Análisis

Hobby Consolas, hace 20 años: Primal Rage

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: Retro

Hay algo mejor que dos brutos peleando a muerte: ¡2 dinosaurios peleando a muerte! Primal Rage quiso revolucionar la lucha a mediados de los 90, tanto en recreativas como en consola. ¡Cómo molaba hacer temblar a los humanos! Repasamos su análisis de 1995 en Hobby Consolas.

La lucha, ese género en plena ebullición en los años 90, seguía demostrando en 1995 que las consolas de 16 bits no se amilanaban ante la nueva generación. Buena prueba de ello fue este Primal Rage, un título que durante varios meses tuvo al personal expectante (no, no se decía "hypeado" todavía). Si Mortal Kombat había sorprendido 2 años atrás por sus humanos digitalizados, Primal Rage hizo lo mismo, pero con dinosaurios: se modelaron, se pintaron y se fotografiaron para crear a unas animaciones al estilo stop-motion, como en las películas antiguas de monstruos gigantes.

Así, teníamos un juego de pelea uno contra uno en el que agresivos dinos peleaban para mermar 2 barras del rival: la del cerebro y la del corazón. La del cerebro, una vez vacía, dejaba al dino atontado. Si se hacía lo propio con la del corazón, el rival moría... ¡Y su corazón estallaba, manchando toda la pantalla! Solo la idea ya era molona, pero además, el juego se llenó de movimientos salvajes, referencias a las películas y a los cómics más irreverentes (¡podíamos comernos a los humanos para recuperar salud!) y, como no, de "Fatalities".

El sistema de control de Primal Rage era más sencillo que el de los Mortal Kombat, así que no resultaba "áspero" iniciarse en los combates, pero es cierto que salía perdiendo al contar con solo 7 luchadores. En cualquier caso, Primal Rage tuvo cierta repercusión en los salones recreativos, por lo que no tardaron en llegar múltiples versiones a las consolas. La de Mega Drive fue objeto de análisis en la Hobby Consolas nº 48, allá por septiembre de 1995. Los sprites eran más pequeños y el control no estaba tan pulido, pero se convirtió en uno de los hits del momento para la consola.

Para ahorrarse polémicas, en Time Warner decidieron añadir la opción de desactivar el gore, ya que algunos movimientos eran realmente bestias. ¡Uno de ellos permitía ejecutar una "lluvia dorada" (orinar encima del rival, vamos) del rival! Como supondréis, algunas mentes puritanas de la época tenían el juego en la diana.

Pincha aquí para leer el análisis del nº 48 de Hobby Consolas:

Tras las exitosas versiones de consola y recreativa (por cierto, esta última es imposible de emular correctamente hoy día, gracias a los mecanismos de protección que incluyeron los programadores), se decidió crear una segunda parte. El prototipo llegó a materializarse, pero debido al éxito de la lucha 3D, se pensó que no alcanzaría el éxito necesario y jamás llegó a ver la luz. Recientemente, se ha intentador ecuperar parte de su espíritu con Primal Carnage, pero no ha interesado al público. Aún así, Primal Rage tuvo enamorados a los jugones durante muchos meses, con cómics y figuras de acción, hasta el punto de que en Hobby Consolas se organizó un concurso de dibujo sobre el tema. ¡El premio era una máquina recreativa, nada menos!

Aaaaah, qué buenos tiempos. Las 16 bits seguían guerreras y las 32 bits sorprendían al personal. La semana que viene seguiremos buceando en aquel prolífico septiembre de 1995. Mientras tanto, podéis leer estos otros análisis de la antigua Hobby Consolas:

Valoración

Un buen trabajo al trasladar el arcade a una consola de 16 bits. Muy recomendable para los amantes de la lucha.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

La cantidad de movimientos de cada monstruo. La originalidad.

Lo peor

Pocos personajes. Los efectos sonoros.

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