Análisis

Galak-Z - Análisis para PS4

Por David Alonso Hernández
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Versión comentada: PS4

Nos adentramos en lo más profundo de la galaxia para ofreceros el análisis de Galak-Z: The Dimensional, un matamarcianos que combina elementos clásicos del género con algunas características mucho más "modernas", y que forma parte de los juegos de PS Plus en marzo. 

Tras las buenas críticas recibidas por su primer juego, Skulls of the Shogun, el estudio independiente 17-Bit cambia de tercio y nos presenta Galak-Z: The Dimensional, un matamarcianos que, como ellos mismos afirman, está inspirado en títulos "espaciales" clásicos, como Gradius, R-Type o Solar Jetman, y con una ambientación que bebe de la animación japonesa de los años 80. Desde luego, esta elección de escenario no nos sorprende en absoluto dada la trayectoria de Jake kazdal, uno de los fundadores del estudio, ya que estuvo muy ligado a Tetsuya Mizuguchi mientras trabajó para Sega Japan, participando en el desarrollo de títulos como Space Channel 5, y además siempre ha expresado su fanatismo por los juegos de 8 y 16 bits.

Aunque el título lleva ya unos meses disponible en PS4 y PC, su llegada a PS Plus en marzo ha vuelto a poner a Galak-Z: The Dimensional en nuestro punto de mira, por lo que nos hemos subido a su nave de aspecto cel shading para ofreceros un análisis de todo lo que nos depara este juego independiente, que fue mostrado por primera vez durante el E3 de 2013.

Un roguelike por capítulos

Como decíamos en la entradilla de este análisis, el género elegido por 17 Bit para desenvolver sus batallas de naves es el de 'roguelike', lo que implica unos escenarios que se generan de forma procedural y una dificultad elevada, ya que durante su campaña -que está dividida en 5 temporadas- debemos superar los 5 capítulos que componen cada una de ellas sin perder la vida, ya que de lo contrario nos toca empezar desde el principio.

Para lograr esta hazaña nuestro primer paso es familiarizarnos con los controles de la nave, que se maneja a través de 3 propulsores: uno que nos impulsa hacia adelante, otro que nos permite frenar y dar marcha atrás y otro que posibilita realizar movimientos evasivos. Un cañón láser con munición infinita y la capacidad de lanzar misiles completan nuestras habilidades para enfrentarnos a los numerosos peligros que acechan en el espacio exterior, entre los que destacan un elevado número de enemigos que nos ponen las cosas realmente complicadas gracias a una elaborada Inteligencia Artificial.

Con este panorama, el uso de la estrategia resulta fundamental si queremos sobrevivir el tiempo suficiente. Avanzar a lo loco mientras disparamos a todo lo que se mueve se traduce, en la gran mayoría de ocasiones, en una muerte segura, por lo que en su lugar debemos pensar concienzudamente cada uno de nuestros movimientos y estrategemas, como observar muy bien el entorno para aprovecharnos de las posibles ventajas que nos pueda ofrecer, utilizar el sigilo para pasar desapercibidos en momentos puntuales o explorar a fondo los escenarios para obtener diferentes potenciadores. La recolección de estos objetos nos permite mejorar la nave y armamento, aunque -al contrario de lo que sucede en otros roguelike- en Galak-Z si perdemos la vida perderemos también todas las mejoras equipadas, salvo si tenemos la suerte de hallar una de las escasísimas monedas que otorgan una oportunidad extra.


Otro de los elementos estratégicos que debemos tener en cuenta es, una vez hemos avanzado lo suficiente, la habilidad de nuestra nave para convertirse en mecha (un robot gigante) en cualquier momento. Cuando lo hacemos, el control cambia sustancialmente y también nuestras capacidades de ataque, pudiendo efectuar potentes ataques cuerpo a cuerpo o incluso lanzar objetos. Lamentablemente, no siempre estas habilidades son la clave para tener éxito, por lo que continuamente hay que alternar entre nave y mecha para avanzar con garantías.

Apoyado en un apartado técnico muy correcto, y que combina con eficacia la estética típica de los matamarcianos de 16 bit con elementos actuales, como el uso del cel shading, una notoria sensación de profundidad y algunos efectos de luz muy conseguidos, Galak-Z no es un título para todo el mundo ni se anda con medias tintas:  si eres aficionado a los juegos de naves y a los roguelike, y -sobre todo- no te intimida enfrentarte a un verdadero reto que puede ser tan frustrante en muchas ocasiones como satisfactorio al final, te encantará. De lo contrario, y si no estás armado de paciencia, es el típico juego que puede hacer que llegues a estampar el mando contra el suelo debido a su dificultad.

Valoración

Una estupenda combinación de las mecánicas de matamarcianos clásicos con los elementos típicos roguelike, apoyada en una acertada ambientación, y con una endiablada dificultad... que puede echar para atrás a más de uno.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Su estética y la posibilidad de intercambiar entre la nave y el mecha.

Lo peor

Es un 'roguelike' puro y su dificultad es alta, por lo que no es para todos los jugadores.

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