Análisis

Del juego al cine: Max Payne

Por Javier Abad
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ARGUMENTO: Max Payne es un policía de Nueva York que lleva una existencia atormentada desde el asesinato de su mujer y su hija, que quedó sin resolver. Su ansia de venganza le hace embarcarse en una peligrosa investigación que le lleva a descubrir una oscura trama relacionada con la distribución de un nuevo tipo de droga. 2008 - DIRIGIDA POR John Moore - PROTAGONIZADA POR Mark Wahlberg, Mila Kunis, Beau Bridges, Amaury Nolasco, Chris O´Donnell, Donald Logue y Ludacris.

Entre los videojuegos que figuran en nuestro ciclo Del juego al cine, debe haber pocos más aprovechables para un cineasta que Max Payne. Cuando desarrolló para PC el juego original de la saga (más tarde hubo versiones para PS2 y Xbox), Remedy Entertainment se sacó de la manga un thriller de acción claramente inspirado en el cine negro, con un guión curradísimo y picos de acción que no te dejaban ni pausar para ir al baño. Con estos mimbres, cualquiera podría pensar que buena parte del trabajo de llevar el juego a la pantalla grande estaba hecho... pero el proyecto cayó en manos del director John Moore, un tipo que se empeñó en demostrarnos que en esta vida no hay que dar nada por supuesto.

El punto de partida de juego y película es el mismo: Max no va a descansar hasta que no encuentre al culpable del asesinato de su familia, tras el que se esconde una oscura trama relacionada con una droga llamada Valkyr. Pero si el juego desplegaba a partir de aquí una trama apasionante y bien llevada, su versión cinematográfica nos depara un guión muy simplificado, plano y previsible, que además se narra de una forma irritantemente lenta. ¿Alguien se explica que el primer tiroteo serio llegue cuando ya ha pasado 1 hora de película? Y es que Max Payne no es la película de acción que cabría esperar, sino que pone todo el acento en la investigación del caso, lo que la acerca a la novela policiaca. Los fans del juego podrían perdonar ese bajón de adrenalina si su ausencia se compensara con una historia atractiva y capaz de atraparnos, pero ya os hemos dicho que eso no sucede.

Y si Moore, el dire, tenía entre manos una perita en dulce que para sí hubieran querido muchos de los colegas con los que comparte este especial, la verdad es que tampoco se puede quejar de haber contado con un reparto de segunda fila, precisamente. Al frente está Mark Wahlberg (Tres Reyes, El planeta de los simios, Infiltrados), que confesó no haber echado ni una partida al juego y demuestra tener un problema: le dijeron que su personaje era un tipo atormentado, y él dedujo que eso significaba poner cara de estreñido de principio a fin, sin aportar ningún matiz al papel. Mila Kunis se mete en la piel de Mona Sax, y les acompañan Beau Bridges como BB Hensley, Chris O´Donell en el papel de Jason Colvin y Amaury Nolasco en el de Jack Lupino.

La acertada ambientación oscura e invernal es el aspecto que mejor se acerca al videojuego, porque en el camino al set de rodaje se perdieron otros tan característicos como la voz en off (apenas hay un monólogo interior al inicio y poco más) y, sobre todo, el tiempo bala, la gran seña de identidad de la saga. Apenas aparece una o dos veces en todo el metraje, y lo grave del tema es que cuando lo hace consigue que nuestro interés remonte y dejemos de pensar si tenemos que comprar yogures, que ayer quedaba solo uno. Total, que si la escasez de acción que os hemos comentado antes se entiende malamente, el desaprovechar de esta forma un recurso visual que tenían tan a mano para enlazar juego y película es para darle un par de collejas al responsable, por incompetente.

Al final, la conclusión que sacas es que la mejor película de Max Payne es la que disfrutaron todos los que probaron el videojuego: tiene mejor guión, más acción, es más espectacular, está mejor narrado... Los fans seguro que echaron muchas cosas de menos al comprobar como había quedado su paso al cine; los que no lo conocieran no se irían a casa tan decepcionados después de verla, pero sí con la sensación de que aquí había potencial para haber logrado resultados mucho mejores.

Ah, y una cosa más: si alguien tuvo el coraje de tragarse los títulos de crédito, vería que después aguarda una escena final que deja la puerta abierta a una continuación. Afortunadamente, seguimos sin tener noticias de ella. Preferimos jugar al excelente Max Payne 3 que lanzó Rockstar para PS3, Xbox 360 y PC hace unos meses.

Valoración

Un ejemplo de como desaprovechar una licencia que destacaba precisamente por ser una "película jugable". Y lo peor es que no han respetado algunas señas de identidad fundamentales.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

La ambientación oscura es fiel al juego. Hay poca acción, pero al menos está bien presentada.

Lo peor

El guión es flojo, y transcurre a un ritmo muy lento. ¿Dónde narices se dejaron el tiempo bala?