Análisis

Hobby Consolas, hace 20 años: Ridge Racer

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: Retro

Cuando PlayStation llegó al mercado hace 20 años, tuvo una carta de presentación que enamoró a primera vista. Ridge Racer presentaba una forma de experimentar la velocidad que nos dejó despeinados.

Como ya os hemos recordado en nuestro reportaje sobre el 20 aniversario de PlayStation, septiembre de 1995 fue la fecha en la que estalló definitivamente la "antigua nueva generación" de consolas. Los 16 bits comenzaban a languidecer y los poderosos mundos poligonales de las 32 bits se presentaron como una apisonadora ante nuestros aún cándidos ojos.

Saturn ya llevaba unos meses en el mercado, lo que le sirvió para presentar obras como Virtua Fighter o Daytona USA. Parecía que SEGA iba a llevar la voz cantante, pero de repente llegó Sony (una auténtica desconocida en el terreno jugón para muchos usuarios) con su consola y este juego, Ridge Racer, por bandera.

Quizá hoy os parezca algo inocentón, pero hace dos décadas, hasta el tipo más duro quedó embelesado por su despliegue gráfico, más detallado aún que el de Daytona USA y plagado de detalles en sus circuitos. Vale, la cifra de vehículos y trazados sería inaceptable hoy en día (4 de los primeros y 3 de los segundos), pero cada uno suponía un mundo por descubrir para nosotros. Además, Ridge Racer no era solo potencia gráfica. También aportaba una personalidad propia en lo jugable, con su ahora archiconocido sistema de derrapes.

El sonido también nos hacía comprender que estábamos ante una nueva generación: constantes voces digitalizadas del flipado comentarista y cañeras pistas de audio con lo que por aquel entonces se entendía por música "modenna". El conjunto replanteó nuestra forma de entender los juegos de velocidad arcade. No en vano, este título había nacido en las recreativas.

Pincha aquí para leer nuestro análisis del nº 48 de Hobby Consolas:

Ridge Racer solo había sido el punto de partida de la recién iniciada batalla por la nueva generación de consolas. Con el tiempo, supimos que PlayStation acabaría ganando por goleada (¿esto es spoiler?) y que la saga Ridge Racer siguió creciendo de la mano de la familia Play. Quizá hoy en día no tenga el protagonismo de antaño, pero sus derrapes (y el rostro de Reiko Nagase) siguen grabados a fuego en nuestro alquitranado corazón.

El show seguirá adelante en las próximas semanas, cuando analizamos otros títulos de lanzamiento de PlayStation que nos fliparon más en los 90 que un capítulo de El príncipe de Bel-Air. Mientras llegamos a ellos, podéis repasar otros análisis clásicos de la antigua Hobby Consolas:

Valoración

Uno de los claros exponentes de lo que debían ser los juegos de la nueva generación de consolas.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Sumamente fácil de controlar y muy divertido. La calidad gráfica.

Lo peor

Se echan en falta golpes espectaculares.

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