presupuesto, consigue hacerte olvidar la narración con seductoras batallas, excesivas destrucciones y asombrosas transformaciones. Pero los que esperáis un análisis del argumento no os preocupéis: haremos un repaso.

La carrera espacial de los Transformers

Los Autobots siguen ayudando a los humanos a prevenir conflictos en todo el mundo. Durante una misión a Chernobyl para investigar tecnología extraterrestre sospechosa, Optimus Prime encuentra un motor del Arca, una nave espacial que consiguió escapar de Cybertron durante la guerra entre Autobots y Decepticons y que carga un invento capaz de terminar su eterno enfrentamiento.

Tras un apoteósico enfrentamiento con Shockwave y su “mascota” Driller, una serpiente robótica con tentáculos cuyo poder destructivo es sólo comparable a su tamaño, Optimus entra en cólera: después de colaborar y proteger a los humanos durante años estos siguen ocultándoles información vital sobre su planeta. En este momento entra en escena Charlotte Mearing (Frances McDormand), directora de Inteligencia Nacional de los Estados Unidos y la nueva burócrata inepta de la saga, para desvelarles una misión ultrasecreta.

En 1961, el Arca se estrelló en la cara oculta de la Luna, choque que fue detectado por la NASA. El presidente John F. Kennedy autorizó entonces una misión para llevar al hombre al satélite como pretexto para investigarlo. Ocho años después, la tripulación del Apolo 11 aterriza en la Luna para descubrir la nave y lo que parece una mano y un rostro metálico gigante.

Los Autobots deciden viajar a la Luna para explorar el Arca y dentro descubren al maestro y antecesor de Optimus, Sentinel Prime, creador además del MacGuffin que traerá a todos locos durante los más de 150 minutos que dura la película. Se trata de los pilares, un instrumento capaz de establecer un puente espacial entre dos puntos mediante el que se puede transportar materia. Ahí es nada.

Pero, ¿dónde hemos dejado a nuestro héroe, Sam Witwicky? Primero, compuesto y sin novia. Como recordaréis la exuberante Megan Fox dejó la saga de Transformers ruidosamente, como no podía ser de otro modo. Si bien el regreso al cine de Las Tortugas Ninja con Bay en la producción y Fox como la reportera Abril parece indicar que han enterrado el hacha de guerra, al parecer el director y la protagonista femenina se dijeron de todo. Tras varios cruces de acusaciones públicos y la salida de la actriz tocó buscar otra novia al protagonista.

La elegida fue Rosie Huntington-Whiteley, una espectacular modelo inglesa conocida por su trabajo con Victoria's Secret (empresa de la que Bay es accionista). Pero a pesar de haber conseguido enganchar a este pibón el personaje interpretado por Shia LaBeouf está deprimido. Después de terminar la universidad no consigue encontrar ni un trabajo normal ni ser aceptado para seguir trabajando con los Autobots. A diferencia de Transformers: la venganza de los caídos, Witwicky ya es un adulto, pero quiere volver a ser especial y colaborar con los alienígenas metálicos para salvar el mundo.

Para colmo de males el nuevo jefe de su novia es un forrado con la cara de Patrick Dempsey. Pero después de que un hilarante y perturbado John Malkovich le contrate como chico de los recados de su megacorporación Sam Witwicky descubrirá -gracias a la inestimable ayuda del ex agente Simmons (John Turturro)- que los involucrados en la misteriosa operación lunar están siendo asesinados. Y comienza la acción.

Pero Transformers 3, ¿mola o no mola?

A partir de este momento la carrera de los Autobots y los Decepticons por salvar y destruir el planeta respectivamente da lugar a lo que todo fan de la saga de verdad estaba esperando: metralla robótica saltando por doquier. Porque el tema de los pilares y la inventiva de los Decepticons darán mucho de sí, especialmente en la media hora de enfrentamiento final que, a lo Independence Day, ofrecerá impactantes imágenes para el recuerdo.

Con un presupuesto de 195 millones de dólares, frente a los 150 de la primera y los 200 de la segunda película de Transformers, el espectador puede reconocer claramente dónde ha ido a parar el dinero: a las explosiones y a algún momento de humor.

Enfrentarse al parque de atracciones que es una película como Transformers: El lado oscuro de la Luna, o su sucesora, Transformers: La era de la extinción se puede reducir a preguntar: “¿pero mola o no mola?”. Y mola, claro que mola. Sus tres nominaciones a los Oscar por sus efectos sonoros, sonido y efectos visuales lo demuestran. Pero su excesiva maquinaria sirve un único propósito: anestesiar al espectador ante la parafernalia que despliega. Se trata, sin más, de un nuevo blockbuster made in Michael Bay

Valoración

La tercera entrega de Transformers arrastra y lleva a otro nivel el pecado de sus precedesoras: su incoherente trama. Pero el desenfrenado espectáculo alcanza tales límites que los fans quizá puedan ignorarlo.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Autobots y Decepticons ya no son categorías moralmente estancas como en las películas anteriores.

Lo peor

La historia apenas es un pretexto para llenar la pantalla de batallas y efectos especiales.

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