Análisis

Expediente Warren: el caso de Enfield - Crítica de la película de terror James Wan

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Expediente Warren: el caso de Enfield (The Conjuring 2) - DIRIGIDA POR: James Wan - PROTAGONIZADA POR: Vera Farmiga, Patrick Wilson, Frances O'Connor, Madison Wolfe, Lauren Esposito, Patrick McAuley, Benjamin Haigh, Maria Doyle Kennedy, Simon Delaney, Franka Potente y Simon McBurney.ARGUMENTO: Los renombrados demonólogos Ed y Lorraine Warren viajarán al norte de Londres para ayudar a una madre soltera que tiene a su cargo cuatro hijos y que vive sola con ellos acosada por espíritus malignos.

ACTUALIZADO: Si os gusta pasar miedo en la butaca con  Expediente Warren: el caso de Enfield lo vais a pasar de maravilla. Además esta misma semana os hemos ofrecido un reportaje sobre las películas que se convertirán en clásicos del terror: ¡y está claro que James Wan tiene mucho que decir en este sentido!

Además os recordamos que ya está en pie el proyecto The Nun, un nuevo spin-off de la saga Expediente Warren (The Conjuring).

TEXTO ORIGINAL 8 de junio 00:02 - James Wan nos deleita con una película de terror que entusiasmará a los fans del género. En el estreno en el festival de cine Nocturna arrancó una ovación al público, satisfecho por el espectáculo que ofrece la película que es muy disfrutable.

En primer lugar hay que decir que, a pesar de que Expediente Warren: el caso de Enfield sigue la pauta de The Conjuring en lo que a estructura narrativa se refiere, se aprecia el crecimiento del director que en cada nuevo proyecto parece hacerse un poco más fuerte. Esto hace que haya partes de la película cinematográficamente superiores a su predecesora pero que también haya partes algo más endebles porque también reincide en algunos pequeños vicios como el de pasarse de metraje.

Las versiones ficticias de los demonólogos Ed y Lorraine Warren encarnados por unos magníficos Patrick Wilson y Vera Farmiga viajan al norte de Londres en nombre de la iglesia para ayudar a una familia acosada por una presencia sobrenatural que se manifiesta como un poltergeist llegando incluso a poseer a la hija menor y aterrorizando al barrio entero.

La apuesta de partida es más ambiciosa, centrando la atención de nuevo en un caso real considerado como "el Amityville inglés" que obviamente es ficcionado para darle un mayor empaque. No obstante, y como inteligente narrador y contador de historias que es el cineasta, tiene claro que siempre nos va a dar más miedo la realidad que la ficción por lo que superpone las imágenes de la película a las testimoniales para dejarnos la piel de gallina en los créditos finales. Menuda labor de recreación, por cierto, en cada minucioso detalle de la dirección artística de la cinta...

Como decíamos, la estructura es muy similar a la de The Conjuring: un primer caso nos acerca a la problemática de la película (soy así de críptica para no haceros ningún spoiler involuntario) y que sirve de introducción; la presentación de la familia Hodgson; la aparición de los fenómenos paranormales; la irrupción de los Warren en escena y la resolución final.

La ambientación y la presentación del escenario en el que transcurrirá gran parte de la acción, esa desvencijada casa en la que vive nuestra madre soltera con sus cuatro hijos, es una de las grandes bazas a favor del suspense y de la creación de secuencias memorables como la de la tienda de campaña, el mando a distancia o la de la ouija.

Wan consigue literalmente hacer saltar en la butaca al más escéptico enfrentándolo a una primera hora memorable cuajada de momentazos impagables confirmando que es capaz de medir los tiempos con precisión de cirujano para dejarnos sin aliento cuando menos nos lo esperamos. Su pulso para elegir los encuadres, los tiros de cámara y el punto de vista del espectador así como para procurarle la descarga eléctrica del terror en el momento preciso es encomiable consiguiendo conectar emocionalmente con el palco de forma inmediata. Sabes que estás en sus manos. 

Y sin embargo hay un determinado momento en el que toda esa conexión se viene abajo: en concreto en el momento en el que lo fantástico aflora con mayor impulso. Como le pasara en The Conjuring, el guión tiende a introducir demasiadas cosas alargando innecesariamente el metraje y hay algo de esa elegancia y sobriedad del primer caso de los Warren que se ha perdido por el camino. ¿Cuestión de tener entre las manos un mayor presupuesto? Puede ser. En cualquier caso es una reafirmación de lo visto entonces en muchos sentidos, así que no me atrevería a decir que es ni mejor ni peor al hacer una valoración numérica.

Cuando insinúa, cuando nos marea, nos aturde y nos hace sospechar gana enteros, mientras que cuando muestra abiertamente lo desconocido, queda claro lo complicadísimo que es innovar en este género. No será porque no lo intente, pero el caso es que la resolución del caso es poco original aunque para darle más impulso se apoye también en una subtrama que incide directamente en el matrimonio Lorraine.

A favor de Expediente Warren: el caso de Enfield, la valentía del director, no solo como decíamos por la calidad del primer tramo de la película, sino por saber conjugar en ella muchos elementos como el romanticismo o la compasión (también el retrato de época mostrando por ejemplo la evolución de la mentalidad en estos cuarenta y pico años) y todo ello sin renunciar al sentido del humor. Consigue armonizar una mezcla heterogénea que es coherente y atractiva. Y mención especial para la joven actriz en la que se ceba el poltergeist: Madison Wolfe, que hace un papelón.

Tras el éxito de la primera película y el fiasco del spin-off Annabelle que no le hizo justicia alguna a la presentación de la muñeca endemoniada, muchos pensaban que esta segunda entrega tenía todas las de perder... Uno de los argumentos era que se basaría en un caso que ha sido pasto de la controversia durante años y sobre cuya veracidad pesa el manto de la duda, pero, por otra parte, fue uno de los más importantes de los investigadores. Aquí tenéis más información sobre el caso real y las declaraciones de la familia afectada, además de un vídeo tras las cámaras:

Sea como fuere, el fruto de esa elección ya está maduro y hay que decir que, como poco, la película es un MUST para los aficionados y que no saldrán decepcionados del cine.  ¿Por dónde nos saldrá James Wan con el tercer episodio? ¡Porque damos por hecho que lo habrá! Id haciendo vuestras apuestas...

Valoración

James Wan vuelve a dar un recital de buen cine metiéndonos el miedo en el cuerpo aunque la cinta acusa cierta incontinencia final y un exceso de contenido.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

¡Cómo rueda Wan! La primera hora de la película es para enmarcarla.

Lo peor

Le sobra media hora de metraje y el CGI del hombre retorcido.

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