Fiesta de empresa
Análisis

Fiesta de empresa - Crítica de la comedia navideña de Jennifer Aniston

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Fiesta de empresa (Office Christmas Party) la comedia de Jason Bateman, Olivia Munn, TJ Miller Jennifer Aniston dirigida por Josh Gordon y Will Speck. En cines desde el 7 de diciembre de 2016.

Evidentemente la imagen que hemos elegido como cabecera de esta crítica no está elegida al azar: sabemos el bochorno que sientes Jennifer Aniston, hemos visto la película y nos hemos sentido igual que tú. Fiesta de empresa (Office Christmas Party) es la típica comedia estadounidense que llega a las carteleras para aprovechar el tirón de la Navidad pero para la que es difícil presagiar demasiado tirón en las salas españolas.

En primer lugar porque se avecinan estrenos potentísimos que barrerán a la competencia rápido: Rogue One: una historia de Star Wars, Passengers, Assassin's Creed, etc. y en segundo lugar porque esta cinta de Josh Gordon y Will Speck podría haberse lanzado directamente al mercado doméstico sin problema, se acerca demasiado al telefilm y en ocasiones tiene un humor demasiado local.

Carol es una ejecutiva agresiva y la directora de una gran empresa heredada de su padre. Pero tiene un conflicto profesional, que involucra a su familia: el departamento del que es responsable su hermano Clay, del que siente unos terribles celos, no parece ir muy bien, así que le amenaza con cerrarlo.

Para evitar su despido y el de su plantilla Clay y sus compañeros deciden llevar a cabo un ingenioso plan: organizar la mejor fiesta de Navidad de la historia para agasajar a un posible inversor y conseguir financiar su supervivencia. Claro que ninguno contaba con que la fiesta se saliera de control. Y es que, la juerga navideña se les va de las manos y acaba convirtiéndose en una verdadera locura.

Fiesta de empresa

A duras penas recuerdo las risas que me echaba en Friends con Jennifer Aniston que parece haber desarrollado un olfato terrible para cada papel que hace en cine desde entonces además de seguir encasillada en el rol de tía buena.

En esta fábula sobre la necesidad de arriesgar (si es que se le quiere rascar algo al argumento) además encontramos a Olivia Munn en su primer papel "rutinario" tras el de Psylocke en X-Men: Apocalipsis y a un Jason Bateman casi ausente que cede protagonismo al payasete TJ MIller, el alma de la fiesta.

Fiesta de empresa

En el plano más hiperbólico y escatológico (allá a quien esto le haga gracia) encontramos a Kate McKinnon (Cazafantasmas). Es la más desaprovechada con diferencia, podría haber dado mucho más de sí sin sacar tanto los pies del tiesto porque, ¿quién no conoce a alguien que es un poco así en su trabajo?

El caso es que es una idea demasiado alargada para contar con tan poco contenido y unos protagonistas tan endebles.

Fiesta de empresa

En realidad donde está la genialidad es en la plasmación de los usos políticamente correctos de las empresas para complacer a todos los credos y mantener las formas y en los personajes secundarios: esos padres que abandonan a su hijo con la tablet para emborracharse, esa Trina en el rol de proxeneta desquiciada y todos los gags sobre las redes sociales y las nuevas tecnologías. Es lo único que hace que Fiesta de empresa no se hunda porque sus protagonistas son bastante planos.

A pesar de su apariencia de comedia gamberra al final estamos ante un cuento de hadas navideño que se aleja de la premisa inicial de los motivos que harán cerrar la delegación, que es el meollo de la peli. No se profundiza nada en esa cuestión y todo se salda con un desmadre brutal que milagrosamente sale bien. Made in the United States total. Lo dicho, para quien guste.

Bueno chicos, no os pongáis así, tampoco creo que esperarais el Oscar...

Fiesta de empresa

Valoración

Flojísima comedia en la que ni Jason Bateman ni Jennifer Aniston salvan la ropa. Solo algún secundario puntual consigue elevar un poco el tono, por lo demás encefalograma plano.

Hobby

50

Regular

Lo mejor

Trina, el personaje de Jillian Bell es original, impredecible y desternillante. Los chascarrillos a la cultura popular 2.0 funcionan muy bien.

Lo peor

El humor es muy local con alusión a figuras desconocidas en España y la trama es infantiloide, predecible y con una carencia de gracia preocupante.

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