Encabezado Un espía y medio
Análisis

Un espía y medio - Crítica de la comedia de Dwayne Johnson y Kevin Hart

Por Raquel Hernández Luján
-

Rawson Marshall Thurber dirige Un espía y medio, una comedia veraniega que llega de la mano de Dwayne Johnson y Kevin Hart con los cameos de actores como Jason Bateman o Melissa McCarthy. En cines españoles a partir del 8 de julio.

Un espía y medio (Central Intelligence en versión original) es, como cabe imaginar leyendo el título, una comedia de espías, pero lo que es más inesperado es que el guión explore el tema del acoso escolar o bullying. Otra cosa es que sepa hacerlo en condiciones, pero al menos, aborda el tema que ya es algo.

Nuestro fornido protagonista, Bob Stone (Dwayne Johnson), no siempre fue un grandullón mazado sino que en el instituto fue objeto de burla por su aspecto físico y su excentricidad.

El único que supo ayudarle fue Calvin Joyner (Kevin Hart) y por eso cuando están a punto de cumplirse 20 años desde su último encuentro, Stone acude a su excompañero y promesa de futuro apodado "the golden jet". Y resulta que las tornas han cambiado por completo: el primero es un agente de la CIA en una peligrosa misión y el segundo, que pensaba que se comería el mundo, trabaja como contable y está en plena crisis personal.

Un espía y medio no es la comedia del verano y dista de ser perfecta, pero se mueve con soltura en el terreno del humor entre colegas y no sería de extrañar que hubiera una secuela.

Dwayne Johnson en Un espía y medio

Jason Bourne en bermudas

La buena química que se desprende de la relación de los dos actores es la que sostiene buena parte de la película (dan fe de ello las tomas falsas finales) pero el peso de la cinta recae definitivamente en las anchas espaldas de "The Rock", que ya ha mostrado su vis cómica en películas más acabadas y ásperas como Dolor y dinero.

Narrativamente hay demasiadas "trampitas" y giros que no llevan a ninguna parte como para ser una historia redonda, pero sí se pueden extraer algunas secuencias puntuales desternillantes de esta propuesta más inclinada hacia el terreno de la comedia de sobremesa.

Dwayne Johnson y Kevin Hart en Un espía y medio

Le habría venido bien al ritmo de la película un recorte de metraje y, ya que a la mayoría de los sketches les falta el toque final para terminar de funcionar con fluidez, al menos sí que se habría agradecido que el meollo central, ese "ser el protagonista de tu propia historia" hubiese sido más emocionante. Magnífico el trabajo de traducción de la película al castellano, por cierto, se respeta mucho el dinamismo de los diálogos.

Aprendiendo a priorizar

El mensaje respecto a qué hacer respecto al acoso escolar es la gran china en el zapato de Un espía y medio. Tomarse el tema a guasa no es una buena idea, así que la película opta por ponerse (algo) más seria al final sin conseguir en absoluto lanzar un mensaje positivo a quienes a día de hoy puedan estar padeciendo una situación similar... La aceptación de uno mismo puede ser una de las claves, pero cuando ya te has convertido en un tiarrón parece una salida bastante frívola.

Y conste que el propio Johnson dijo haber pasado por algo así durante su infancia, pero el guión no consigue sacarle brillo al tema. Sí que queda más claro el mensaje del personaje de Kevin Hart que sale de su situación valorándose más a sí mismo a aprendiendo a priorizar.

Dwayne Johnson y Kevin Hart en Un espía y medio

Con recursos, todo es posible

La acción es trepidante y sorprende incluso el nivel de elaboración de algunas coreografías para una película en la que la trama violenta debería ser secundaria. 50 millones de dólares de presupuesto tienen la culpa, ¡ya quisiera soñar más de uno con la mitad para levantar su proyecto!

Dwayne Johnson y Aaron Paul en Un espía y medio

Destacan los papeles secundarios de Aaron Paul y Amy Ryan (actriz que me parece muy infravalorada, a ver si le dan un papel en el que pueda lucirse más) y los casi cameos de Jason Bateman y Melissa McCarthy a la que muy pronto veremos en Cazafantasmas y que precisamente no hace tanto estrenaba su propia parodia del género con Espías. Son dos actores tocados por el don de la comedia. Es prácticamente verlos y sonreír. 

Valoración

El dúo cómico de Dwayne Johnson y Kevin Hart funciona bien en esta cinta descerebrada que se aproxima a lacras como el bullying, aunque es el primero el que "salva el barco" en esta ocasión.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Se nota que el reparto se lo ha pasado pipa rodando la película y algunas situaciones absurdas te sacan la sonrisa. Dwayne Johnson es muy gracioso.

Lo peor

Tres grandes peros: le sobran 20 minutos, el alegato contra el bullying es super torpe y escuece el elevado presupuesto.

Lecturas recomendadas