Análisis

Dredd 3D: Crítica de la versión de la película de 2012

Por Rubén Guzmán
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ARGUMENTO: En un futuro cercano, la población vive hacinada en gigantescas ciudades en las que el cuerpo de Jueces lucha por contener el crimen. El juez Dredd y su compañera novata Anderson han quedado atrapados en un edificio controlado por la banda más poderosa de la ciudad. Pero no van a renunciar a impartir justicia.   2012. DIRIGIDA POR Pete Travis – PROTAGONIZADA POR Karl Urban, Olivia Thirlby, Lena Heady y Wood Harris.

Creado en 1977 por John Wagner y Carlos Ezquerra en las páginas de la revista 2000 A.D., el Juez Dredd es uno de personajes del cómic británico más famosos de las últimas décadas. Tanto, que en los 90 Sylvester Stallone protagonizó una peli sobre el personaje, que yo vi en la tele hace mucho y de la que no me acuerdo de nada. Me dicen por aquí que es malísima.

Pues bien, ahora que los héroes del cómic son los reyes de la taquilla mundial, Dredd lo vuelve a intentar con una cinta mucho más modesta que las colosales Los Vengadores o El Caballero Oscuro La Leyenda Renace. Una peli llena de acción y violencia “gore”, (como ya os comentamos en este adelanto) en la que, eso sí, no hay ni rastro del humor del cómic original… ¿No te hace gracia que un tío sea juez, jurado y verdugo? Mejor, no sea que Dredd te vea reírte y te enchirone. Advertido quedas.

 

El mundo está mal. Sois unos vagos.

Los USA en un futuro cercano. La población vive encerrada en macrociudades en las que se mantienen viejas barriadas del siglo XX junto a megaedificios futuristas que son, en realidad, ciudades autónomas con decenas de miles de habitantes (algo así como Fuenlabrada pero en vertical). Y cómo la gente, así de por sí, suele ser mala, se organizan en bandas con el objetivo principal de fastidiar.

También se ve a algunos ciudadanos honrados, de fondo, que hacen sus compras en centros comerciales y tal, pero en general el crimen campa a sus anchas. Y para contenerlo está el Ministerio de Justicia, formado por armarios empotrados equipados con armamento de alta tecnología que son jueces, jugador y verdugos, en este plan: “Tú, eres un mendigo, dos años a la trena”. “Tú, eres un asesino, cadena perpetua o tiro en la cabeza”. Esto es recortar en funcionarios, sí señor. Y todo con mucho respeto a la ley. Los jueces no pueden ejecutar si no tienen la seguridad de la culpabilidad del sospechoso, pero como les levantes la mano el castigo es la pena de muerte. Que quede clarito que aquí lo del estado de derecho ni se huele.

Ante este panorama, Dredd 3D tenía dos opciones: pasar de profundidades y reflexiones y ser una peli de tiros, o intentar ver el complejo lado ético del asunto. La peli es 95% primera opción… pero también hay un 5% restante.

 

Funcionarios dedicados a su trabajo

Como peli de acción, Dredd 3D es consciente de sus limitaciones. Tú puedes pretender reflexionar sobre la necesidad del ser humano de conocer el significado de su existencia y que te salga Prometheus. Es decir, fracaso total. Pero también puedes asumir la sencillez de tu historia y la escasez de recursos, y narrar con competencia. El principal acierto de la película es reducir la práctica totalidad de la acción a un solo escenario, un mega-edificio controlado por una malvada capo de la droga llamada Ma-Ma (interpretada por Lena Heady, que se encuentra aquí con una villana con menos matices que su Cersei).

Atrapado en su interior, Dredd está como pez en el agua eliminando criminales en cuatro pasillos, una plaza y algunas salas como únicos escenarios. Y tú casi ni te das cuenta; hasta que no lo piensas para escribir esta crítica no ves lo barata y bien aprovechadita que está la peli. Con sus escenitas de acción competentes, mucha sangre y el ritmo adecuado para que, entre tiroteo y tiroteo, se nos cuente alguna cosilla de los personajes.

Bueno, de Dredd no, ni falta que hace. Interpretado por Karl Urban (Doom), el personaje no tiene el trasfondo que le da su crisis de identidad a Robocop o el punto de locura vengativa del Punisher, por mencionar dos personajes con los que está argumentalmente emparentado. Dredd es bastante soso, pero su imagen tiene fuerza visual. La peli la trasmite bien y deja que la auténtica protagonista del film, la que vive el viaje emocional y bla, bla, bla, sea la compañera de Dredd.

La agente Anderson no ha pasado por poco las pruebas para ser juez, pero tiene una característica única: es una mutante capaz de leer las mentes. Así que a Dredd le toca evaluar si la muchacha es o no apta para el ejercicio. La joven Olivia Thrilby interpreta a Anderson, quien, a lo largo de la peli, tendrá que asumir los dilemas éticos que conlleva ser juez. ¿Podrá dejar atrás su conciencia (y su individualidad, ya que nos ponemos) para ejecutar la ley al pie de la letra?

 

Mejor dispara, no pienses…

Bienvenidos al 5% de reflexión de la peli. Fallido, nos tememos. Thrilby refleja con competencia las dudas del personaje, pero el guión apunta el tema para luego no desarrollarlo. En una escena determinada, la agente Anderson ha de afrontar las consecuencias morales de sus actos, pero al final el espectador (o al menos yo) sale sin tener claro cual ha sido la reflexión del personaje, porque sus palabras apuntan en dirección opuesta a sus actos. O peor, si nos ceñimos a los hechos literales que vemos en pantalla, al final Dredd 3D podría considerarse una apología de la justicia más expeditiva... e injusta. Mal vamos por ahí, mejor no haberse metido en berenjenales.

Pero, lo repetimos, eso es el 5%. El otro 95% es una peli de acción modesta, pero con buen ritmo y disfrutable. Lamentamos la oportunidad perdida de haber añadido sano humor irónico, pero si su misión principal es proporcionarnos hora y media de entretenimiento, el objetivo se ha cumplido.

Ah, y un último dato: en España, Kraken Ediciones publica los cómics del personaje, Podéis comproba en este enlace todos los cómics tienen en stock en la actualidad, entre los que están los Archivos Completos de Dredd. Así que podéis zambulliros en su historia...

Valoración

Hola, me llamo Dredd 3D y soy una peli de serie B. Pero lo sé, saco partido de ello y, como te metas conmigo, te pego un tiro.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Mucha acción y un buen ritmo que nos entretienen del primer al último minuto.

Lo peor

Cuando se pone seria (que es poco) es incapaz de hacer ninguna reflexión que no sea simplona.

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