Análisis

Dead Island: Definitive Collection - Análisis PS4, Xbox One y PC

Por José L. Ortega
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Versión comentada: PS4

Dead Island Definitive Collection es una compensación de Techland  por la espera hasta Dead Island 2 -en la que está trabajando Sumo Digital- para ofrecernos la remasterización de los dos juegos de la saga, así como un bonus extra. 

¿Tenéis antojo de zombies? Pues eso se acabó, ya que Techland nos ofrece una ración triple con Dead Island: Definitive Collection, el recopilatorio de la saga remasterizado para las plataformas de nueva generación. Un pack ideal para aquellos que no lo disfrutaron en su momento y también para aquellos que quieran volver a repetir estas viscerales experiencias. Cuidado, que salpica.

 

 

La llegada de Dead Island: Definitive Collection no solo se produce para aprovechar el enorme filón que las compañías han encontrado en la producción de incesantes remasterizaciones, sino para que la espera hasta que tengamos buenas nuevas de Dead Island 2 se haga algo más llevadera.

 

El camino para la llegada de Dead Island 2 está siendo bastante complicado. Parecía que todo iba sobre ruedas con Yager -responsables del fantástico Spec Ops: The Line- al frente, pero el proyecto se canceló por desaveniencias entre el estudio alemán y Deep Silver, empresa productora. Durante el pasado mes de marzo sabemos que Sumo Digital, cuyo último trabajo es LittleBigPlanet 3, serán los encargados de devolver a la vida a Dead Island 2, para convertirlo, literalmente, en un muerto viviente.

 

 

Dead Island: Definitive Collection llega cargado con horas y hora de diversión, tanto para jugar solo como para, sobre todo, disfrutar en compañía. Así pues, en esta compilación nos encontramos con el Dead Island original como con su secuela, Dead Island: Riptide. Ambos con todo el contenido descargable lanzado a posteriori. Además, a modo de extra se incluye Dead Island: Retro Revenge, un título de acción de corte clásico inédito hasta la fecha.

 

Hay un hecho de Dead Island: Definitive Collection que nos ha llamado poderosamente la atención. Concretamente de la versión del juego en PS4, donde en el disco solo se incluye el primer Dead Island. Tanto Dead Island: Riptide como Dead Island: Retro Revenge llegan en formato descargable, lo que obliga a tener un mayor espacio de almacenamiento en el disco duro para poder disfrutar sin problemas de los tres títulos.

 

 

Sorprende, puesto que en Xbox One y PC, Dead Island: Definitive Collection sí que incluye todo el contenido en un mismo disco. Desde Techland, han justificado que dos de los títulos vengan en formato descargable porque “los discos de PS4 no soportan varios juegos”. Un argumento con poco peso, puesto que ya hemos visto recopilatorios como Uncharted: The Nathan Drake Collection o Borderlands: Una Colección muy Guapa que sí albergan varios productos en un solo disco.

 

Además de incluir todo el contenido descargable publicado hasta la fecha, el grueso de mejores incluidas en Dead Island: Definitive Collection se centran, lógicamente, en el apartado visual, que ha sido remozado a conciencia para justificar esta nueva edición.

 

 

Ahora, los juegos tienen una resolución de 1080p con una tasa de 30 imágenes por segundo, que se mantiene su estabilidad prácticamente de forma constante, algo que no ocurría con las versiones originales, donde sí que había varias bajadas de framerate. Gracias a la nueva resolución, se han rehecho las texturas del juego para ofrecer una calidad de imagen a la altura de las nuevas plataformas. El salto se aprecia considerablemente en el primer Dead Island. Su 'lifting' cinco años después de su lanzamiento le sirve para mantener un nivel bastante elaborado a nivel técnico.

 

La resolución y el framerate no son las únicas mejoras a nivel técnico que ofrece Dead Island: Definitive Collection. Se ha trabajado en un nuevo sistema de iluminación fotorrealista que hace las delicias en algunos cambios de plano en los que la luz del sol, casi siempre presente, brilla en todos los aspectos. También se han reaizado diversas mejoras en el sombreado y en el suavizado de líneas para ofrecer, en líneas generales, un juego mejor. Pero no todo es perfecto, ya que en las paradisíacas islas en las que transcurren las aventuras siguen siendo escenario de bastantes bugs en los que vemos zombis atascados o girando sobre ellos mismos. Problemas acarreados de las versiones originales que, aunque se han aminorado, siguen estando más presentes de lo que deberían.

 

 

Los tres títulos incluidos en hacen que nos encontremos ante un producto de lo más apetecible, ya que aguarda en su interior multitud de contenido especialmente enfocado al disfrute en compañía gracias a su apartado cooperativo para hasta cuatro jugadores, que es de donde se le saca el máximo partido a cualquiera de las entregas de esta saga. También es posible jugar solo de principio a fin, pero pierde algo de mordiente. Ah, y por si os lo estáis preguntando, no se pueden importar las partidas de PS3 o Xbox 360, pero sí podemos pasar los datos del personaje de Dead Island a Dead Island: Riptide.

 

Por si alguien no lo sabe, tanto Dead Island como Dead Island: Riptide ofrecen un entorno de mundo abierto en el que realizar diversas misiones con el objetivo de sobrevivir en un holocausto zombie que está asolando el lugar. Las tareas que se nos encomiendan están marcadas e incluso nos obligarán a coger vehículos para hacer el cafre con todo muerto viviente que se nos cruce por el camino. Su sistema de combate -en la primera entrega sigue siendo algo tosco- es bastante entretenido y con un enfoque más serio que el que ofrecen títulos como Left 4 Dead, pudiendo utilizar tanto armas de mano como de fuego. Palancas, remos o bates. Cualquier objeto que tengamos delante sirve para masacrar a la multitud de caminantes que pululan por el lugar -ataviados con atrezzos veraniegos, como no puede ser de otra forma-.

 

 

Sus amplios escenarios no solo son la excusa para realizar las variadas misiones que nos propone -además de las principales hay muchísimas tareas secundarias-, sino que también ofrece diversos enfoques de personalización, como la posibilidad de modificar las armas a nuestro antojo para que sean más contundentes o las habilidades de nuestro personaje, desbloqueándolas de forma progresiva por medio del sistema de puntos de experiencia propios de un RPG que ofrece la aventura.

 

Por último, queda hablar de Dead Island Retro Revenge, uno de los extras más jugosos que incluye el recopilatorio, en el que nos transportaremos a una máquina arcade de hace varias décadas -con varios guiños a la industria de entonces que es mejor que veáis por vosotros mismos-. Puede que este minijuego no aporte en demasía, pero se trata de un elemento resultón, en el que el protagonista se desplaza automáticamente de forma lateral, y tenemos que pulsar los botones -cada uno tiene asignado un ataque- con el objetivo de llegar al final del escenario eliminando a todos los variados enemigos que se crucen en nuestro camino con el objetivo de obtener la mayor puntuación posible para desbloquear el siguiente nivel.

Valoración

Dead Island: Definitive Collection aguarda mucho contenido en su interior, y eso es todo un punto a su favor. Las mejoras a nivel visual son bastante consistentes, a pesar de que se conserve algún que otro pequeño defecto.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

Diversión cooperativa a raudales. Multitud de horas de juego. Luce muy bien a nivel técnico.

Lo peor

Algún que otro bug que se conserva. La experiencia individual pierde enteros.

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