Análisis

Especial mutantes: crítica de X-Men Orígenes: Lobezno

Por Raquel Hernández Luján
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2009 - CRÍTICA DE: X-Men Orígenes: Lobezno (X-Men Origins: Wolverine) - DIRIGIDA POR: Gavin Hood - PROTAGONIZADA POR: Hugh Jackman, Liev Schreiber, Danny Huston, Lynn Collins, Daniel Henney, Kevin Durand, Taylor Kitsch, etc.ARGUMENTO: Primer spin-off en solitario de X-Men. Narra la forma en la que Lobezno se convirtió en mutante y los inicios del "arma X" que le llevaron a tener un esqueleto de adamantium. Logan, que es capaz de sacar unas afiladas garras y tiene una fuerza y agilidad sobrehumanas, se enfrenta a Victor Creed, su sanguinario hermano.

Con el mutante más carismático y más valorado por los fans de la saga X-Men entre manos, se podrían haber hecho maravillas, sobre todo teniendo la ocasión de contarnos sus orígenes: cuándo y por qué se volvió un mutante, cómo sus garras se hueso se transformaron en armas letales de adamantium o sencillamente su punto de partida antes de tener noticias de Charles Xavier y cía.

El guión de David Benioff y Skip Woods es sin embargo muy endeble, si bien su plasmación en imágenes con una titubeante mano tras la cámara agravada por una peor edición en la sala de montaje, termina de ponerle la puntilla. Los problemas temporales con la saga original son el colofón de esta debacle, que se zanjó con serias dudas por parte del propio Hugh Jackman a volver a calzarse las garras. ¡Menos mal que en 2013 recuperó la fe en el personaje gracias a Mangold!


Ese lobo enamorado de la luna

¿Por qué Lobezno adquirió ese nombre? Sigamos el orden cronológico: el preludio de la película nos narra el momento clave de la niñez de James Logan en el momento en el que descubre quién es su verdadero padre y mata por primera vez con sus propias garras de hueso. Así, descubrirá que tiene un hermano del que nunca se separará y con el que comparte algunas similitudes: ambos se regeneran y son por tanto son prácticamente inmortales y además cuentan con afiladas armas. En el caso de Víctor, uñas extensibles.

La película nos lleva ya en los títulos de crédito a recorrer diferentes pasajes de la historia en la que esta relación fraternal se va deteriorando debido al carácter envidioso y brutal de su hermano. Sirven juntos en el ejército y en diferentes batallas hasta que da con ellos William Striker (Danny Huston), un hombre convencido de que puede generar una suerte de arma definitiva contando con los poderes de sus soldados mutantes.

Logan se retira y abandona a su imposible hermano rehaciendo su vida junto a una mujer como leñador en Canadá. Y así alcanzamos a conocer cómo llegó a llamarse a sí mismo Lobezno, gracias a una historia que ella le cuenta sobre unos espíritus errantes separados por la magia (esto parece coña pero es literal). Cuando ella es brutalmente atacada, Logan decide ponerse en manos de Striker para ser más poderoso y poder terminar con su hermano, que parece estar detrás de todo.

Clásica encerrona y el comienzo de las turbulencias

Hasta este momento, la película te puede gustar más o menos, y, en general, aunque los efectos especiales son muy exagerados y su integración deja bastante que desear, hay buenos planos y momentos interesantes que se pueden rescatar, sobre todo en el que Logan emerge de un tanque de agua tras ser tratado con adamantium (segundo plano picado con él con los brazos en cruz, el primero lo vimos cuando por primera vez sacó sus garras, así que representa claramente un renacer como mutante).

Convertido ya en "arma X" descubre la encerrona de Striker, sus inesperados aliados y toda la trama trampa que le ha llevado a lugar en el que permanecen encerrados un buen número de jóvenes mutantes (¡entre los que se encuentra Scott! ¡toma patada a la cronología!). Pero lo peor está por llegar cuando descubre que hay un "arma XI" (Ryan Reynolds con un look a lo Silent Hill al que le salen catanas de los nudillos) y tiene que enfrentarse a él y a su hermano en combate singular.

Imperdonable el tratamiento de Gambito, metido con calzador y a pesar de que Taylor Kitsch hace un buen trabajo interpretativo. Su personaje pierde su acento, sus características esenciales y, como otros, aparece y desaparece como los ojos del Guadiana. La música tampoco acompaña demasiado: la banda sonora de Harry Gregson-Williams resulta machacona y no casa para nada con trabajos anteriores de la saga X-Men, así que estupefacción total al final de la película.

Hoy tenéis en cines X-Men: días del futuro pasado, una película que nos permite disfrutar de nuevo y como nunca de Lobezno, ¡mucho más que en sus dos películas en solitario! Así que disfrutadla mucho y quedaos con lo bueno de Orígenes, que es sin duda Hugh Jackman, siempre tan creíble y sólido en el personaje, a pesar del guión que le toque defender (y con una caracterización más natural también que le favorece bastante). Y aquí tenéis nuestro especial con todas las pelis de mutantes hasta la fecha, ¡buen provecho!

Valoración

Si sacáramos a Hugh Jackman de esta película no alcanzaría ni el aprobado. El guión es bastante malo, los efectos especiales desmedidos y torpes y ni el montaje ni la banda sonora están a la altura. Un despropósito total.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

Hugh Jackman y el momento en el que es transmutado en el "arma-X" con la inyección de adamantium.

Lo peor

Los últimos diez minutos de metraje no tienen ni pies ni cabeza y Gambito queda desaprovechado.

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