Here They Lie
Análisis

Here They Lie - Análisis del juego más raro de PlayStation VR

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: PS4

¿Listos para viajar con PlayStation VR? Gracias a Here They Lie, conoceréis la realidad virtual desde una perspectiva más psicotrópica que nunca. ¿Eso es miedo, es surrealismo o un poco de todo? Tic, tac, tic, tac...

La llegada de PlayStation VR ha venido acompañada de un buen cargamento de juegos: los hay de terror, de humor, convencionales... Y algunos, rematadamente raros. Ahora bien, el más extraño de todos, sin duda, es este Here They Lie, un juego que se había rodeado de cierto interés al apostar por el terror surrealista en realidad virtual. ¡Esto olía a fórmula ganadora!

Sin embargo, el resultado es... Casi indescriptible. Vamos a intentar explicar de qué va el asunto: nosotros encarnamos a Buddy, un señor del que no sabemos nada de nada, salvo que anda buscando a Dana, una despampanante muchacha en un hostil entorno en blanco y negro. ¿Estamos atrapados en un sueño, en otra dimensión, quizá en la mente de alguien?

Nada está claro cuando arrancamos Here They Lie: comenzamos en un vagón de metro y más adelante nos aventuramos en túneles, alcantarillas, los callejones de una extraña ciudad... Jugamos en perspectiva subjetiva y nuestras únicas acciones disponibles son caminar, correr, recoger cartas y fotos y encender una linterna para la que encontramos pilas. A lo largo de nuestro viaje encontramos enemigos, pero no podemos enfrentarnos a ellos, solo correr para, al doblar un par de esquinas, despistarlos. Si ellos nos dan caza, con un par de golpes nos matarán, aunque eso solo implicará retroceder al último checkpoint.

En ningún momento tenemos indicaciones en pantalla ni interfaces de ningún tipo, más allá de que los objetos interactivos destellan. A medida que avanzamos y nos quitamos la cara de WTF al conocer nuestro entorno, hemos de acostumbrarnos a los extraños matices del control: usamos el Dual Shock y con el stick izquierdo avanzamos. Si movemos nuestra cabeza, podemos mirar un poco a todos lados, pero para girar al personaje hemos de girar el stick derecho. El problema es que no gira estrictamente, sino que la pantalla funde a negro por una fracción de segundo y nos "teleportamos" unos grados más a la derecha o a la izquierda, según toque. Esto es confuso, porque al fundir a negro, al principio da la sensación de que se ha ido la luz, o que estamos en un sitio distinto... Desde luego, no ayuda a la orientación que el 80% de la aventura se juegue en penumbra...

Here They Lie

¿Y por qué han optado por esos fundidos en los giros? Se trata de una práctica relativamente habitual para evitar el "motion sickness" (es decir, que nos mareemos con los movimientos bruscos), aunque más bien suele tratarse de un parche para cuando la experiencia de realidad virtual no está bien equilibrada. En este caso, ni siquiera evita su propósito: he probado ya varios juegos de PlayStation VR, algunos con movimientos muy extremos hacia cualquier dirección (os prometo que tuve que hacer el análisis de RIGS con gastroenteritis) y nunca me he mareado... Pero Here They Lie lo ha conseguido. Hablándolo con otros usuarios, he descubierto que no es solo cosa mía: jugar a este título durante más de 15-20 te deja con una extraña sensación en el estómago que te dura una media hora. No sé si será por jugar en blanco y negro, por los giros, por algún tipo de refresco en la imagen... Pero os aseguro que no me había pasado en sesiones más prolongadas con otros juegos. De hecho, cada capítulo dura un cuarto de hora y al terminar se nos sugiere que descansemos, siendo los desarrolladores sabedores de que una partida más larga puede ser contraproducente.

Con esas consideraciones en la cabeza, nos enfrentamos al título y... ¿Qué nos encontramos? Es ciertamente una aventura de terror? Pues al principio sí, ya que los extraños enemigos (unos seres antropomorfos con cabezas de animales) nos acechan con estridentes sonidos en unos minutos de total desconcierto. El sentirnos vulnerables, perdidos y perseguidos funciona muy bien, pero poco a poco el terror va desapareciendo para dar paso a una experiencia surrealista que ríase usted de Deadly Premonition

Here They Lie

De verdad, no os podéis hacer una idea de lo raro, raro, pero RARO que es Here They Lie. Por un lado, están los mensajes que encontramos y los que nos van soltando tanto Dana como unas extrañas llamadas telefónicas: hablan de persecución, de búsqueda, de muerte y de inmundicia, sin que entendamos muy bien de qué va el asunto. Por su parte, nuestro entorno se vuelve cada vez más raro, con paredes que se alejan, suelos que sangran, estatuas de personas calcinadas... Incluso la pantalla de muerte es rara, con un lago de sangre del que brota una silueta, para dar pie a un pasillo cuyas paredes rotan a nuestro alrededor.

Cuando nos acercamos al final del juego (la aventura dura entre 3 y 4 horas), todo se vuelve todavía más daliliano hasta culminar en un par de viajes oníricos que, os confieso, me han dejado absolutamente desconcertado. Si tuviera que compararlo con algo, lo haría quizá con el "viaje astral" que se da al final de la película 2001, Una Odisea del Espacio.

Y ojo, que detrás de esta aventura se encuentra, entre otros, Cory Davis, responsable del muy, muy recomendable Spec Ops: The Line. Aquel shooter también versaba mucho sobre la la locura y los demonios humanos... Pero aquel juego era mucho menos opaco, más digerible. Entonces, ¿que un juego sea personal es algo negativo? En absoluto. Hay títulos como el ya citado Deadly Premonition, Bioshock Infinite o Inside que desconciertan, están plagados de metáforas y te hacen romperte el coco respecto a lo que cuentan... ¡Y son juegos muy recomendables! Ahora bien, ellos mantienen un cordón umbilical con el usuario, dan algo de cal y algo de arena para que no pierdas el hilo. Sin embargo, Here They Lie es demasiado personal, demasiado críptico, de tal forma que acabas avanzando por avanzar, sin albergar esperanzas de que te vayas a enterar de lo que, suponemos, nos quieren contar. Vamos, que da la sensación de que los autores han concebido algo para sí mismos, sin pensar lo suficiente en los usuarios.

A todo ello hay que sumar que el apartado técnico no es particularmente brillante. Mola el uso narrativo del color (especialmente en el brillo de Dana, pero también en otros recursos posteriores), pero ni eso ni el efecto 3D inherente a PlayStation VR evita que se vean las costuras de unas texturas pobres y que cargan a destiempo o incluso de un popping injustificado para un título así.

Here They Lie

Veréis más abajo que la nota no es particularmente alta, pero... ¿Por qué no nos lo hemos "cargado" del todo? Porque, a pesar de los pesares, hay que reconocer que esta es una aventura diferente, valiente y arriesgada, que ofrece algunos momentos únicos. Visualmente, nos regala algunas composiciones hipnóticas y sí, hermosas. Incluso hay unos minutos en los que apuesta por momentos propios de un sueño, como una caída al vacío o una suerte de "proyección astral" en la que nos sentimos volar como nunca antes lo habíamos experimentado en un videojuego. 

En definitiva, estamos, más que ante un juego al uso, ante una pieza de videoarte que en absoluto es para todo el mundo y que ha descuidado demasiado la atención al usuario en pos de una extraña realización personal, pero que precisamente por eso los más arriesgados debéis probar. Eso sí, con una Biodramina al lado.

Valoración

Tiene todo lo que ilusiona y todo lo que tememos de la realidad virtual. Desde luego, tiene personalidad. Otra cosa es que esa personalidad nos acabe de gustar.

Hobby

59

Regular

Lo mejor

Ofrece algunos momentos y sensaciones que no vivirás con ningún otro videojuego.

Lo peor

Se entendía mejor a Antonio Ozores cuando balbuceaba. Produce mareo en sesiones prolongadas.

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