Crítica de Harry Potter y la Orden del Fénix
Análisis

Harry Potter y la Orden del Fénix - Crítica de la película

Por Luis López Zamorano
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Harry Potter y la Orden del Fénix fue la quinta película de la serie Harry Potter. Con motivo del estreno de Animales Fantásticos y dónde encontrarlos, recordamos esta película, continuando así con nuestro ciclo de críticas sobre la antología original del mago más famoso del cine fantástico. Con permiso de Gandalf, claro.

En el año 2007, dos años después de Harry Potter y el cáliz de fuego, el mago más popular de Inglaterra volvía a los cines con Harry Potter y la Orden del Fénix. En esta ocasión, warner Bros. optó por David Yates para dirigir la película, quien ya se haría cargo de la saga hasta su finalización. Esta quinta película de la antología se basa en el libro homónimo escrito por J.K. Rowling y cuenta con un guión escrito por Michael Goldenberg, que sustituía a Steve Kloves tras haber escrito éste último los cuatro libretos de las cintas anteriores. Todos estos cambios se tradujeron en la que, hasta la fecha, era la película más corta de la saga, con 138 minutos de duración, algo que llamaba especialmente la atención ya que Harry Potter y la Orden del Fénix era, y es, el más largo de los todos.

Pese a ello, Harry Potter y la Orden del Fénix logró ser la segunda película más taquillera de la franquicia, sólo era superada por aquel entonces por Harry Potter y la piedra filosofal, con un total de 940 millones de dolares recaudados, aunque más tarde las dos partes de Harry Potter y las reliquias de la muerte también la superarían. Pero el éxito en taquilla no siempre va acompañado del de la crítica y es que, Hatty Potter y la Orden del Fénix es una de esas películas amadas por muchos y odiadas por otros tantos.

Entre el bien y el mal

Lo cierto es que el que escribe esta crítica tiene sentimientos encontrados con este largometraje, pero tienden más hacia la decepción que hacia el entusiasmo. David Yates se estrenó en la saga queriendo recuperar el tono oscuro que vimos en Harry Potter y el prisionero de Azkaban, y lo cierto es que parecía que lo iba a conseguir a la vista del prólogo de Harry Potter y la Orden del Fénix. La cinta comienza con un Harry Potter atacado por los dementores y obligado a utilizar su poderes en público, algo que le cuesta la desconfianza del Ministerio de Magia y que le pasará factura tanto a él como a Hogwartsdurante el desarrollo de la trama. Pero pronto ese aire oscuro se desvanece.

Si bien la historia principal de la película se presenta de manera siniestra y sombría, lo cierto es que lo hace también de forma confusa, a través de las pesadillas de Harry, mostrando al espectador y batiburrillo de imágenes que, a primera vista (e incluso con revisionados) carecen de sentido alguno más allá de la aparición de quien vosotros ya sabéis y de algunos gestos de violencia. Además, la oscuridad de esta historia principal se ve entorpecida en muchas ocasiones por escenas alegres y cómicas, que en muchas ocasiones no logran despertar la sonrisa del espectador, que cortan el ritmo de la acción y que intentan mostrar que, aunque la Orden del Fénix es más madura, seguimos ante una película para adolescentes.

Crítica de Harry Potter y la Orden del Fénix
Los dementores obligan a Harry a usar sus poderes en público

Muestra de ello son algunas subtramas de esta Harry Potter y la Orden del Fénix. La cinta sigue empeñada en mostrarnos que sus protagonistas siguen creciendo y experimentando esa adolescencia que les lleva a fijarse en personas del sexo opuesto, pero sin demasiado tino. El resultado de estas escenas es, en su mayoría, una sucesión de situaciones y diálogos absurdos que no llevan a ningún lugar de cara al resultado argumental final. Lo único realmente interesante en este aspecto es ver cómo la relación entre Ron y Hermione continúa creciendo poco a poco, y eso que apenas se finja en ello la cinta. Y es que, las muchas licencias que se toma esta quinta película de la antología, no le hacen ningún favor ya que, en esta ocasión, no sirven para acelerar el ritmo narrativo, más bien para todo lo contrario.

Por otro lado, nos encontramos con otras subtramas bastantes destacables. En Harry Potter y la Orden del Fénix llega el momento de que el joven mago tome la iniciativa y se convierta en el líder que está destinado a ser, comenzando a formar un ejército secreto para luchar contra Lord Voldemort cuando llegue el momento. Algo que le hace dudar sobre sus capacidades, pero que acaba asumiendo gracias a sus inseparables amigos, con un Rupert Grint que ya dejaba ver que cada vez crecía más como actor en su papel de Ron Weasley. Además, la aparición del personaje de Dolores Umbridge, pese a contar con momentos no muy atinados, está interpretado a la perfección por Imelda Staunton, y es el detonante perfecto de todos los acontecimientos que hacen que la película avance durante su primera y pesada mitad al tener rencillas personales contra Dumbledore.

Por suerte, el trastabillado ritmo de la cinta se anima ya hacia bien entrada la segunda mitad, en cuanto Alan Rickman vuelve a aparecer y ganar protagonismo como Severus Snape. En esta ocasión, forma una alianza con Harry Potter que nos sirve para conocer mejor a su personaje y que revela información fundamental de su pasado que servirá para entender mejor los actos de Snape en las siguientes entregas de la antología. Es con él cuando Harry Potter y la Orden del Fénix empieza a tomar forma realmente, aunque lo cierto es que lo hace muy tarde.

Crítica de Harry Potter y la Orden del Fénix
Hasta que Snape no aparece, la película no se pone realmente interesante

La conclusión de la película se forma de manera accidental y precipitada, o al menos ésa es la sensación que da tras ver tantas escenas sin sentido y que podrían haber sido eliminadas del metraje para introducir otras más interesantes que sí aparecen en el libro de Harry Potter y la Orden del Fénix. Eso sí, ¡qué conclusión! La última media hora de la película es magistral y clave para entender el devenir de los acontecimientos futuros. La batalla entre los mortífagos y la Orden del Fénix que nos presenta Yates no podía haber resultado más espectacular y deja un claro mensaje de “prepárate para lo que está por venir porque el Señor Tenebroso ha vuelto”.

La magia detrás de las cámaras

Por otro lado, David Yates demuestra su buen hacer tras las cámaras. Pese a que Harry Potter y la Orden del Fénix tiene un ritmo torpe y con bastantes escenas de relleno que pueden hacer que el espectador pierda el interés, todas ellas están rodadas con un gran amor por el séptimo arte. Cada plano está milimétricamente cuidado para que destaque ese objeto o personaje que tiene que destacar y cuenta con un interés visual digno de aplaudir. Además, los efectos especiales lucen mejor que nunca y todas las criaturas mágicas y los hechizos que aparecen en Harry Potter y la Orden del Fénix nos hacen olvidarnos de que somos simples muggles.

Crítica de Harry Potter y la Orden del Fénix
Los efectos especiales son de los mejores de la saga

En cuanto a la música, en esta ocasión Nicholas Hooper toma el relevo de John Williams y Pattrick Doyle, pero realiza un trabajo igual de bueno que el de estos compositores, aportando tintes más oscuros al oído en las escenas de mayor tensión y dramatismo.

Y en lo referente a las interpretaciones, ya hemos mencionado el buen hacer de Imelda Stauton como Dolores Umbridge y de Alan Rickman como Severus Snape, éste nunca fallaba, pero hay muchos otros que destacan. Si decíamos que se comenzaba a ver el crecimiento artístico de Rupert Grint como Ron Weadley, también ocurre lo mismo con Daniel Radcliffe y Emma Watson como Harry Potter y Herminone Granger, aunque sus interpretaciones no son tan resultonas en esta obra. Y por supuesto, Michael Gambon vuelve a bordar el papel de Albus Dumbledore, mientras que Helena Bonham Carter ofrece una Bellatrix Lestrange con momentos de locura muy épicos hacia el final de la cinta.

Conclusión

Harry Potter y la Orden del Fénix dista mucho de ser la mejor película de la franquicia. David Yates ofrece un film destacable en lo técnico pero torpe en lo práctico. El guión cuenta con demasiadas licencias y está entorpecido por la introducción de escenas coloridas y simplonas que nada aportan al resultado final, dando la sensación de que su director no sabía si optar por hacer una película madura o regresar a los aires infantiles de Harry Potter y la pierda filosofal  y de Harry Potter y la cámara secreta. Por suerte, su final y la interpretación de los actores principales y secundarios salvan una película que bien podría haberse quedado en el olvido para los fans de Harry Potter de no ser por ellos.

¡No guardéis la varita!

En los próximos días seguiremos analizando todas las películas del mago en nuestro especial críticas de Harry Potterpara que estéis al día de cara al estreno de Animales Fantásticos y dónde encontrarlos. Seguro que Albus Dumbledore está encantado de teneros de nuevo en Hogwarts.

Valoración

Una película torpe a nivel argumental pero que brilla en lo técnico. Harry Potter y la Orden del Fénix dista mucho de ser la mejor de la saga y se toma demasiadas licencias que no gustarán a los que se hayan leído los li. Aún así, ofrece un final trepidante que es clave para entender lo que ocurrirá después.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

El apartado técnico, su final y las interpretaciones de Alan Rickman, Michael Gambon e Imelda Stauton.

Lo peor

Ritmo torpe, escenas sin sentido, confusa en muchos tramos y con demasiadas licencias.

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