Análisis

Del juego al cine: crítica de Far Cry

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: La periodista Valerie Constantine recibe información sobre la sospechosa actividad militar que se está desarrollando en una isla. Para esclarecer los hechos concierta una cita con su informante y contrata a Jack Carver, un soldado retirado que se gana la vida paseando turistas en barca.2008 - DIRIGIDA POR: Uwe Boll - PROTAGONIZADA POR: Til Schweiger, Emmanuele Vaugier, Natalia Aveln, Udo Kier, Chris Coppola, Craig Fairbrass y Ralf Moeller.

Lo que más mosquea de las películas de Uwe Boll, o al menos de las que he podido ver, es que cuentan con los mimbres para poder tejer buenas historias. No hay ninguna necesidad de hacer esto con la adaptación de un videojuego que te da muchas premisas para poder realizar una película solvente. Pero parece ser que no van por ahí los tiros en Far Cry.


Con un malvado doctor Krieger de risa ampulosa y gusto por la música clásica generando supersoldados mutantes de piel veinte veces más fuerte que el Kevlar (toma ya) gracias a una intervención quirúrgica (insisto, solo una), nos tenemos que sumergir en una película de acción en la que el ritmo brilla por su ausencia. Sí, ese suele ser uno de los ingredientes de la cinematografía del señor Boll, pero no faltan muchos otros... igual de irritantes.

Nos quedamos con ganas de que nos expliquen más sobre esos soldados, nos quedamos con las ganas de entender por qué el doctor chiflado (Udo Kier, para más señas) quiere crearlos aun a costa de la financiación que obtiene por experimentar con ellos y sobre todo, nos quedamos pensando qué ha sido del videojuego. Porque es verdad que guarda puntos en común (ese Jack retirado que ha de volver a la acción, los experimentos que se van de madre), pero no queda ni rastro de la tensión e intensidad que sentíamos al luchar por nuestra supervivencia en el título original.

La escena tórrida de turno

No podía faltar aunque entrara con calzador en Far Cry: se para la acción y los protagonistas hacen sus cositas sin que nada les importe. ¿Que están perseguidos y amenazados de muerte? No pasa nada, qué más da... gran diálogo cuando él la abraza por detrás y ella le pregunta ¿llevas pistola? Las dosis de ingenuidad supuestamente hilarante son para darse un tiro.

De hecho, Emilio, el personaje que interpreta Chris Coppola es más irritante que divertido, aparte de resultar de lo más tópico, pero ¿qué no lo es? Probablemente, la música y el montaje, que tiene unos cortes de lo menos ortodoxo. Para variar, esto no juega en favor de la cinta.

¿Pero qué hacen aquí?

Ralf Moeller, ni más ni menos, es el informante de Valerie y a la par, su tío. Hay que reconocer que da el tipo ideal para realizar su papel, pero después de haberlo visto en Gladiator o El rey escorpión es de guasa verlo en una producción tan mediocre. Al actor y director Til Schweiger también lo hemos visto Malditos bastardos y en aquella extrañísima versión a lo Matrix de Los tres mosqueteros, en la que encarnaba a Cagliostro. Esa también era para echarle de comer aparte, pero por lo menos, entrenía, cosa que Far Cry consigue a duras penas.

La contundente voz de Craig Fairbass también ha sido aprovechada en la saga Call of Duty en la que le prestaba su voz a diferentes personajes y a la atractiva Emmanuele Vauguier sobre todo la hemos visto en series de televisión como CSI Nueva York, Covert Affairs o Dos hombres y medio.

Otra joyita de Uwe Boll que incorporamos a nuestro especial Del juego al cine. Si queréis revisar sus otras "maravillas" o el resto de películas basadas en videojuegos, no dejéis de visitarlo.

Valoración

Un montaje penoso, diálogos carentes de sentido y chistes sin gracia se unen a una relación amorosa que surge por generación espontánea y guerreros mutantes que salen quince minutos... Serie B para recordar.

Hobby

30

Malo

Lo mejor

La tortura no dura más de hora y media, aunque se hace larga de todas formas.

Lo peor

Que se noten los cromas y los trucos de los efectos especiales (que es de 2008)...