Análisis

Las Tortugas Ninja 2: El secreto de los mocos verdes - Crítica

Por Jesús Delgado
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Crítica de:  Las Tortugas Ninja 2: El secreto de los mocos verdes (Teenage Mutant Ninja Turtles II: The Secret of the Ooze, 1991) - Dirigido por: Michael Pressman - Protagonizada por: Paige Turco, David Warner, Ernie Reyes Jr., Toshishiro Obata y François Chau.Argumento: Tras haber acabado el malvado Triturador, las Tortugas Ninja se toman un descanso. Pero nunca nada es tan sencillo. El líder ninja regresa de entre los muertos, dispuesto a reclamar venganza. Para ello recurrirá al mutágeno, con el fin de crear a sus propios e invencibles mutantes, con los que pretenderá acabar con los cuatro héroes verdes.

"En memoria de Jim Henson". Con estas palabras en pantalla arranca Las Tortugas Ninja 2: El secreto de los mocos verdes. Bueno, con eso y con gente comiendo pizza en la Nueva York de 1991. Con este comienzo de película, ¿cómo no se nos iba a meter en el bolsillo la secuela de Las Tortugas Ninja? Y es que tras la buena aceptación de la primera película de acción de las TMNT, los quelonios mutantes regresaron a la Gran Pantalla un año después dispuestos a volver a hacer los mismo números. 

Y es que el éxito en taquilla de la primera parte, (13 de millones de presupuesto, frente a 200 que recaudó solamente en EEUU) había convencido a New Line Cinema para apostar fuertemente por esta segunda parte de las aventuras de los ninjas creados por Peter Laird y Kevin Eastman en 1984. Para empezar se dobló el presupuesto y se hicieron algunos ajustes para limar las peores críticas que había podido recibir la primera entrega. Ahora bien, ¿convenció este plan?

La recaudación habla por si sola. 75 millones únicamente en EEUU. Ciertamente no fue el pelotazo que fue la primera parte, pero consiguió a medias su objetivo, perpetuar a los personajes en el cine. No obstante, la crítica lo tuvo mucho más claro con esta segunda entrega que tachó de ejercicio pueril e insustancial, que no acaba de decidir si era para niños o condonaba la violencia con comedia absurda ¿Los motivos de este despellejamiento? A continuación os lo contamos.

¿Una pelicula para niños?

Uno de los problemas que la primera Tortugas Ninja hubo de enfrentar fue la inconcreción de su público. Aunque era una película con animatrónicas, personajes de cómic de una serie infantil de dibujos animados, también había tenido lenguaje soez y alguna que otra escena de violencia.  Con la intención de hacer una película mucho más luminosa, e infantil se adoptaron ciertas medidas.

La primera de ellas fue eliminación de algunos personajes para la secuela, como Casey Jones, cuyo caracter de vigilante no casaba con la imagen de "película infantil" que se pretendía vender. Como sustituto, se introduciría al joven Keno, un repartidor de pizzas que también era artista marcial, al cual le daría vida  Ernie Reyes Jr., el doble de acción de Donatello en la primera película.  Por otro lado, por motivos que desconocemos, se reemplazó a parte del elenco original. Donatello y Raphael cambiaron de actores de voz y April O'Neil de cara. Paige Turco sería la responsable de Judith Hoag; posiblemente en un intento de presentar un rostro que recordara más al del personaje en la serie animada.

Y es que aquí hemos el quid de la cuestión. Una de las grandes taras de esta película es precisamente el intento de alejarse del cómic original, en el cual se había fijado mucho más la primera entrega, acercándose más y más a la serie de dibujos animados de 1987, a su tratamiento y convenciones. De hecho, en un primer momento, se pensó en introducir a Bebop y Rocksteady, los sicarios de Shredder en los dibujos. Sin embargo, debido a problemas legales con estos personajes y sus licencias, se optó por crear dos nuevos malosos: Tokka y Rahzar (una tortuga caimán y un lobo). Afortunadamente este problema ya se ha solventado y veremos a estos dos torpes sicarios en la nueva película de Ninja Turtles 2

Os  podéis imaginar lo que pasó a continuación. Básicamente la película se puerilizó, mosqueando bastante a los fans que no querían ver "una película para niños tontos". El tratamiento ligero de la trama, la prácticamente ausencia violencia en favor de gags de coscorrones y capones, no convenció. Aunque cierto aspecto técnico (en lo tocante a los trajes y criaturas) se siguió manteniendo, el tono mucho más luminoso, con más escenas a la luz del día, no acabó tampoco de gustar a quienes esperaban ver una secuela que estuviera en más consonancia con la primera parte. 

Aún así, a tiempo pasado, hemos de decir que esta segunda parte no es la peor de las tres. La tercera parte se las traería. Pero ya hablaremos de ella en otro momento. Ahora centrémonos en la que nos ocupa.

Podría haber sido mucho peor...

Una de las cositas que, de entrada, alejan mucho al espectador es el aspecto de telefilme que tiene esta película. A pesar de contar con más presupuesto, su cinematografía es bastante más mala que la  primera parte. Los planos, los filtros, las localizaciones, e incluso la dirección de actores está muchísimo menos currada. Y eso se nota desde los primeros minutos, en los que algo huele a chamusquina. Ya que nos cambien a April es un planchazo, vale. Aunque con nueve años no nos dieramos cuenta gracias a que se mantenía la dobladora. Pero el hecho de que Casey desaparezca y que poco a poco la acción se nos vaya diluyendo en algo prácticamente inocuo y carnavalesco, hizo que aquello nus supiera a más bien poco y un pelín a tomadura de peluquín ya en los 90.

Y es que, quizá uno de los pecados fundamentales de lLas Tortugas Ninja 2: El secreto de los mocos verdes no es ni su guión absurdo, ni las explicaciones simplonas y ramplonas del por qué de las cosas. Ni siquiera las reacciones de los protagonistas ante ciertos sucesos o la malísima dirección de las secuencias de clímax. No, lo malo de la película es que empieza muy alto y acaba haciendo aguas. Literal y metafóricamente. Desde unos presupuestos que nos recordaban a la primera entrega, la cinta comienza a banalizarse en exceso, cayendo en barrena tornándose ya no infantil, sino pueril y eso acaba de matarla en las secuencia del duelo final.

En tanto, a lo largo del metraje y para salvar el pellejo, hay un intento de mantener el lenguaje soez y los "palabrostios", pero parece más un ejercicio de convencer al director y a los estudios que al propio espectador. Y eso sin contar con los topicazos de la época, tales como el rap con calzador (¡ese Vanilla Ice, ahí cantando "Go, Ninja!! Go!!") o la paranoia del medioambiente, tan noventera ella. 

Ahora bien, no todo es malo en la película. Ojo. Los diálogos, aunque tontorrones, son muy divertidos y nos dejan cierto buen sabor de boca. En parte, es lo que consigue aún encandilar al espectador y hacerle pasar por el aro, aceptando el despropósito del director Michael Pressman, de quien en este título no tenemos uno de sus mejores trabajos. Los trajes de las tortugas y de los otros dos mutantes, y las animatrónicas de éstos, son espectaculares para el momento. Y, ojo, el trabajo de los dobles de acción es de primer nivel, casi lo mejor de la película. 

En conjunto, Las Tortugas Ninja 2: El secreto de los mocos verdes está entretenida para pasar una sobremesa tranquilita, recordando la infancia. El público más joven, no obstante, quizá no la vea con tan buenos ojos y os tache de tarados mitómanos. A ellos les decimos: ¡Gente joven, tened paciencia con nosotros! Estas fueron nuestras tortugas, para bien o para mal. 

Valoración

No es la peor película de las Tortugas Ninja, pero tampoco es la mejor. Un intento de hacer una "película infantil" que acabó cayendo en un exceso de puerilidad que ha envejecido fatal.

Hobby

69

Aceptable

Lo mejor

Las animatrónicas, los dobles de acción, los diálogos chorras... ¡Infancia noventera pura!

Lo peor

Excesivamente simplona en su discurso. Su aspecto de telefilme

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