Análisis

Divergente: Leal - Crítica de la cinta de Shailene Woodley y Theo James

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Divergente: Leal (Divergent: Allegiant) - DIRIGIDA POR: Robert Schwentke - PROTAGONIZADA POR: Shailene Woodley, Theo James, Naomi Watts, Ansel Elgort, Miles Teller, Jeff Daniels, Jonny Weston, Bill Skarsgård y Kristin McKenzie. Ya en cines.ARGUMENTO: Tris debe escapar e ir más allá del muro que rodea Chicago. Por primera vez dejará la única ciudad y familia que conoce. Una vez fuera, todo aquello que presuponían como cierto, pierde cualquier sentido tras la revelación de nuevas verdades. Tris y Cuatro deben decidir rápidamente en quién confiar mientras se inicia una guerra despiadada que amenaza a toda la Humanidad.

Divergente: Leal es una paupérrima cinta de ciencia-ficción plagada de clichés y que no consigue ni mucho menos enganchar al espectador y que viene tras Divergente e Insurgente. La saga literaria de Veronica Roth sigue contando con un elenco falto de carisma (las nuevas incorporaciones poco aportan) y con una historia endeble. De hecho los propios intérpretes no parecen creerse sus papeles con lo que no consiguen trasladar ni las emociones más básicas.

El romance, una vez más metido con calzador, se desarrolla colocando a los actores en sus marcas y filmando el beso apasionado de turno y la acción continúa rodándose de forma precaria a pesar de los altos costes invertidos en la película.

A todas luces este tercer episodio es el mayor despropósito hasta la fecha en la traslación de los libros a la gran pantalla. Hay un esfuerzo notorio por apabullar al espectador con carísimos efectos especiales y con una visión del futuro con drones rastreadores o ciudades futuristas en las que todo es virtual, inalámbrico y aséptico pero hay tamaña falta de originalidad en Divergente: Leal que es difícil de tragar.

Mientras Tris (Shailene Woodley) se escabulle de Chicago para conocer qué hay más allá del muro que rodea la ciudad junto a Cuatro, Caleb, Peter, Christina y Tori, las cosas empiezan a ponerse feas intramuros. Evelyn (Naomi Watts) empieza a enjuiciar a los líderes fieles a Jeanine sometiéndolos a la voluntad de la masa enfurecida y comenzando a ejecutarlos mientras que Johana (Octavia Spencer) decide liderar a los "leales" que creen que volver a las facciones restablecerá el equilibrio social y abogan por no convertirse en aquello que rechazaron.

Lo que Tris descubrirá más allá del páramo de contaminación que rodea Chicago involucrará no solo a su mundo conocido sino a toda la Humanidad. Ella es la clave para resolver un problema de dimensiones gigantescas que favorece la exclusión social y el aislamiento y que ha condenado a sus congéneres a ser poco más que cobayas humanas.

Visto así el argumento, no parece tan incoherente, arbitrario y banal pero su desarrollo en pantalla es bochornosamente torpe. Nada parece tener consecuencias reales, se confirma pronto quienes son los buenos buenísimos y quienes los malos malísmimos y los diálogos rozan permanentemente el absurdo.

La dirección de actores es otro de los puntos negros de Divergente: Leal: escuchar a Naomi Watts llamar "hijo" a Theo James, que parece más bien su hermano, dinamita cualquier dramatismo que pretendiera el director crear en una escena climática. Los tiempos están muy mal medidps (la vaporización de un gas no puede comenzar y revertirse dos veces sin que haya consecuencias), la acción es inverosímil y ni siquiera Jeff Daniels consigue darle algo de chicha a su personaje.

En las peleas cuerpo a cuerpo Theo James cumple, pero da la sensación de estar tan por encima siempre de sus adversarios que tampoco te genera nunca una verdadera inquietud su futuro y solo se salva, quizás, la interpretación del magnífico Miles Teller, que se toma con sorna a su personaje dándole tintes histriónicos que le sientan bien.

Pero el mayor pecado de la película, con diferencia, es el de no dejar con ganas de más de cara a Divergente: Leal parte 2 que se estrenará el año que viene. No hay cebos sólidos ni siquiera para los fans más acérrimos de Tris que consigan despertar interés por ese último episodio que lo tendrá difícil en carteleras. Quizás los propios productores son tan conscientes de ello que se han rendido antes de tiempo.

Bien sabéis que nada tengo en contra de las distopías futuristas pero cuando la coherencia clama por su ausencia, es hora de empezar a plantearse si no es hora de cambiar ya la plantilla y dejar de hacer clones de pseudo ciencia-ficción que no aportan absolutamente nada, ya ni siquiera el mínimo entretenimiento con el que pasar el rato de forma intrascendente.

Valoración

Tópica y sin carisma, Leal, este tercer intento de reflotar la saga debería dejarnos con ganas de ver Leal 2, pero ni por asomo...

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Solo queda una película para el desenlace que está resultando agónico.

Lo peor

No tiene ritmo ni los personajes carisma ni la historia pies ni cabeza. Casi todo mal.

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