Análisis

Deadpool - Crítica doble de la película de Masacre

Por Jesús Delgado
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Crítica de: Deadpool (2016) - Dirigida por: Tim Miller - Protagonizada por: Ryan Reynolds, Morena Baccarin, Ed Skrein, TJ Miller, Brianna Hildebrand, Stefan Kapicic y Leslie Uggams - Distribuidora: Fox - Estreno en España: 19/02/2016Sinópsis: Wade Wilson (Ryan Reynolds) es el producto de un siniestro programa para crear superhombres. Decidido a encontrar una cura para sus cicatrices, y aprovechando su entrentamiento en las Fuerzas Especiales, decide actuar bajo el pseudónimo de Deadpool para vengarse del responsable de su estado, el desalmado Francis / Ajax  (Ed Skrein) y recuperar al amor de su vida, Vanessa (Morena Baccarin). 

ACTUALIZADO 19-1-2016: Masacre ha llegado al fin a los cines, así que nos toca refrescar nuestra crítica de Deadpool para que podáis comprobar, desde dos perspectivas diferentes (la de un experto en cómics como nuestro amigo Jesús Delgado y la de una crítica de cine como Raquel Hernández) para que no os quede duda sobre el enfoque que tiene la última película de superhéroes en arrasar la taquilla.

De propina, acabamos de publicar una tertulia especial de Deadpool, en la que repasamos toda la trayectoria del personaje y os damos algunas pinceladas acerca de lo que esconde la película. Todo ello, con invitados y un entorno de lujo... ¡Y con el propio Masacre "trolleando" al personal! Disfrutad de este vídeo y, debajo de ello, tenéis nuestras dos críticas masacrosas.

TEXTO ORIGINAL: "¡Qué bien, Deadpool ha llegado!", dirán algunos. Y desde luego tienen motivos para celebrarlo. La película de Deadpool (Masacre en España) llega por fin a nuestras carteleras. Por fortuna, nosotros pudimos acceder con bastante antelación al pase de prensa, verla con nuestros propios ojos y comprobar si Deadpool está a la altura de las expectativas y de lo que la crítica estadounidense dice ya de ella. 

Hay quien ya dice que la película de Masacre podría ser la mejor película de superhéroes hasta la fecha. Son palabras mayores en el caso que nos ocupa, una película con fuertísimo lenguaje obsceno, violencia a raudales y sexo casi explícito que le ha valido ser prohibida en China y censurada en la India

Ahora bien, ¿qué piensan nuestros dos especialistas Raquel Hernández y Jesús Delgado? ¿Qué opinan de Deadpool nuestra experta en cine y tele y nuestro especialista en cómic? ¿Ryan Reynolds ha logrado cautivarles con su retrato del procaz, irreverente y a veces repulsivo Mercenario Bocazas de Marvel? La respuesta os la ofrecemos en la siguiente crítica doble. 

La visión comiquera de Deadpool, por Jesús Delgado

Hablar de Deadpool resulta tremendamente complicado a pocas horas de salir del cine. ¿Es una película buena, una obra de arte del género de los superhéroes, o una obscena mezcla de ordinarieces, chistes guarros y violencia a espuertas? Pues amigos, depende de lo que vayáis buscando. Si usted es un padre que pretende ir de enrollado, llevando a su hijo de doce años a la película cuyo protagonista trocea y asesina a sus enemigos (no necesariamente en ese orden) mientras hace chistes sobre penes, quizá debería antes replantearse quién es Masacre (Deadpool) y de qué va su película. Lo mismo le ahorra futuros quebraderos de cabeza y úlceras de estómago. 

Deadpool no es la típica película de salvadores de la humanidad, con mallas y música épica de Danny Elfman o Hans Zimmer sonando de fondo, con moralinas escupidas de los labios de Gary Oldman u otro actor de renombre con las que se trata de justificar el comportamiento fascistoide del héroe de turno. Deadpool es la historia de un asesino, un matón, al que le dan poderes a costa de su cara y de su libertad. Trata de vengarse y de recuperar a su vida. Dicho de otro modo, Deadpool podría ser una película de acción al uso. En el fondo, no es muy distinta a los clásicos de Chuck, Sylvester o Jean-Claude... con la salvedad de que el protagonista tiene superpoderes y vemos a los X-men por ahí y se basa en un personaje de cómics que, casualmente, tiene una característica verborrea y un sentido del humor bastante negro. 

Teniendo en cuesta esta premisa, podemos entrar en harina, y decir bien alto: ¡Olé por los guionistas Rhett Reese y Paul Wernick! El dúo se ha acercado peligrosamente a este controvertido personaje, haciendo una adaptación bastante fiel al criminal deleznable, retorcido y tarado, aunque gracioso, que es realmente Masacre. Lejos de plantearse como una historia trascendental, Deadpool es una película canalla, de serie-B, con muy mala leche y poco presupuesto que explota dentro de los límites posibles la criatura creada por Rob Liedfeld y Fabian Nicieza allá por 1991. ¡Más aún! El gran valor de la película son los chistes, diálogos y referencias a la cultura popular occidental. Eso y los continuos chistes y guiños a las películas de X-men, con las que Deadpool comparte universo. Los guionistas se lo han currado y se les debe reconocer ese mérito. 

Eso sí, tened presente que Deadpool es una película obscena, hiperviolenta, sexista en ocasiones y carente de ningún tipo de sentido o lógica, plagada de montones de licencias argumentales. Esto no debería tampoco ser un problema si vamos avisados al cine. Cualquiera que conozca al personaje sabe cómo funciona. Da por hecho que lo del poder y la responsabilidad, lo de proteger a un mundo que los odia y teme o lo de ser el héroe que merecemos pero no el que necesitamos se aplica a otro tipo de personajes bien distintos: los superhéroes. Y es que este es el quid de la cuestión. Deadpool NO es un superhéroe. Es un mercenario, un tipo que mata por dinero. Ciertamente tiene la brújula moral bien encaminada, pero no nos olvidemos que se trata de un anti-héroe, más cercano a los villanos que a Los Vengadores o a la Liga de la Justicia. Y, en este aspecto, la película es honesta. O al menos trata de serlo.

El problema, claro, viene cuando la historia no puede justificar las acciones de un tipo tan deleznable y sórdido (creepy, incluso) que va dejando un reguero de muertos a su paso y para elllo intenta darle un trasfondo humano. Esto se suaviza mucho respecto al material original. Sin embargo, con Masacre nunca hay finales felices y, en este caso, la compañía parece haber olvidado esto, endulzando un poco el desarrollo de la trama. De ahí que cierta incosistencia en el tratamiento nos haga plantearnos si esto es una de esas historias de "chico bueno contra malos" o "chico menos malo contra tipos realmente chungos". 

Por otro lado, se nota que Tim Miller, su director, se estrena como director de largometrajes. La cinta aguanta muy bien los 108 minutos que dura, pero el ritmo decae a mitad de película, entre flashbacks y conexiones de secuencias. Si bien Miller destaca como buen director de coreografias y elige muy bien sus planos, aún tiene que pulirse en la edición y montaje. Posiblemente, con el tiempo, tengamos en él a uno de los directores de cine de acción más solventes que hayamos visto en el género. Con Deadpool evidencia que ese momento todavía no ha llegado. Quizá, también esta pobreza se deba a su ajustado presupuesto: 58 millones, siendo la película de un personaje de Marvel más barata hasta la fecha (Ant-Man costó 130). Esto, posiblemente, haya obligado al director a sacar de donde no hay, teniendo que improvisar y ceñirse a sus exiguos medios. Quizá Deadpool 2 dé para más. 

Paralelamente, se ha de hacer notar que los actores cumplen sobradamente. Desde Stan Lee y su cameo, hasta Morena Baccarin en su papel de "dama en apuros", quien queda desaprovechada pero nos alegra los ojos con su carisma y su interpretación. Reynolds, del mismo modo, deja claro que si "Hugh Jackman es Lobezno", él es Deadpool. El actor ha apostado fuerte por el personaje y este proyecto y su esfuerzo se han visto recompensados con un papel en el que logra sacar lo mejor de su expresión corporal y su potencial dramático y cómico. Tampoco perdamos de vista a TJ Miller o a Brianna Hildebrand, en sus roles secundarios, o a Ed Skrein como el malvado Ajax. Todos ellos demuestran que no solo se lo han pasado "teta" en el rodaje, sino que son unos profesionales de los pies a la cabeza. 

Como detalle de color final, hemos de señalar que no vimos la versión doblada al castellano. Teniendo en cuenta la cantidad de juegos de palabras, chistes y referencias a la cultura pop, no quisiéramos estar en el pellejo de los traductores. Si logran hacer una buena traducción, habrán logrado una auténtica gesta. Si se quedan a medio gas, no se les debería tener en cuenta. Se trata de una película con un texto complicado de narices. Solo nos queda desearles lo mejor y que su trabajo esté a la altura. Ah, y antes de que se nos olvide. ¿Hasta qué punto parece esto o no al cómic? Enseguida os lo contamos. 

El mejor Masacre, en cine

Así es, amigos. Lo que venía diciéndose desde hace tiempo, se ha cumplido. La película de Deadpool tiene un material de referencia muy preciso: El Masacre de Joek Kelly (1997-99), el que según los expertos en el personaje es el mejor Deadpool en los últimos 25 años. Muy por encima del de Fabian Nicieza, su co-creador, y a años luz de Daniel Way y sus cajas de texto. 

La historia prácticamente toma todos los elementos de la etapa Kelly y los refunde en la película. La Casa Infernal (más conocida como La Escuela de Señoritas de la Hermana Margaret), el taller de Arma-X, Comadreja, Ciega Alfred, la historia de origen de Wade y Vanessa... prácticamente todo ello está insertado en la trama. ¡Si incluso su villano, Ajax, es el malo de la película! En este aspecto, esta (acertada) decisión sirve para crear una película de orígenes con uno de los mejores materiales del personaje, que a la vez tampoco ignora etapas más modernas de Deadpool. Sirva como ejemplo la inclusión de Bob Agente de Hydra, que aquí también aparece, aunque sin pertenecer a la organización filonazi. Este guiño quizá solo lo pillen los más Deadpoolófilos (o Masacrófilos). 

Además, los diálogos hacen justicia a Masacre y también lo ponen en su sitio. Lejos de tratarlo como un bufón atolondrado, torpe y dado a convertirse en carnaza, la película nos presenta a un Deadpool agudo, inteligente, ingenioso y con un montón de recursos. Esto es, el tipo de personaje que originalmente era, antes de que distintos guionistas lo convirtieran en un producto mainstream ligeramente más inofensivo. Es gracioso, sí, pero tiene un punto bastante sórdido y peligroso. No es alguien a quien quisieras tener de amigo por mucho que te haga reír. 

También es cierto, hagamos un poco de crítica, que personajes como Vanessa (Morena Baccarin) no hacen justicia al original de los cómics. La Vanessa original era mucho más retorcida y "chunga", amén de traumatizada, que su homónima de la película. Algo parecido pasa con la relación de Ciega Al y Deadpool, edulcorada como una relación de compañeros de piso, en lugar de como rehén y captor; o la relación de amistad de Wade y Comadreja, mucho menos abusiva en la película. Del mismo modo, aunque Ed Skrein nos ofrece un gran villano (odioso, letal y bastante sádico), el Ajax de los cómics era más temible, a pesar de ser también mas plano. Eso sí, Ed Skrein hace que odiemos a este tipo mucho más que al Francis (nombre de pila del tipejo) del orginal. 

En conjunto, disfrutarán la película los que conocen a Masacre de verdad, los que han leído casi todos sus cómics y conocen su trayectoria en los últimos veinte años. Esos fans no quedarán decepcionados si entienden que estamos ante un blockbuster destinado a un público mainstream, y de ahí que se tomen ciertas licencias. Ahora bien, si buscan fidelidad literal... ahí mucho nos tememos que no podemos hacer nada, salvo desearles suerte.


Crítica de Deadpool de Raquel Hernández Luján

Antes de nada, quiero que todos los que no conocíais el cómic antes de que esta película empezara a popularizarse sepáis que no es apta para menores, así que si estáis pensando ir al cine, por favor, no lo hagáis con vuestros hijos/sobrinos. Me tomo la licencia de hacer este inciso antes de seguir escribiendo porque me han preguntado ya en varias ocasiones que qué me parece esta "peli de superhéroes" para que un niño celebre su cumpleaños en el cine con los amigos. Mi respuesta: "una pésima idea". A no ser que la idea sea dejarlo hecho un lío y preguntándote que significa "mamada" o cualquier otra lindeza. Si es que el resto de padres no te lleva preso directamente. 

Y vamos a empezar por ahí: Deadpool no es un superhéroe, no al menos al uso. Hubo un tiempo en el que los superhéroes eran inspiradores modelos a seguir, justo lo que deseabas que un niño tuviera en mente como canon de la moralidad y del esfuerzo por hacer del mundo un lugar mejor acabando con el sufrimiento, con el mal y las calamidades. Deadpool viene a cachondearse de eso porque por supuesto le importa un rábano el ideal de una sociedad que apesta bastante. Nace de ese sarcasmo que le lleva a decir de sí mismo que es un capullo que ayuda a otros capullos por dinero.

¿Es Deadpool divertida? Como diría el personaje, puedes apostar tus pelotas a que sí, pero solo en momentos muy puntuales después de un comienzo brutal. A medio camino entre el infantilismo (ese reloj de Hora de aventuras o la mochila de Hello Kitty), la actitud suicida y el humor corrosivo, verborreico e incómodo este personaje lo tiene todo en contra para mantener el nivel durante toda la película, que, de hecho termina pinchando. 

 

 

Solo la pareja protagonista compuesta por Ryan Reynolds y Morena Baccarin (tremenda química en pantalla), y sobre todo él, Deadpool consiguen despuntar en una peli plagada de secundarios sin gracia en el que está especialmente desaprovechada Gina Carano, por no hablar de cierta edulcoración al final que molestará a los fans de los cómics. Nos dijeron que habría una versión más bestia, pero es improbable que se contemple en ella un final alternativo.

 

Lo que mejor funciona en la película de Tim Miller son las autorreferencias al estudio, a la franquicia de los X-Men y a la divertida relación que entabla Deadpool con el espectador señalando permanentemente su condición de personaje y permitiéndose incluso spoilearnos alguna que otra peli.

 

 

De momento ya empieza preguntándonos cómo creemos que consiguió su propia película. Y nosotros, tenemos la respuesta: Rhett Reese, uno de los guionistas de la cinta, confirmó que Hugh Jackman se había convertido en uno de los mayores defensores de esta nueva adaptación. "Hugh fue como un ángel guardián para nosotros. Nos ha apoyado mucho con la película y también con el hecho de mofarnos de su personaje Lobezno. Al ser amigo de Ryan, él mismo proponía cosas para que pudiéramos introducirlas porque pensaba que eran graciosas".

 

No solo es el blanco de todas las bromas del mercenario bocazas sino que además ambos personajes tienen similitudes en el poder de regeneración. El cómic señala algo que la peli pasa por alto: parte del ADN de Deadpool viene de Lobezno, por lo que su espíritu y carácter rebelde que tanto gusta al público mantiene la línea que empezó el gran personaje interpretado por Hugh Jackman y uno de los pilares de la saga X-Men, por más que nunca fuera ni tan irreverente ni tan zafio.

 


 

El mayor problema de la cinta es que unas veces se pasa de frenada y otras se gusta demasiado a sí misma: o es demasiado guarra, para hablar en plata, o se vuelve canónica sin venir a cuento. Muy cínico y muy malhablado nuestro Deadpool pero no deja de ser un tipo de buen corazón que ayuda a damiselas en apuros por no comentar la historia romántica que nos han contado mil veces con chica rescatada (OMG!). Vale, a lo mejor hasta ahora ella no festejaba el día de la mujer introduciéndole nada en el ano a su pareja pero... Lo que está claro es que se vende mucha pansexualidad, pero lo que vemos al final es una relación exclusiva y bastante tradicional (pasándose por el arco del triunfo lo que sucede en los cómics) y optando por pocas transgresiones. 

 

Deadpool va a triunfar, pero si soy sincera con vosotros, eso no es algo que me guste, por más que reconozca que la película es notable y que me he reído viéndola. Su éxito no va a estar en la sátira hacia el mundo de los superhéroes o en esos brillantes gags metalingüísticos que nos provocan risas sanas sino en el caca-culo-pedo-pis. El morbo, vamos, que al final es lo que vende. Y eso es algo que me preocupa y asusta a partes iguales, tanto o más que el hecho de que haya algún insensato desinformado que se plante en la sala con un menor y un cesto de palomitas. 

 


 

No hemos dicho nada de la acción, ni de los efectos especiales, porque poco hay que comentar al respecto: buenas coreografías y todo lo suficientemente correcto sin ser deslumbrante, aunque también hay piruetas imposibles que evidencian una falta de realismo importante. No es lo principal de la historia, así que acaba pareciendo superfluo.

 

Apuntad: habrá secuela y en ella aparecerá Cable, así que seguramente la peli cuente con un mayor presupuesto al que sacar brillo. Ryan Reynolds ya tiene ideas hasta para el reparto y está claro que se siente más cómodo con este personaje que con los numerosos superhéroes a los que ha interpretado antes, así que llega para quedarse. Y yo os digo que quiero ver cómo de picantes son sus líneas de diálogo batiéndose con Lobezno. Eso molaría. Si queréis saber a qué ateneros, podéis repasar las claves de la película:

 


Nota: 75/100

Lo mejor: Las constantes rupturas de la cuarta pared, el hecho de que Deadpool se sabe un personaje, las alusiones a la propia película y al universo de los X-Men y sobre todo a Hugh Jackman, con cuyo personaje mantiene un pique personal interesante en el cómic. ¡Y ese Stan Lee, qué canalla! ¡Con razón decía que es su cameo favorito!

Lo peor: Los bajones de ritmo, el escueto argumento y el exceso de falocentrismo. Como espectadora y mujer te sientes hasta ignorada porque Deadpool da por hecho que si estás viendo la película es porque tu novio te ha obligado a ir al cine (mala idea barrer así al 50% de tu público potencial que incluso se ha reído con las gracietas sobre lo políticamente correcto o el sexismo).

Valoración

Una montaña rusa de risa, violencia y obscenidades. Una catarsis de testosterona comiquera de manos del Mercenario Bocazas Wade Wilson, Deadpool (Masacre). Ideal para los amantes del personaje original y de su cómic-book.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Los diálogos y el humor macarra y obsceno. Hacen honor al personaje original

Lo peor

El ritmo y cómo decae a media peli. Un segundo visionado evidencia el poco presupuesto del proyecto

Lecturas recomendadas