Análisis

Del juego al cine: crítica de Final Fantasy La Fuerza Interior

Por David Martínez
-

ARGUMENTO: En el año 2065, después de que un meteorito impactase en nuestro planeta, una raza alienígena prepara la invasión. La doctora Aki Ross, infectada por partículas extraterrestres, une sus fuerzas a un equipo de operaciones especiales para descubrir el secreto que acabe con los invasores de una forma pacífica.

2001 - DIRIGIDA POR Hironobu Sakaguchi y Motonori Sakakibara - PROTAGONIZADA POR Alec Baldwin, Steve Buscemi, Ming Na, Ving Rhames, Donald Sutherland y James Woods.

Quizá el caso de Final Fantasy la Fuerza Interior sea el más triste de todas las películas inspiradas en videojuegos. La cinta fue uno de los fracasos más sonados de la época (costó más de 130.000.000 dólares y recaudó poco más de la mitad) y provocó el cierre de las oficinas de Square Pictures en Honolulú, y la salida del histórico Hironobu Sakaguchi de la compañía (luego fundaría su propio estudio, Mystwalker, para seguir haciendo juegos). Y sin embargo, no se trata de una mala historia de ciencia-ficción, y técnicamente es irreprochable; su principal defecto es que tiene muy poco de Final Fantasy... al menos a primera vista. 

Por aquel entonces, parecía que a Sakaguchi se le había pasado el momento de hacer videojuegos. Desde Final Fantasy VII, el japonés se había centrado en el desarrollo de secuencias cinemáticas, mientras cedía cada vez más partes del diseño a Tetsuya Nomura (responsable de Kingdom Hearts). Finalmente, este creciente interés por la animación realizada por ordenador, desembocó en la película que ahora nos ocupa.

Hubo que partir de cero, tanto en el argumento, como en el desarrollo de herramientas capaces de mover unos modelos tan detallados. Por eso, Sakaguchi fundó Square Pictures (responsables de uno de los cortos de Animatrix) y comenzó a investigar técnicas de captura de movimientos. Tampoco reparó en gastos a la hora de escoger un elenco de actores conocidos, capaces de transmitir vida a los rostros digitales. ¡Mirad los nombres que aparecen aquí arriba! E incluso contó con un compositor versado en el género: Elliot Goldenthal, que también compuso la música de Esfera o Alien 3.

Pero toda esta tecnología sobrepasó al equipo. La mayor parte del desarrollo (de cuatro años, nada menos) se invirtió en aspectos visuales, dejando de lado el argumento.

A primera vista, parece que La Fuerza Interior no conserva ningún elemento de la saga. Desde luego no se trata de una continuación de Final Fantasy VII, que es lo que nos hubiera gustado ver a todos, pero sí que tiene elementos "latentes". Sobre todo, el destino (que en la película se refleja como la enfermedad que sufre la doctora Ross) o la relación con Gaia, la madre Tierra formada por todos los seres vivos. 

Los personajes, aunque arquetípicos, están bien definidos. No consiguen emocionarnos, pero tienen un comportamiento tan verosímil, que pronto nos olvidamos de que se trata de creaciones digitales. En particular el "papel" de la protagonista es un conductor perfecto... hasta que la historia empieza a complicarse.

En efecto, el film nos sumerge en un futuro creíble, donde se mezclan la devastación y la alta tecnología. Las secuencias de acción son espectaculares, y la atmósfera no deja de sorprendernos. El problema llega con la inclusión de elementos oníricos y nuevas ramas argumentales: lo que había comenzado como una historia de acción y ciencia ficción (poco más que una batalla de humanos contra "fantasmas") gira sobre sí mismo y se retuerce, hasta hablar de la simbiosis entre especies y el alma de la protagonista.

El planteamiento no es erróneo, pero falla por su lenguaje irregular (a veces demasiado "japonés") y por la duración de la película ¿o acaso pensaban contar una historia como las de los videojuegos en poco más de dos horas?

Con todo, Final Fantasy se disfruta. Dejando a un lado todos los logros técnicos que consiguió hace más de diez años, su universo es original, complejo y creíble. Requiere cierto esfuerzo seguir el cambio narrativo que experimenta en el último tercio y da la impresión de que hubiera conseguido atraparnos mejor con personajes de carne y hueso.

Pero es un buen film, siempre que no llevemos la idea de ver "un juego convertido en palícula".

Si queréis conocer el resto de críticas que hemos preparado para películas basadas en videojuegos, consultad nuestro especial Del juego al cine.


Valoración

Técnicamente supuso una revolución en el terreno del cine digital y la animación. Sin embargo, no recoge la esencia de los juegos, y su argumento resulta lento y complicado.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

El adelanto tecnológico que supuso, sustituyendo actores reales por modelos 3D hiperdetallados.

Lo peor

No captaba el espíritu de la saga. Lenta por momentos.

Lecturas recomendadas