Análisis

Los episodios de GTA IV llegan al PC

Por Óscar Díaz
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GTA IV Episodes from Liberty City llega a PlayStation 3 y PC, ahora que ha finalizado la exclusividad para Xbox 360. En The Lost & the Dammned y Ballad of Gay Tony tenemos casi veinte horas más de juego entre amigos, con nuevas opciones online y mucho humor, aspectos que poco a poco se han convertido en señas de identidar para la saga. Con estos episodios, el universo GTA IV se expande con dos historias que puedes conseguir tanto en un disco como en forma de descargas digitales independientes.

Hace justo dos años, Rockstar lanzó su primer Grand Theft Auto, una aventura ambientada en la réplica casi exacta de de New York, Liberty City. Para dicha aventura se crearon nuevos personajes, rutinas de juego (como la inclusión de un móvil o un sistema de cobertura más dinámico) y nuevas herramientas (como un potente motor gráfico, RAGE, que se aprovecha para varios títulos). Todo esto se volvió a ver, poco después, en los dos capítulos descargables que ampliaban el universo del juego y para los que Xbox 360 tuvo en exclusiva durante 12 meses. Ahora, el tiempo de PS3 y PC ha llegado.

Cada capítulo con su ambientación

La forma de mostrarnos la vida en la ciudad es tremendamente genuina y creíble. Por un lado, The Lost & the Damned nos traslada al mundo de las bandas moteras, en el pellejo de Johnny Klebitz. Un tipo cabal que tendrá que lidiar con el antiguo jefe de su banda, un problemático pirado que nada más salir de la cárcel les arrastra a una guerra contra otro grupo de moteros. Drogas y otras historias chungas se mezclan en una trama que no tiene desperdicio. Esta da para entre seis y ocho horas de juego, misiones opcionales a parte (como ayudar a un político corrupto a salvar el pellejo de sus acólitos o misiones propias de la guerra de bandas, a pie o en marcha, según se caldea el ambiente). Hay nuevos minijuegos (pulsos, Air Hockey, billar o partidas de cartas), mucha música cañera, detalles jugables como circular en formación con otros miembros de la banda o, como en un RPG, mejorar el rendimiento de nuestros aliados, según la ayuda que les pidamos en los tiroteos… Pero lo cierto es que parece más de lo mismo. Algo que no es malo ni bueno, sencillamente, está en la línea de lo ya visto en GTA IV.

Las opciones a la hora de recorrer Liberty City no se limitan a las motos o ir a pie, sino que están presentes las costumbres de cualquier GTA. Robamos coches, nos los quitan, los recuperamos... lo habitual. Se nota un poco que este episodio fue el primero y apareció con algunas carencias en cuanto a planteamiento. Pero donde más se nota algún que otro contratiempo es en la optimización del juego en sí, que no va tan suelto como debería. Eso sí, hay que destacar la cantidad de opciones para configurar el rendimiento que se ofrecen en el menú correspondiente. Con un límite que nos deja ver la cantidad de memoria utilizada, cada parámetro consume una cantidad que quizá nos interese más usar en otro lado. Una tarjeta gráfica con 1GB de capacidad es lo mínimo para disfrutar de las texturas con más alta definición, pero también ayudará bastante que pueda con los efectos de agua, sombras y demás. Sin embargo, un punto donde se nota mucho el rendimiento es en la capacidad del procesador. Se nota que este juego es una versión del aparecido para consolas, que tienen tres núcleos a 3,2GHz como mínimo, en el caso de Xbox 360.

La balada de Gay Tony

Las diferencias entre episodios saltan a la vista en cuanto nos ponemos con The Ballad of Gay Tony. Se nota que Rockstar ha puesto toda la carne en el asador y este es mucho más divertido, original y loco que el otro episodio independiente. Casi como si fuera el heredero espiritual de San Andreas. Incluso el guión y la trama son mejores que en el otro contenido extra. En este caso, la acción nos traslada al mundo de la noche, donde Tony Prince, un empresario del ramo, se mete en un jaleo tras vender el local de moda a dos grupos distintos. Por suerte, cuenta con la ayuda de su socio comercial, Luis López, un ex convicto que le ayudará a lidiar con deudas, mafias, favores debidos y otros problemas, a los que se añaden los propios de Luis: un pasado como luchador que vuelve (minijuego al estilo UFC incluido), unos amigos del barrio metidos hasta el cuello en la droga y una madre a la que no dedica el tiempo suficiente. Todo ello adornado con multitud de minijuegos (incluido baile, golf, ligoteo o salto en paracaídas) y tareas opcionales, como batallas campales contra narcos para obtener su droga.

Cada misión tiene una serie de retos secundarios (como acabar en un tiempo concreto o con un porcentaje de puntería), que podemos volver a repetir para completar al 100%. Y aún quedan más detallitos. La trama central de este episodio da para unas ocho o diez horas repletas de humor y, lo mejor de todo, es que divierte de principio a fin.

Añadidos comunes

Sobra decir que cada uno de estos episodios cuenta, además, con otras tareas extra (como aniquilar a 50 gaviotas), nuevas armas y vehículos, emisoras de radio (¡vuelve Vice City!), nuevos modos de juego online… Lo que prolonga aún más su duración y remata un abanico de opciones envidiable, que más de un juego querría para sí. Entre tantas posibilidades, los desarrolladores han tenido tiempo para incluir algunos momentos que nos hacen recordar a Grand Theft Auto IV y que nunca nos olvidemos de dónde estamos. Referencias a la historia y los personajes del otro juego, escenas que se mezclan ligeramente... lo cierto es que en Rockstar bien se pueden permitir este tipo de homenajes a sí mismos. Y quedan de lujo.

Cualquier fan de la saga que se precie debería ir directamente a por el disco de expansión. La versión que podemos comprar en tiendas tradicionales no requiere el juego original (el disco de GTA IV) para funcionar. Pero si andas muy, muy pillado de pasta en estos tiempos duros que corren y ya tienes GTA IV, nuestro mejor consejo es que te decantes por The Ballad of Gay Tony en versión descargable. Y eso, sin contar sus modos de online, que tampoco están mal. Eso sí, una vez más nos veremos obligados a recordar que, por su temática, contenido y vocabulario, el juego es sólo recomendable para adultos. En cuanto a puntos algo menos positivos, está el engorro de tener instalado Games for Windows Live, que no siempre funciona tan bien como cabría esperar. Al menos, esto queda compensado por los logros que podremos añadir a nuestro perfil online y que se comparten con los de la cuenta para la consola de Microsoft.

Valoración

Dos nuevas aventuras que amplían aún más el universo de Grand Theft Auto y, encima, lo hacen a un precio inmejorable. Es otro imprescindible que mejora un título ya de por sí excelente.

Hobby

91

Excelente

Lo mejor

The Ballad of Gay Tony, que recupera el espíritu San Andreas, hasta en el humor.

Lo peor

Games for Windows Live es bastante engorroso. Se echa en falta un doblaje al castellano.

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