Análisis

El juicio al Increíble Hulk - Crítica de la tv movie

Por Jesús Delgado
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Crítica de El Juicio al Increíble Hulk (The Trial of the Incredible Hulk, 1988) - Dirigida por: Bill Bixby - Protagonizada por: Bill Bixby, Lou Ferrigno, John Rhys-Davies, Rex Smith, Marta DuBois, Nancy Everhard. David Banner, el álter-ego del monstruo verde conocido como Hulk, regresa a la ciudad. Sin embargo, el malvado Kingpin se ha hecho con todo el crimen organizado de Nueva York. Por eso, Hulk habrá de aliarse con Daredevil para detener al cruel mafioso. Sin embargo, la cosa se complica cuando David es acusado injustamente de asesinato. 

Mientras los demás se lo pasan pipa con el E3 2016, y con las novedades futuras, algunos tenemos que, en cambio, lidiar con el pasado de lo nuestro, el cine y los cómics. Y no, amigos, hay cosas que demuestran que no "todo tiempo pasado fue mejor". Siendo algo mezquino e incisivo ya os digo que la "delicatessen" que os propongo he debido caer sin darme cuenta en otra de esos títulos que deberían estar reservados para nuestra sección de "Putea al redactor". Se trata de El juicio al Increíble Hulk, la segunda cinta de la trilogía de tv-movies con la que se concluía la serie de los 70 del Increíble Hulk que protagonizaban Bill Bixby y Lou Ferrigno.

 

Para los que os pille de nuevas, la serie de El Increíble Hulk fue un show que se emitió en EEUU entre 1977 y 1981 a lo largo de cinco temporadas en la CBS. Posteriormente, tras varios años en el limbo, NBC resucitó la serie, concluyéndola con tres tv-movies que emitió por televisión. La serie de Hulk, todo haya de decirse, fue de las pocas producciones basadas en un personaje de Marvel que logró colarse en el imaginario colectivo del público, ganando no poca aceptación en su momento. 

Pero el tiempo no perdona y cualquier parecido con los cómics es pura coincidencia, empezando por el protagonista. En lugar de Bruce Banner, el protagonista encarnado por Bill Bixby pasó a llamarse David. Y las referencias al cómic son contadas. Ahora bien, esto no es lo que lastra la película que nos ocupa, la cual (por cierto) fue un intento fallido de llevar a la pequeña pantalla un spin-off centrado en Daredevil, décadas antes de que la serie de Netflix fuera un simple proyecto en la imaginación de los productores.

No, más bien el motivo de la baja nota que le cascamos a esta película viene por otro lado. Ahora os contamos, no os lo perdáis.

Facilmente olvidable, por suerte

"Ventilar" la crítica de El juicio al Increíble Hulk no nos va a llevar demasiado tiempo, la verdad. Estamos ante una tv-movie bastante rancia y cutrona. Dicho así, con estas etiquetas tan duras. Se trata de una tv-movie ochentera y eso lastra todo su visionado desde el primer minuto. Hay que admitir El juicio al Increíble Hulk que saca provecho a los exiguos medios con lo que la producción contaba, siendo una ficción televisiva correcta. Pero solo en algunos momentos, no os hagáis ilusiones. Treinta años después de su estreno no hay por dónde pillarla. Ni el ritmo ni la dirección artística acompañan. La fotografía es sosa y carente de alma y los diálogos y las referencias a los cómics son traídas por los pelos. Y las que se dan casi parecen ser una concesión condescendiente al lector de cómics.

El juicio al Increíble Hulk - Crítica de la tv movie

Y no, no exageramos. Si hay dos guiños comiqueros. El primero, que es la primera vez en más de diez años que el Hulk de televisión vistió pantalones púrpura o morados ¡Aleluya! También supuso el primer cameo de Stan Lee en una película de Marvel. Afortundamente este sería el primero de muchos más, a cada cual más genial. Y por cierto, para que no vayáis de listillos. Lo de Daredevil con una media en la cabeza no se hizo en cómic hasta el año 1993, con El Hombre Sin Miedo de Frank Miller. Así que la carta de "adaptación del cómic de Miller" no puede jugarse en este caso. 

 

Toda esta aversión a los cómics ha de explicarse atendiendo a que la cinta nació en una época en la que los superhéroes eran un género menor. El juicio al Increíble Hulk se postulaba como uno de esos intentos de hacer dignos a los personajes de cómic a los ojos del gran público, pasándose de mainstream. Esto implica un tratamiento no solo simplista, sino un desarrollo y unos diálogos que recaen en un discurso maniqueo y que llega a ser bastante simplón. Y eso sin mencionar el Kingpin con gafas de sol y barba de John Rhys-Davies (sí, Gimli en El Señor de los Anillos), al que solo le acompaña el físico, la voz y cierta adicción a los monitores, extraída precisamente de la etapa millenriana de Daredevil aunque llevada al extremo. ¡Para que luego se quejaran del Kingpin negro del pobre Michael Clarke Duncan

Ahora, donde vamos a hacer sangre es con un hecho impepinable: la película engaña ya desde el título. El único juicio que hay en ella ocurre además en una escena onírica, sin mucha trascendencia.  La película más que una película de Hulk, parece ser una triste excusa para presentar a Daredevil al público. Algo que, por cierto, era si fin. Y es que El juicio al Increíble Hulk iba a ser el trampolín para producir una hipotética serie televisiva ochentera del Hombre sin Miedo. Afortunadamente, en vista de la mala acogida que ya tuvo incluso en su época, lo de Daredevil hubo de esperar a que Marvel estuviera en manos más capaces y que Netflix se encargara de su distribución. Así que si esperáis sesudos debates en un juzgado, con una trama policiaca compleja en busca de pistas... va a ser que no. 

 

Normalmente me gusta ser justo con una película. Asumir que se trata de un producto de su tiempo y entender las flaquezas debidas a cuestiones como presupuesto, capacidad del director o incluso planteamiento del proyecto. Pero respecto a esta tv movie apenas puedo tenerlas en cuenta, ya que incluso estas cuestiones tan importantes me hacen ver con peores ojos una cinta tan olvidable como innecesaria, salvo que seas un mitómano y un amante de lo retro. De hecho, cintas como la que nos ocupan, CASI hacen bueno la lacrimógena y soporífera versión de Ang Lee y ya maravilloso al Hulk de Edward Norton, recordándonos además por qué Hulk tiene nulo atractivo para hacer una película en solitario. 

Pero, para que no digáis que somos malos, os vamos a decir algo bueno de la cinta. Las interpretaciones son correctas, para el nivel de una tv movie. No le pidáis más a los actores. Hacen lo que pueden, teniendo en cuenta el formato y las reglas de ciertas series en los ochenta. Las actuaciones son dignas de series de acción de la época como el Equipo-A o El Coche Fantástico. No se les puede pedir más de lo que dan, teniendo en cuenta el objetivo y el público que se trataba de alcanzar. 

Ahora, si os van las cosas raras y queréis probar suerte, El juicio al Increíble Hulk se encuentra con relativa facilidad en formato doméstico. Aunque, eso sí, únicamente en inglés, hasta donde sabemos. Si a pesar de nuestras advertencias decidís verla y darle una oportunidad... ni se os ocurra decir que no os avisamos antes. 



¡No desesperéis! Si bien esta crítica se ha cebado con este clásico nada básico, hay otras muchas críticas en nuestro especial de cine superhéroes. Posiblemente en él encontréis películas mejores que la que os hemos propuesto hoy. 

Valoración

Intento de llevar a Daredevil a la televisión, valiéndose del "Hulk de la tele". Muy del nivel de la serie y del resto de tv movies. Debido a ella, Marvel no debería olvidar su más que cuestionable pasado en materia de ficciones de acción real

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Las interpretaciones están al nivel básico de una tv-serie de la época. No se le puede pedir más.

Lo peor

El paso del tiempo la hace parecer peor de lo que es. Su guión tampoco ayuda.

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