Análisis

Layers of Fear - Análisis para PS4, PC y Xbox One

Por Alejandro Alcolea
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Versión comentada: Xbox One

Os traemos el análisis de Layers of Fear aún con el corazón en la mano, un juego que acaba de salir a la venta para PS4, PC y Xbox One y que nos invita a pasar un rato de infarto en una mansión donde nada es lo que parece. ¿Os atrevéis? Pues no os perdáis nuestra review de Layers of Fear.

Antes de sumergirnos en el análisis de Layers of Fear, conviene hablar de Frictional Games, un pequeño estudio sueco que hace la friolera de seis años nos deleitó con Amnesia, un videojuego que, podría decirse, comenzó con la moda actual de los juegos de terror en primera persona. Unos años después llegó Outlast y nos las hizo pasar canutas en ese psiquiátrico abandonado gobernado por sádicos dementes y Alien Isolation llevó la fórmula un poco más lejos al ofrecer no sólo un grandísimo juego basado en la película de Ridley Scott sino un más que correcto ‘survival’ con toques de ‘horror’.

Sin embargo, podríamos decir que fue Kojima el que rescató el espíritu de Amnesia, le dio un toque de genialidad y nos aterrorizó e hizo botar en el asiento con P.T., el teaser jugable de Silent Hills, un juego que pintaba muy bien pero que, por desgracia, parece que nunca veremos debido al conflicto entre el creativo japonés y Konami.

Tras la demo de Kojima, han ido apareciendo proyectos como Visage o Allison Road y los hemos calificado como ‘el nuevo P.T.’, muestra del calado que tuvo el terrorífico pasillo interdimensional de Hideo. Ahora, de la mano de Bloober Team, nos llega Layers of Fear, un videojuego que nos ha sorprendido muchísimo. Y es que, Bloober Team es el estudio responsable de uno de los peores juegos de los últimos años, Basement Crawl, un juego de esos que deben rehacerse para ver si termina siendo decente, de ahí nuestras dudas iniciales con lo nuevo de este estudio polaco.

Sin embargo, podríamos decir que los polacos han dado el ‘do de pecho’ y se han puesto las pilas ya que Layers of Fear es una de esas experiencias que debéis probar, uno de esos juegos que resultan divertidos precisamente por lo mal que nos lo hacen pasar y que, además, nos enganchará gracias a una ambientación soberbia y un guión muy bien hilado que nos hará desear conocer más pero que nos hará temer cada esquina y puerta entreabierta de una siniestra mansión. ¿Más mansiones? Seguid leyendo el análisis porque pocas mansiones hemos visto como esta.

En búsqueda de la inspiración

"Todo retrato que haya sido pintado con sentimiento es un retrato del artista, no del modelo’’. Con esta cita de Oscar Wilde y su ‘Retrato de Dorian Gray’ comienza Layers of Fear. Somos un pintor y, como cualquier artista en algún momento de su vida, hemos perdido la inspiración. Por ello, y debido a un mágico cliché, se encierra en una mansión donde intentará buscar la inspiración entre muebles victorianos y cuadros algo siniestros.

Muy pronto nos pondremos a los mandos del personaje y descubriremos que está cojo, algo que ya nos hace pensar que lo utilizarán para crear tensión, y comenzamos a andar sin rumbo, ya que no tenemos ninguna indicación. Exploramos un poco la casa y andamos sin cautela debido a que no sabemos, aún, a qué atenernos. Abrimos un par de puertas, registramos una cómoda y… ¿Son pasos eso que se escucha? Nos giramos con miedo e incluso esperamos encontrarnos con Lisa, la de P.T., pero no ocurre nada.

Seguimos caminando y encontramos una llave que, obviamente, debe abrir algo. Vamos buscando la cerradura que casa con la llave, escuchamos un portazo, el piano ha dejado de sonar, apretamos el paso y, por fin, damos con la puerta correcta. ‘’Bien, estamos en el que parece ser nuestro estudio’’.

Algo macabro y desordenado, pero con cierto encanto, se erige ante nosotros una pequeña habitación repleta de pinturas, pinceles, químicos y un enorme caballete que alberga un lienzo tapado por una tela. Quitamos con timidez la tela, vemos un ‘flash’ y una frase en la pared que reza: ‘’Hazlo bien esta vez’’. Registramos un poco más la habitación y decidimos salir por donde entramos. Sin embargo, la puerta no da a un recibidor sino a una habitación pequeña con una ventana. Volvemos a cruzar la puerta y ahora estamos en un pasillo con un sofá que tiene una inscripción: ‘’Andando en círculos’’ y una mancha rojo sangre que, en realidad, pertenece a una botella de vino derramada sobre el mueble.

Al cruzar esta segunda puerta es cuando nos daremos cuenta que nosotros no estamos controlando Layers of Fear sino que, es el juego el que se va a entretener jugando con nosotros. Empieza aquí una aventura que nos meterá de lleno en la piel de nuestro personaje y que nos hará sufrir gracias a una ambientación sublime. Preparaos para sufrir la demencia en primera persona, para temer abrir cada puerta, cada esquina e incluso mirar hacia atrás ya que puede que lo que encontremos no sea igual que lo que vimos dos segundos antes.

En este apartado, el del diseño, es donde Bloober Team vuelve a sorprendernos. ¿Cómo un estudio que ha sido capaz de hacer semejante despropósito como Basement Crawl es capaz de crear un videojuego que se moldea a sí mismo y nos volverá, literalmente, locos?

La dirección artística de Layers of Fear es excelente y, junto al guión, es la gran culpable de que nos sintamos parte de la pesadilla que propone. Vale, el juego está lleno de clichés como los mencionados pasos tras nuestro personaje, las puertas y ventanas que se cierran de forma súbita, la maldita pelota que cae por las escaleras, los susurros y tintineos… nada es nuevo, pero todos los elementos están combinados de tal forma que conseguirán sobresaltarnos.

Layers of Fear está vivo, algo que pocos videojuegos consiguen transmitir, y pronto hará que nos olvidemos que controlamos a un ente sin rostro y pensemos que somos nosotros mismos los que recorremos sus pasillos.

De la mano hacia el sótano

Ya hemos comentado que el diseño es genial y la ambientación sobresaliente. Sin embargo, en la faceta jugable Layers of Fear deja bastante que desear, siendo una experiencia demasiado lineal y que nos lleva de la mano, sobre todo durante las últimas pinceladas de la aventura.

Aunque es rejugable si queremos encontrar todos los secretos, algo que os recomiendo ya que descubriréis bastante de lo que ha pasado en esa casa y sobre el pasado de nuestro personaje, la aventura dura unas 5 horas, tirando por lo alto, y no encontramos mas que un par de puzles que realmente nos harán pensar.

El resto de momentos iremos andando, descubriendo la mansión, botando del asiento, alucinando con el diseño y buscando un objeto resaltado que nos permita cruzar otra puerta para llegar a una nueva estancia. Esto está muy bien, es perfecto incluso, para la primera hora y media. Sin embargo, a medida que avancemos nos daremos cuenta que Layers of Fear es una historia interactiva centrada en el guión y que deja muy poco espacio a la jugabilidad. Curiosamente, cuando el juego se vuelve más lineal y su jugabilidad se encorseta aún más, es cuando nos empuja a base de narrativa para seguir, cuando más interesante se pone y cuando mejores momentos experimentamos. En esta recta final se produce, además, el mayor despliegue de imaginación en cuanto a diseño se refiere.

El realismo victoriano

Los gráficos no lo son todo pero, en juegos como este, contar con un apartado visual a la altura hace que la experiencia gane enteros. Layers of Fear es un juego que podríamos definir como fotorrealista. Algunas imágenes parecen sacadas de una demo técnica y, ciertamente, el juego luce espectacular, con una ambientación victoriana que mezcla cuadros reales con otros inventados y que, como la Mona Lisa, nunca sabes si están mirando a un punto cualquiera de la habitación o si tienen la mirada clavada en ti.

Cuando lo miramos con algo más de atención descubrimos alguna textura en baja resolución, alguna sombra algo precaria y cosas que, en definitiva, hacen que nos demos cuenta que se trata de un videojuego. Donde no hay discusión alguna es en el apartado de diseño, algo que ya hemos comentado pero que no me cansaré de defender. Cualquier adjetivo positivo que vertamos sobre el diseño artístico de Layers of Fear se quedará corto y es que, como también se ha dicho, el diseño no es meramente estético sino que juega una función vital en la jugabilidad, cambiando el escenario y nuestra percepción.

Donde el juego renquea un poco es en el apartado técnico, con un rendimiento con importantes bajadas de ‘frame-rate’ en algunos momentos y un ‘tearing’ que cuesta asimilar al principio. Sinceramente, no es nada que empañe la experiencia pero hay que remarcarlo.

En cuanto al apartado sonoro, las melodías del juego son excepcionales, melancólicas cuando tienen que serlo e infantilmente aterradoras cuando la ocasión lo requiere. Os recomiendo encarecidamente jugarlo con cascos ya que no sólo os meterá de lleno en la mansión sino que, algunos puzles será más fácilmente resolverlos de este modo ya que juegan con el sonido y la percepción.

Las voces son correctas y llegan en inglés aunque, eso si, tendremos subtítulos a varios idiomas, entre ellos el castellano.

Redención

Si no os gusta pasarlo mal alejaos de Layers of Fear, ya que os acordaréis, en más de una y de dos ocasiones, de algún familiar de los que firman los créditos del juego. Si os gustan las emociones fuertes… estáis de enhorabuena. Eso sí, hay que saber de antemano ante qué tipo de juego estamos. Layers of Fear es pausado, guiado y con una jugabilidad simple pero que, por el contrario, nos gana a base de diseño y guión. Outlast a su lado es un frenético juego de acción, vaya.

Es cierto que no inventa nada y que tira mucho de clichés pero es algo que está tan bien resuelto que es imposible echárselo en cara. Hay sustos que esperamos y otros que logran captar nuestra atención retrasándose un par de segundos respecto a nuestras predicciones. Otros momentos no nos harán botar pero sí sentir un escalofrío en la espalda e, incluso, si sois como yo, miraréis un par de veces hacia atrás en vuestra sala de juego para ver si todo sigue en orden.

Es cierto que es corto, os lo pasaréis en una tarde, la primera vez, y demasiado lineal. Tampoco supone un reto y los puzles que tiene no nos harán comernos la cabeza pero, por 19,99€ es algo que hay que experimentar y, además, querremos saber a toda costa qué ha ocurrido en el pasado de nuestro protagonista para que actualmente esté tan... destrozado.

Los polacos de Bloober Team están enfermos, y esta vez lo digo como un cumplido. No me quiero ni imaginar la cotidianidad de las personas que han sido capaces de idear algunas de las situaciones de Layers of Fear.

Valoración

Aunque dura un suspiro y no es que sea demasiado difícil, Layers of Fear os mantendrá pegados a la pantalla de principio a fin gracias a una historia muy trabajada, unos sustos que os harán saltar de la silla y un apartado audiovisual de infarto.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

El guión y la ambientación son sublimes. Preparaos para saltar en el asiento...

Lo peor

Aunque es rejugable, dura unas 5 horas y es demasiado lineal y sencillo.

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