Análisis

Ninja Turtles: Fuera de las sombras - Crítica con mucho Poder Tortugoso

Por Jesús Delgado
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Crítica de Ninja Turtles: Fuera de las sombras (TMNT: Out of the Shadows, 2016) - Dirigida por: Dave Green - Protagonizada por: Megan Fox, Stephen Amell, Will Arnett. Argumento: Las Tortugas Ninja deberán detener a Shredder quien, tras huir de presidio, ha unido fuerzas con un conquistador extraterrestre y extradimensional llamado el Comandante Krang.

TEXTO ACTUALIZADO: Las Tortugas Ninja regresan a la gran pantalla hoy mismo con Ninja Turtles: Fuera de las sombras y os refrescamos la crítica para que sepáis qué encontraréis en cines. ¡Cowabunga!

TEXTO ORIGINAL 11 de junio 18:50 - Ya está, ya hemos asistido a la premiere de Ninja Turtles: Fuera de las sombras que se ha producido hoy en el cine Capitol de Madrid. Rodeados de decenas de jóvenes espectadores y, por supuesto, los youtuber musicales Cyclo, Keyblade y Piter G., los críticos invitados al pase hemos podido ver la segunda entrega de las Ninja Turtles de Michael Bay y Paramount Pictures con la que se reinventa el mito de las Tortugas Ninja para el público moderno.

La película que nos ocupa es una secuela directa de la anterior película, ambientada un año después de los sucesos narrados en la primera Ninja Turtles. Sin embargo, ya os avisamos que Paramount, Nickelodeon Movies y Platinum Dunes han tomado nota de las críticas registradas con la entrega original, lo que implica que esta segunda parte es "ligeramente" distinta. De hecho, estos cambios se aprecian ya desde el mismo equipo técnico. Como ya sabéis, Dave Green sustituye a Jonathan Liebesman como director y Steve Jablonsky (Transformers) se convierte en el nuevo compositor, reemplazando a Brian Tyler (Children of Dune, Assassin's Creed IV: Black Flag, Far Cry 3). Esto, claro, implica muchos cambios en cuanto a tono, desarrollo de historia, presentación de los personajes y demás. 

De hecho, ya os adelanto que esta película es una con la que los que crecimos disfrutando con la serie de 1987 (sí, la que echaban en las autonómicas y en la 2) vamos a disfrutar, debido a la ingente cantidad de guiños a ella. De hecho, casi me atrevo a deciros que es la película que muchos habríamos querido ver en los 90 y, por motivos de presupuesto y medios técnicos, fue imposible realizarse. Tanto es así, que os confieso: mi niño interior de nueve años ha salido del cine con una sonrisa en la boca y cantando lo de "Teenage Mutant Ninja Turtles, Teenage Mutant Ninja Turtles... heroes in a half shell", porque ha podido ver lo que le hubiera gustado ver en 1991. Y, ojo, que los niños de la sala ya hayan salido también aplaudiendo y flipando, va a ser signo de que la película no esté mal encaminada. 

Poder Tortugoso para todas las edades

Estas Tortugas Ninja de Michael Bay en su segunda película son bastante distintas a las anteriores. Aunque todo se desarrolla en la misma continuidad, vemos con sorpresa que la película sobresee algunos detalles de la primera. La trama de industrias Sacks y el mutágeno se sobreentienden, no significa que lo ignore o lo niegue. Sencillamente opta por ir a lo básico, a lo que todos conocen: las tortugas ninja y el trasfondo de los personajes a nivel de cultura popular. No se regodea en un nuevo origen, sino que lejos de eso, vuelve a sus mitos y presupuestos originales, centrándose en la idea de que, al final, todos conocemos a los personajes lo suficiente como para no ser reiterativos. Aunque, eso sí, los nexos de unión con la anterior película se mantienen, creando un discurso coherente aunque más blanco.

Lejos de volver a la oscuridad y a los alardes de testosterona innecesarios, estas tortugas ninja son desenfadadas, payasas y divertidas, como son en general los personajes en todos sus dibujos animados, pero a la vez trepidantes y espectaculares, como el cine de acción de este señor. Este matrimonio implica que la película tiene un componente juvenil muy desarrollado e importantísimo sobre el que se sustenta esta premisa. Esto se debe a que lugar de buscar una referencia en los cómics originales como base para la historia, como la primera película de live action, o generar un mundo completamente diferente como la anterior entrega, Ninja Turtles: Fuera de las sombras apuesta por volver a fijarse en la serie de 1987 y en todo su merchandise derivado: camisetas, juguetes, cómics-book, cuentos, etc... Vamos, es una película honesta y muy ingenua. 

Ojo, que por ingenua no debe ser tomada como mala, sino entendida a qué público está dirigido: público joven. Es gamberra y con un toque inocente en su planteamiento, ausente de cinismo y con un discurso simplista que trata a los peques como lo que son, niños. Pero, por otro lado, tampoco se les trata como tontos, algo muy importante en el cine infantil/juvenil. Da las explicaciones justas y necesarias para que entiendan qué pasa, presenta choques y enfrentamientos, personajes con personalidades más definidas y trata de elaborar una historia que, aun. Dicho de otra forma, solventa el escollo en el que caen muchas películas para público joven, que en lugar de entender las limitaciones de edad, recae en la más absoluta condescendencia. Ninja Turtles: Fuera de las sombras no cae en esa trampa y trata a los chavales de acuerdo con su edad. Y aun así, es tremendamente divertida, con numerosos gags, diálogos y escenas divertidas y coreografías trepidantes, que no excesivamente mareantes. Por lo que los chavales se lo pasarán teta, y sus acompañantes o los espectadores más mayores también la podrán disfrutar. 

Paralelamente, hemos de decir que hay una mejora ostensible en el CGI respecto a las primeras escenas. El hecho de que haya más escenas a la luz del día con las tortugas y que los efectos digitales no se noten (demasiado) es de agradecer. Pero mucho más meritorio es el hecho de que las expresiones faciales de las Ninja Turtles se han sofisticado. Resultan mucho más vivas y reflejan mejor la personalidad de cada una. Además, los planos permiten que nos quedemos con esos pequeños detalles en los que se ahondan en la psicología de cada una, ya que son más detallistas. Esto, a su vez, también se aplica al tratamiento de las tortugas, las cuales ahondan aún más en sus diferencias, lo cual es uno de los temas centrales de la película, exponiendo los choques de personalidad y voluntades y los problemas de cada uno de ellos para lidiar con sus propios demonios. 

Al margen del tono, el estilo visual de la película y su argumentación, otro valor es que todo el reparto parece estar pasándoselo muy bien. Desde Megan Fox y Stephen Amell, compartiendo cámara con un grupo de tortugas hechas por ordenador, hasta Brian Tee (Shredder) quien debe de mantener cara de serio y de malo hasta en los momentos más hilarantes, pasando por Sheamus y Gary Anthony Williams (Rocksteady y Bebop)... no hay ni uno que parezca estar en la cinta por compromiso. Y esa sensación se transmite al público que se contagia de este buen rollo. Y sí, sabemos que ni Stephen Amell y Megan Fox han sido nominados para los globos de oro. Pero cumplen y sus personajes se hacen medio querer, como el del "plasta" de Vernon de Will Arnett.  Y, por cierto, ojito con Bebop y Rocksteady. Son de lo mejor de la película. Zafios, brutos y bastante idiotas, hacen honor a los sicarios originales de los dibujos y sus momentos son a cada cual más tonto y divertido. ¡Premio al mejor alivio cómico del año ya! 

Esta consideración, por cierto, nos viene que ni al pelo.  Y es que aunque la película está orientada a un target  muy claro, no deja de lado a los que hemos crecido con los personajes de la serie original de dibujos. Los guiños no se limitan a al rinoceronte y al facóquero, también se extiende al aspecto de Shredder con su casco y su clara ascendencia nipona, la inclusión de Krang, su exoesqueleto y su Tecnódromo; la furgoneta blindada, el tema musical de cabecera, que se escucha de alguna manera u otra a lo largo de la cinta. Vamos, que está claro el homenaje a los juegos de beat-em up clásicos y a la serie animada, y que ésta es la base de esta nueva película, la veamos por dónde la veamos. 

Sobre Megan Fox (venga, estáis todos ya como locos a ver qué decimos de ella) no vamos a hablar mal. Lejos de darla un peso sobredimensionado en contraste con el alcance con su talento artístico, el papel que se le da es limitado pero correcto. Y esto es un acierto, en lugar de dejar que el peso dramático recaiga sobre sus hombros, se ha aceptado que "la Fox" funciona mejor como secundaria, siendo un recurso argumental para que la acción avance a través de las secuencias clave que protagoniza, las cuales están orientadas más hacia la comedia y la acción, funcionando bastante bien con el resto del reparto. 


Sobre Megan Fox (venga, estáis todos ya como locos a ver qué decimos de ella) no vamos a hablar mal. Lejos de darla un peso sobredimensionado en contraste con el alcance con su talento artístico, el papel que se le da es limitado pero correcto. Y esto es un acierto, en lugar de dejar que el peso dramático recaiga sobre sus hombros, se ha aceptado que "la Fox" funciona mejor como secundaria, siendo un recurso argumental para que la acción avance a través de las secuencias clave que protagoniza, las cuales están orientadas más hacia la comedia y la acción, funcionando bastante bien con el resto del reparto. 

Megan Fox - Ninja Turtles: Fuera de las sombras - Crítica con mucho Poder Tortugoso

En definitiva, Ninja Turtles: Fuera de las sombras es la película que recoge la esencia de lo que nos gustaba hace veinticinco años, los mismos personajes y presupuestos, pero contados con un lenguaje actual y para el público juvenil e infantil de hoy.  Un consejo para usted,  padre nacido en los 80: pare ya de taladrar a su hijo con que las "únicas tortugas ninja" son las de su infancia y deje que él también las suyas propias, aunque a usted no le gusten.  

Pero algún fallito sí que tiene, ojo...

Empezando por el hecho de que nos quedamos con más ganas de Shredder. Brian Tee nos brinda un Shredder muy digno. Se nota que es malo hasta la médula y hace honor al canalla al que intrepreta, incluyendo su megalomanía y odio por las tortugas.  El hecho de que su aspecto ya no sea el de un refrito desechado de Transformers (como en la primera entrega) mejora exponencialmente la exposición del personaje. Sin embargo, su presencia en la película se nos queda corta y muy poco explotada. No os vamos a hacer SPOILERS, pero os diremos que esperamos volver a verle en una tercera entrega, ya que hay cartas para ellos, que para entonces se le saque más chicha y que Tee vuelva a ser el encargado de encarnarle. En esta película entendemos, no obstante, esa decisión de no darle toda la dimensión que merece, pues se pretende potenciar a los nuevos villanos: Krang, Bebop y Rocksteady. Y en este sentido aunque está justificada, no se nos quita la decepción de la boca. 

Algo parecido pasa con Casey Jones. Aunque le vemos con la máscara de hockey, el Jones de Stephen Amell es algo diferente al de los cómics y de las series, y no está del todo desarrollado. Quizá, con suerte, en la próxima entrega le den la oportunidad de expandirse. Sin embargo, y aunque esta versión es correcta, nos quedamos con más ganas de un Casey Jones más canalla y malote. Este "chico bueno" nos cae bien, pero también nos deja con la miel en los labios. Dada las limitaciones actorales de Amell tampoco podemos pedir peras al olmo, y en cierta manera hemos de agradecer su trabajo. Pero, por otro lado, mayor elaboración en el personaje también se agradecería en futuras entregas. 

Por otro lado, también hay que entender que algunos elementos del guion (explicaciones y teorías pseudocientíficas, principalmente) sobre las que se sustenta, hará que los más puristas y esnob le busquen fallos. Pero, teniendo en cuenta de qué va esto (una película ligera de aventuras con cachondeo) es como buscarle los tres pies al gato. Lo mismo que algunos giros del argumento, algo cogidos por los pelos, si nos ponemos puntillosos. 

Otra de sus taras es la de que su construcción argumental se evade por algunos derroteros algo forzados, haciendo que la acción pierda ritmo al alcanzar el último tercio de película y que el combate final se nos quede un poco descafeinado. Comparándolo en cuanto a forma al de la anterior entrega es bastante más flojo y con menos de espectacularidad, a pesar del escenario en el que se sitúa. Esto se puede deber a una decisión de los guionistas de buscar algo más convencional, antes que ser innovadores. Quizá su conservadurismo sea un acierto, pero a primera vista nos sugiere que el "malo final" podría haber dado un poco más de sí, y haber ahondado en una sensación de urgencia y peligro y en un vértigo que no llegamos a sentir.  

Para acabar, os vamos a dar una recomendación una vez hayáis acabado de leer la crítica. Id a ver Ninja Turtles: Fuera de las sombras con la intención de pasarlo bien. No vayáis con el hacha buscando fallos, porque se los encontraréis solo por la mala predisposición. Tampoco vayáis pensando que va a ser la película definitiva de Tortugas Ninja y que pretende colmar vuestras expectativas con treinta años de edad. Id, eso sí, sabiendo que vais a echaros unas risas, sonreír y, con suerte, dejar que la nostalgia ochentera su adueñe de vosotros, recordando vuestra infancia y los personajes con los que crecistéis, contados nuevamente con un discurso más moderno para la generación a la que ahora le toca gritar: ¡Poder Tortugoso!

Ah, y por cierto: los créditos finales son simplemente geniales. Si no salis cantando la canción de los años 80, poco os faltará. Palabrita de niño Jesús. 

Valoración

Trepidante adaptación de la serie animada de 1987 al lenguaje actual. Montones de guiños a la mitología y a los juguetes de Tortugas Ninja. Los niños de hace treinta años darán botes de alegría. Los de hoy, sencillamente fliparán.

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Divertida, rápida, trepidante, una mejora exponencial del CGI respecto a la primera peli

Lo peor

Shredder está un poco desaprovechado y quien espere algo "adulto" se llevará un chasco

Lecturas recomendadas