Análisis

Need for Speed Most Wanted en iOS y Android

Por David Alonso Hernández
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Tras sobrecagar de trabajo a todos los radares de las calles de Fairhaven en PS3, Xbox 360, Vita y PC, las carreras ilegales de Need For Speed Most Wanted se trasladan ahora a los dispositivos móviles con Sistema Operativo iOS y Android. ¿Te atreves a ser el más buscado?

La versión para consolas de Need for Speed Most Wanted ha resultado una agradable sorpresa para todos los amantes de la velocidad con sabor arcade. Su cuidado sistema de control junto a un sólido apartado técnico y, sobre todo, las enormes posibilidades que nos brinda recorrer con total libertad las calles de Fairhaven, han conseguido que la última entrega de la veterana franquicia de EA se sitúe en lo más alto y, además, ha allanado el camino para que su versión para dispositivos táctiles aproveche un poco de ese rebufo a la hora de intentar convencernos de la misma forma. Veamos si lo consigue. 

Desarrollado por Firemonkeys, responsables de otras adaptaciones a sistemas móviles de grandes juegos de EA, como Dead Space y Mirror's Edge, la versión táctil de Need for Speed Most Wanted comparte escenario e "historia" (por llamarlo de alguna manera) con la entrega de Criterion Games, por lo que una vez más nos toca competir en diferentes pruebas ilegales de velocidad en circuitos urbanos con el objetivo de ascender en la lista de los 'Most Wanted', un ranking de los mejores pilotos callejeros de la ciudad.

Los recortes también afectan a Fairhaven

Hasta aquí la cosa parecía pintar bastante bien para la versión táctil: mismo estilo arcade, misma ciudad, idéntico objetivo... sin embargo, la primera decepción no tarda en llegar y, pocos segundos después de cargar el juego en nuestro tablet o smartphone, descubrimos el primer "tijeretazo" al más puro estilo Rajoy que se ha marcado Firemonkeys, y que no es otro que la total desaparición del desarrollo libre que caracteriza a la versión para consolas y PC de NFS Most Wanted. En su lugar nos encontramos con la clásica sucesión de pruebas seleccionables desde el típico mapa de Fairhaven. Una verdadera lástima.

A ver, no nos malinterpretéis; no es que el sistema "de toda la vida" haya dejado de funcionar o que ya no resulte divertido, pero es que el desarrollo abierto es una de las señas de identidad de Need for Speed Most Wanted y creemos que Firemonkeys podría habérselo currado un poco más en este aspecto en lugar de tirar por la solución fácil, sobre todo teniendo en cuenta la enorme potencia de los dispositivos actuales, que hacen que ya no "cuelen" las clásicas excusas sobre las limitaciones técnicas.

En fin, como os íbamos contando, el juego nos propone una sucesión de eventos, que se van desbloqueando según avanzamos, y que están divididos en diferentes pruebas de velocidad (ninguna multijugador) como carreras, contrarreloj o duelos individuales contra los 'Most Wanted', todas ellas animadas por la presencia de coches de policía, que no dudan en embestirnos como si no hubiera un mañana e incluso se atreven a montar barricadas y a intentar liárnosla poniendo bandas de clavos en lugares estratégicos de la calzada.

Al ir ganando pruebas, o al realizar actos molones como derribar a un coche patrulla, obtenemos dinero y SP (Speed Points), una suerte de puntos de experiencia indispensables para abrir nuevos eventos o coches, que podemos (y debemos si queremos acceder a ciertos eventos para categorías específicas) comprar con nuestros duramente ganados dólares. 

Un garaje al alcance de muy pocos

Los más de 40 vehículos que lucen palmito en Need for Speed Most Wanted son reales y de marcas de todo tipo. Hay algunos modelos  de marcas "generalistas" como el Ford Focus RS500, deportivos de alta gama como el Porsche 911 Turbo o bestias todoterreno como el Hummer H1 Alpha.

Es posible modificar, de forma bastante simple, nuestros vehículos añadiendo hasta dos "potenciadores" de manera simultánea antes de afrontar una carrera determinada. Así, y siempre por un módico precio, podemos montar un óxido nitroso más eficiente o aumentar la potencia de nuestro motor. Eso sí, cualquier modificación que hagamos será válida únicamente para una prueba, por lo que no es posible montar nada definitivamente y siempre nos toca pasar por caja antes de cada carrera. ¿Una táctica para animarnos a comprar los paquetes de dinero extra de las stores de Apple o Google? Es posible.

Nos decidamos a potenciar nuestro "buga" o no, la verdad es que las diferencias en la conducción entre los distintos vehículos están muy bien definidas, por lo que no tiene nada que ver el nervio y la tendencia a "culear" de un deportivo con el aplomo y la sensación de peso que ofrece, por ejemplo, un Range Rover Evoque.

A fondo, siempre a fondo

Para manejar esos CV tan distintamente repartidos contamos con dos modos de control: el primero de ellos, bastante preciso, nos ofrecer girar nuestro móvil o tablet como si fuera un volante, mientras que en el segundo tenemos un volante táctil que giramos con el pulgar izquierdo. En ambas opciones podemos activar el óxido nitroso con tan solo deslizar un dedo rápidamente o tirar de freno de mano para marcarnos un derrape tocando la parte derecha de la pantalla. 

Los dos tipos de control ofrecen precisión suficiente para competir con garantías y resultan divertidos, aunque se echa muy en falta la posibilidad de controlar el acelerador de forma manual y no tener que conformarnos con la aceleración a fondo automática, algo -por otro lado- bastante contraproducente en un título de velocidad por muy arcade que sea.

De todos modos, el poco agresivo trazado de la mayoría de los tramos, que abusan demasiado de las rectas y de las curvas poco pronunciadas, ayudan a que el control funcione aún mejor, pero -por contra- hacen que a las carreras les falte algo de chispa y variedad, algo a lo que tampoco ayuda el excesivo parecido entre sí de de los distintos trazados.

Un espectáculo para la vista

Si hay algo que no se le puede negar a Need for Speed Most Wanted para iOS y Android es que consigue entrar por los ojos. El trabajo de Firemonkeys el el apartado técnico es excepcional y, desde la primera partida, el juego consigue sorprendernos gratamente.

El modelado y diseño de los vehículos es excelente y la recreación de los circuitos, aún pecando de ser un poco repetitivos, está a la misma altura, destacando por su gran detalle y profundidad.

Además, si jugamos en un dispositivo de última generación como el New iPad o iPhone 4S/5, los efectos de luz a tiempo real, los reflejos del agua en la carretera o la enorme fluidez a la que se mueve todo consiguen dejarnos un gran sabor de boca.

En los dispositivos más "antiguos" como el iPhone 3GS/4 nos perdemos la mayoría de estos efectos y la fluidez es menor, pero aun así sigue luciendo bastante bien y es totalmente jugable.

Este genial apartado técnico, unido a su marcado espíritu arcade, hace que Need for Speed Most Wanted para iOS y Android sea el típico juego que cogemos con muchísimas ganas al principio por el mero hecho de disfrutar de su conseguida sensación de velocidad y de sus geniales gráficos, pero que no consigue mantener el ritmo debido a lo repetitivo de su desarrollo, las limitaciones en el control, la falta de originalidad en sus trazados y, por qué no decirlo, a las "invitaciones indirectas", en forma de pruebas realmente difíciles y de precios desorbitados en los coches más potentes, para que compremos paquetes de dinero extra en la store.

Con todo, Need for Speed Most Wanted es un juego que los amantes de la velocidad más salvaje seguro disfrutarán, aunque sus errores le impiden convertirse en uno de los "más buscados" en nuestra colección de juegos móviles. 

Valoración

Gráficamente logra sorprender, aunque la pérdida del desarrollo libre de la versión para consola, la falta de variedad en los trazados y algunas limitaciones en el control le impiden cruzar la meta en mejor posición.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

El apartado técnico es excelente, sobre todo en dispositivos de última generación.

Lo peor

El desarrollo es algo repetitivo y no podemos acelerar manualmente. No hay modo online.

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