Desierto
Análisis

Desierto - Crítica de la película dirigida por Jonás Cuarón

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Desierto, el drama sobre la inmigración ilegal dirigido por Jonás Cuarón con Gael García Bernal y Jeffrey Dean Morgan que se estrena el 6 de enero.

Jonás Cuarón presenta en su segundo largometraje un relato muy definido por la visceralidad de sus protagonistas a quienes dan vida los carismáticos Gael García Bernal (Mozart in the Jungle) y Jeffrey Dean Morgan (Negan en The Walking Dead). Ambos son dos polos opuestos ideológicamente hablando, si bien su pugna termina convertida en algo tan simple como un duelo físico en Desierto.

Moisés (Gael García Bernal) es carne de cañón para las mafias que se lucran de la desgracia ajena. Junto con otros indocumentados, está cruzando a pie un estrecho camino de la frontera entre México y Estados Unidos, buscando tener nuevas oportunidades del otro lado y reencontrarse con sus seres queridos.

Este grupo es descubierto por Sam (Jeffrey Dean Morgan) un "vigilante" demente a quien la policía fronteriza deja campar a sus anchas que disfruta asesinando a sangre fría a los inmigrantes que encuentra a su paso. Ante la inclemencia del desierto, Moisés y Sam se enrolan en una persecución en la que sólo el más fuerte sobrevivirá. 

Desierto

Es evidente que los problemas migratorios son a día de hoy una de las principales preocupaciones de la sociedad, que de hecho está dando alas a un nuevo tipo de fanatismo populista que está aupando a grupos extremistas y situándolos muy cerca del poder, cuando no en el poder mismo. Como muestra tenemos a Donald Trump cuyas vergonzosas declaraciones acerca de esta cuestión parecen haberle otorgado más el favor de las masas que su desdén.

Desierto no trata a los inmigrantes ilegales como a santos: su solidaridad se desvanece cuando hay que salvar el propio pellejo y ninguno es una hermanita de la caridad, pero sí que muestra con férrea crudeza a los del otro lado. Jeffrey Dean Morgan representa la faceta más brutal y despiadada de esta parábola política, que termina convirtiéndose, como decíamos, en una casi ridícula persecución que representa el sinsentido de esta pugna. 

Desierto

Moisés (es evidente que el nombre del personaje no es baladí), tiene que atravesar el desierto para llegar a la tierra prometida. Si encontrará allí lo que busca, es algo que nos quedamos con las ganas de saber, pero lo que queda claro es que está haciendo la peregrinación más angustiosa de su vida porque se enfrenta a un demente xenófobo.

Entre las secuencias más reseñables de la película está la descarnada forma en la que Sam, ese "patriota" que exhibe en su vehículo una bandera confederada, decide eliminar a tiros a los inmigrantes situándose en la distancia y masacrándolos uno a uno (brutal la concepción de la puesta en escena, la utilización de los recursos de sonido y las interpretaciones). Retrata a la perfección a un hombre capaz de llorar a lágrima viva por la muerte de un animal pero que ni se inmuta cuando le siega la vida a lo que considera basura que hay que limpiar de su país.

Desierto

Desierto se erige como metáfora, al fin y al cabo, del páramo de la indiferencia que atraviesan los inmigrantes ilegales y del conflicto de intereses que les separa de la libertad.

Que nadie se llame a engaño y espere un thriller trepidante: este director tiene una forma de rodar muy pausada y aunque hay secuencias que te mantienen al borde de la butaca también tiene momentos valle en los que la tensión narrativa se esfuma dejándonos a merced de sentirnos, efectivamente, como en un desierto en el que no sabemos "por dónde saldrá" la historia.

Entre sus mayores fortalezas, además de la calidad del casting (Bernal y Dean Morgan sostienen prácticamente todo el metraje), están la banda sonora y la capacidad de Cuarón para convertir esos parajes en un personaje más en la acción, letal, decisivo, dolorosamente real. Trasciende su voluntad de denuncia para conseguir algo más: quien supere la posición ideológica en la que el guión de Jonás Cuarón y Mateo García se ubica, podrá comprender la complejidad de lo narrado elevándolo de lo particular a lo global. Hora de temblar.

Valoración

Curiosa parábola política sobre los problemas fronterizos entre Estados Unidos y México que no puede estar más de actualidad tras la victoria de Trump.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El pulso Gael García Bernal/Jeffrey Dean Morgan y la forma en la que el paisaje se convierte en un personaje más que juega a favor de quien lo conoce.

Lo peor

Es una película muy sencilla en su materialización: va al grano sin grandes complicaciones, se echan en falta quizás más diálogos.

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