Análisis

Del juego al cine: Resident Evil Ultratumba

Por Manuel del Campo
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ARGUMENTO: Un ejército de clones de Alice intenta acabar sin éxito con Albert Wesker y Umbrella. La protagonista pierde sus poderes y acaba llegando a una ciudad en la que resisten unos pocos supervivientes en una antigua prisión. Junto a ellos buscarán una salida y la forma de alejarse de todo el infierno de infectados tratando de encontrar su Tierra Prometida, Arcadia.  2010 – DIRIGIDA POR  P. W. Anderson – PROTAGONIZADA POR Milla Jovovich, Ali Larter, Kim Coates, Shawn Roberts, Sergio Peris-Mencheta, Wentworth Miller.

La "inspiración" de P.W. Anderson, que en esta cuarta entrega de la saga se volvió a poner detrás de la cámara, en films de referencia del terror y la ciencia ficción no conoce límites. La primera parte de la película -eso sí, trepediante y espectacular- es un plagio tan evidente de Matrix que cuesta creer que los Wachowski (bueno, ahora "él" y "la" Wachowski) no le pusieran una demanda multimillonaria.

Todo, para justificar en el guión la “humanización” de Alice, temiendo que tantos superpoderes alejarían definitivamente a la protagonista de la esencia del videojuego y cabrearía a los fans por añadidura. La jugada le salió bien, porque Ultratumba ha sido, con diferencia, la más taquillera (casi 300 millones de recaudación) de las cuatro, aunque también contó con el presupuesto más alto, y hay que contar que el hecho de que se proyectara en unas competentes 3D ayudó bastante.

Tras el desquiciado y aparatoso comienzo, asistimos a un nuevo giro en la historia. Ahora nos encontramos con un asedio apocalíptico, con claras reminiscencias de El Señor de los Anillos (el catálogo de Anderson no hace ascos a nada), en el que un grupo de lo más heterogéneo, comandado por Alice y en el que se encuentra una amnésica Claire Redfield (tan metida en su papel que parece haber olvidado que también hay que interpretar…) resiste en una prisión a las hordas de zombies.

Los guiños al juego vienen aquí por la aparición de Chris Redfield (interpretado por el actor Wentworth Miller de Prison Break, en otra jugada de cara a la galería) y el mayor protagonismo de un Albert Wesker primo hermano del Agente Smith.

Pese a tal "dechado de originalidad", el nudo de la película que se desarrolla en la cárcel se deja ver y mantiene el interés con buenos golpes de efecto, una mínima incertidumbre y alguna escena de combate espectacular. Lástima que la obsesión de Anderson por la cámara lenta interrumpa el ritmo y reitere en exceso determinadas secuencias sin ninguna necesidad.

La ambientación y un acertado casting –que sin duda fue clave en la taquilla- con caras televisivas (y en el que está el español Sergio Peris-Mencheta) son las grandes bazas antes de un final hipertrofiado y rocambolesco que nos lleva de nuevo al universo Matrix. Eso sí, con sorpresa incluida en forma del regreso de uno de los personajes al que habíamos perdido la pista sin que nadie hubiera dado ninguna explicación (como tampoco la tiene la aparición del monstruo Executioner de Resident Evil 5 en el asedio de la cárcel, que quien no haya jugado no se entera de quién es ni de donde viene... para qué perder tiempo en contarlo).

Ultratumba vuelve a confirmar, a la espera de la quinta entrega, que la visión cinematográfica de Resident Evil consiste en acción y espectáculo con muy poca originalidad, escaso nivel de terror y con los suficientes elementos para resultar un entretenimiento aceptable (eso sí, nada perdurable).

Recordad visitar nuestro especial Del juego al cine para conocer las críticas de los otros films de Resident Evil... así como los de otros videojuegos.

Valoración

La buena ambientación y la competente puesta en escena no ocultan los plagios descarados y la escasa imaginación. Espectáculo vacuo con caras guapas y conocidas.

Hobby

56

Regular

Lo mejor

La ambientación. Algunas secuencias espectaculares La elección del conocido casting

Lo peor

Los plagios descarados a otros films. La cámara lenta. Claire Redfield.

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