Análisis

La review que Dante's Inferno pidió a gritos

Por Óscar Díaz
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Quién le iba a decir a Dante Alighieri, conocido como el padre del actual idioma italiano, que una de sus obras iba a ser la base de un videojuego del siglo XXI. Y es que la industria de los videojuegos recurre, de forma cada vez más frecuente, a otras disciplinas artísticas en busca de inspiración para sus nuevos desarrollos. Por suerte para todo, Visceral Games, los creadores de Dead Space, parecen haberla encontrado en La Divina Comedia, una obra del siglo XII que describe el infierno con todo lujo de detalles. Así que con este panorama, nos sumergiremos en él para salvar a nuestra amada Beatriz, desempeñando el papel de un caballero templario llamado Dante… 

 

Hijo de Kratos…

Si la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta, la forma más rápida de definir a Dante’s Inferno es decir que se trata de un God of War al que le han cambiado los griegos, los dioses y los partenones, por la rica descripción del infierno de Alighieri. Así de simple. Y es que todo, desde su desarrollo (que combina acción con algún que otro puzzle) hasta el control de Dante, sin olvidarnos de la ejecución de algunos combos, te sonarán excesivamente familiares. Entonces, ¿Dante’s Inferno tiene mérito por sí mismo, lejos de la alargada sombra de Kratos? Bueno, es de justicia decir que el juego de Visceral Games tiene ideas propias.

 

 

La historia comienza con Dante volviendo de una campaña en Tierra Santa. Su amada, Beatriz, ha sido asesinada de forma misteriosa aunque antes de partir al otro mundo, aún le queda un pequeño aliento para guiar a su amado hasta las puertas del mismísimo infierno. Y allí, Dante recorrerá los nueve anillos consagrados a cada uno de los llamados pecados capitales, y no capitales (gula, avaricia, lujuria, ira…). Sobra decir que el camino no estará despejado, y nos tocará despachar a cientos de enemigos del más allá armados con nuestra cruz y nuestra guadaña, acabando con soldados caídos, niños sin bautizar, sátiros con cuernos y patas de cabra, deformes y sebosos glotones y otras criaturas de lamentable pelaje.

 

Entre las ideas propias que Dante’s Inferno se ha trabajado lejos de la evidente influencia de God of War, está la posibilidad de que Dante actué de dos formas bien diferenciadas: una, la que nos permite acabar con los enemigos de forma brutal (usando la guadaña) y otra, en la que procedemos a la absolución de todos los pecados del pobre enemigo vía golpetazo con la cruz. Dependiendo de cómo lo hagamos y de las almas que vayamos recolectando, desbloquearemos nuevas habilidades que aplicar al uso de las armas. Es decir, nuevas magias y técnicas de combate, o el incremento de los poderes con los que cuenta nuestro cruzado personaje.

 

 

Es precisamente este punto en el que Dante’s Inferno se convierte en el primero de la clase: sólo completando el juego varias veces podremos comprobar todos los poderes que Dante puede desplegar en pantalla (no se puede conseguir todo en una primera vuelta). A ese catálogo de increíbles habilidades, hay que sumarle el acierto de Visceral Games al esconder todo tipo de secretos a lo largo del juego: 30 monedas de Judas, 3 piedras para nuestra cruz, más de 40 reliquias con las que podemos equiparnos y que al usarlas suben de nivel y nos confieren habilidades, encontrar 27 almas condenadas de personajes históricos, etc. 

 

¿Krato’s Inferno o Dante of War?

Sin duda, Dante’s Inferno es un juego en el que si vas a saco vas a durar muy poquito pero que encierra muchos más secretos de los que parece. Y cuando decimos secretos, decimos opciones de juego totalmente alejadas de God of War. Cuando empezamos la primera partida nos queda claro que la inspiración de Visceral Games les ha llegado vía tarascazos de Kratos pero, a medida que vamos completando anillos, el juego adquiere una personalidad propia. Entonces, no dudamos un segundo en que estamos jugando a Dante’s Inferno y no con un simple clónico.

 

 

Se trata de un juego que entra por los ojos: el tamaño de los enemigos, la gigantez de los escenarios, la infinita parada de bestias desfilando en procesión por delante del filo de nuestra guadaña, los poderes del protagonista… eso sí, pese a todas estas virtudes, Dante’s Inferno padece de reiteratitis, es decir, de un hinchazón provocado por el uso indiscriminado de enemigos como fórmula para mantenernos entretenidos. Esto de aguadañar al prójimo, que puede llegar a ser divertido, puede cansar cuando vamos por la víctima 8.432 seguida en el mismo sitio del escenario.

 

Si estás impaciente por el advenimiento de God of War III, podemos asegurarte que este Dante’s Inferno es un ejercicio de calentamiento más que aconsejable antes de ponernos a los mandos de Kratos. Así que no te lo pienses mucho y adéntrate en el infierno con uno de los mejores juegos que han visto la luz últimamente. ¡¡Dante!!

Valoración

Extraordinario juego de acción, al estilo de los God of War, donde lo importante no es pasear por el infierno, sino disfrutar limpiándolo de bestias infectas. Un digno heredero de Kratos.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

La evolución del personaje y la cantidad de poderes que puede conseguir

Lo peor

Destrozaremos el botón de atacar en el pad de tanto pulsarlo...

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