Golpe en la pequeña china - Crítica del clásico de John Carpenter
Análisis

Golpe en la pequeña china - Crítica del clásico de John Carpenter

Por Jesús Delgado
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Golpe en la Pequeña China (Big Trouble in Little China) es un clásico de John Carpenter. Aprovechando su adición al catalágo de Netflix, os presentamos su crítica

"Que sí, que esto de Mortal Kombat es el videojuego de Golpe en la Pequeña China. El Johnny Cage es Kurt Russell, Liu Kang es el chino, Raiden es el demonio ese de los rayos, Goro es el monstruo con pinta de perro y el malo final es Lo-Pang". Esta afirmación tan gratuita es la que hizo un compañero mío del colegio mientras nos agolpábamos frente a la recreativa que había en la pizzería en la que solíamos celebrar los cumpleaños de la clase. Por motivos más que evidentes no me he podido resistir a desempolvarla del recuerdo a la hora de empezar a hacer esta crítica. Principalmente porque semejante paralelismo se me quedó grabado a fuego en la cabeza, como si fuera casi una realidad religiosa.

Al tiempo se ha sabido que los creadores de Mortal Kombat efectivamente se inspiraron en esta película para algunos personajes como Raiden o Shang Tsung. Pero de ahí a que el título estrella de Nether Realm y la película de John Carpenter sean lo mismo, va un trecho. No obstante, y aquí hemos de ser honestos, Golpe en la Pequeña China fue una película que marcó a una generación, aunque en realidad fuera un fiasco padre en taquilla. De ahí que nos congratule haya cierta semejanza entre los luchadores del juego y los protagonistas de esta cinta.

Golpe en la Pequeña China (Big Trouble in Little China) fue una cinta estrenada en 1986 y, como os decimos, fue un fracaso en su momento. De los 25 millones de dólares que costó, tan solo recaudó 11. Buena parte de este golpetazo se debió a que se estrenó coincidiendo con Aliens: El regreso, un blockbuster que se la papeó en cuanto a recaudación. La cinta originalmente se concibió como un western de artes marciales, ambientado a finales del siglo XIX, pero Fox optó por recrearla finalmente en los años ochenta del pasado siglo. Este detalle, aunque no os los creáis, generó un verdadero lío a la hora de los créditos y sobre quién era o no el autor original de la historia. 

La trama de Golpe en la Pequeña China sigue los pasos de Jack Burton (Kurt Russell), quien se ve involucrado en una compleja trama de magia negra cuando Miao Yin (Suzee Pai), la novia de su amigo Wang Chi (Dennis Dun), es secuestrada por unos pandilleros de las triadas. Jack y Wang se adentrarán en el barrio de San Francisco de la Pequeña China con intención de rescatar a la muchacha, sin saber que se encuentran en medio de una guerra entre el bien y el mal que lleva librándose desde hace dos mil años. 

Y hasta aquí os contamos, por si acaso aún no la habéis visto. De ser así, ya estáis tardando en ir a Netflix a verla, porque acaban de añadirla hace unos días a su catálogo. En tanto vais refrescando la memoria con un visionado (o si es la primera vez que os la encontráis), vamos a ir hablándoos un poco de ella.

Es taaaan de su momento...

Y lo decimos como un halago. Desde los diálogos y las tropos hasta los efectos visuales, pasando por la fotografía y la estética, Golpe en la Pequeña China es una muestra del mejor cine de aventuras de los ochenta. Es una película que empieza calmada, pero desde el minuto cinco no nos da tregua hasta su conclusión final. Ni siquiera en los breves momentos en los que parece que se detiene la película para recuperar fuelle. ¡Y eso nos encanta! De hecho, solo hacia el final de la cinta se puede hacer un poco espesa. Y es que el desenlace se hace esperar y, a veces, llega hacerse un poco pesado. Pero, al margen de eso, la película cumple en cuanto a entretenimiento. 

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Estamos ante una trepidante película ochentera de acción y aventuras que bebe de los estereotipos y de las bases de la literatura fantástica negra de los años treinta y del cine de artes marciales de los 70, siendo un híbrido de estos dos géneros. Esto mismo es la base de su encanto y a la vez su principal problemática.

Como película de su tiempo y aceptando esto, Golpe en la Pequeña China es tremendamente entretenida y aquellos que crecimos con ella seguimos alucinando con su visionado, celebrando sus salidas de tono y sus licencias. Desgraciadamente, su contenido, o mejor dicho su discurso, no ha envejecido tan bien. Debido a su punto de partida y a la percepción occidental de la población china en EEUU, el producto adolece de cierto racismo simbólico. Perpetúa una serie de estereotipos negativos sobre la población asiático americana. Ciertamente, esto solo ofenderá a personas de mucha sensibilidad o que no alcancen a entender el momento y lugar de esta película, pero es un "contenido" que está ahí.

De la misma manera, los roles de los héroes, y más concretamente el papel que juega el Jack Burton de Kurt Russell, también puede ser malinterpretado, debido al canto a la testosterona y a la fantasía de poder masculino que supone. Insistimos, esto debe verse con ojos de la época, pero un público desentrenado o reacio a este tipo de concepciones no querrá ver más allá de estos pequeños peros y rápidamente correrá a tacharla de falócrata en lugar de asumirlo y disculparla, en base a que era lo que había en su momento. 

Además, y esto es el detalle puñetero del crítico, resulta muy molesto recordar que debido al fracaso de recaudación de Golpe en la Pequeña China, John Carpenter y los grandes estudios de Hollywood sufrieron una suerte de cisma, que a duras penas se arregló años después. El hecho de que esta película tan divertida fuera un clavo en el ataúd profesional del cineasta resultaría menos doloroso si fuera una película aburrida o, sencillamente, cutre en lugar de la joya de la Serie-B que es.

Concluimos señalando que Golpe en la Pequeña China es por derecho propio de una película de culto. Su construcción argumental, aunque estereotipada, recurre a una mitología muy chula y a un aspecto visual que para su momento resulta inigualable. De hecho, su visionado resulta muy grato al introducirnos dentro de un mundo más vasto y complejo de lo que a simple vista parece. ¡Más aún! Junto a películas como la trilogía de Indiana Jones, la bilogía de En Busca del Corazón Verde y otros títulos de la década, supone un claro ejemplo del mejor cine de aventuras de los ochenta. Tanto es así que no se podría entender un remake, por mucho que el horizonte haya prevista una nueva versión protagonizada por Dwayne Johnson.

Vamos, que a pesar de su discurso anacrónico, sigue riendo una película ideal para ver sábados por la noche, sobremesa o cuando os dé la real gana ponerla. De ahí que cuando anunciasen en EEUU la salida del cómic de Golpe en la Pequeña China nos dieran una gran alegría. Ahora tan solo queda por ver si llegaremos a ver la versión traducida de este en nuestro país.

Valoración

Clásico de John Carpenter, que durante mucho tiempo nos hizo pensar que Mortal Kombat fue su adaptación no oficial a videojuego. Título de culto de serie-B tan divertida como irrepetible.

Hobby

83

Muy bueno

Lo mejor

La nostalgia que despierta. Ese tonito pulp de los años 30 remezclado con el furor ochentero. La acción y el humor propios de Carpenter.

Lo peor

El racismo y el sexismo simbólico propio de su época. Su fracaso en taquilla divorció a Carpenter de Hollywood. El final se alarga demasiado.

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