No respires
Análisis

No respires - Crítica del thriller asfixiante de Fede Álvarez

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de No respires (Don't Breathe), el thriller de Fede Álvarez protagonizado por Stephen Lang, Jane Levy y Dylan Minnette que se estrena el 2 de septiembre.

Si no lo teníais en el radar, con la llegada de No respires a la cartelera española el próximo 2 de septiembre no os quedarán dudas de que Fede Álvarez, el artífice de la película, es un director a tener en cuenta. Tras el remake Posesión infernal se interna en el terreno del thriller para deslumbrar con una propuesta tan sencilla como efectiva en la que no sobra ni falta casi nada.

Esto se debe a varios aciertos incontestables: el primero de ellos es el de la articulación de una cinta en la que el metraje está muy medido y en el que, si uno se pasa a pensar, cada plano está justificado. En los tiempos que corren en los que parece pecado lanzar una película en la que no se excedan las dos horas de duración se agradece inmensamente que haya un afán por sintetizar un relato que de otra forma se habría podido sobredimensionar en vano.

La historia arranca presentando a tres personajes muy distintos con motivaciones personales diversas para perpetrar robos menores en casas desocupadas durante el verano. Cuando se les presenta la oportunidad de cambiar sus vidas para siempre yendo un paso más allá deciden asumir el riesgo, aunque no tienen muy claro lo alto que será. 

No respires

El guión del propio Fede Álvarez y Rodo Sayagues explora los límites que están dispuestos a traspasar para alcanzar su objetivo y juega con la interacción entre ellos para definir quiénes serán los insospechados protagonistas de esta historia más allá de las apariencias iniciales.

Gran parte de No respires se desarrolla en el interior de la casa que van a asaltar: la de un exmilitar retirado que vive solo atesorando una misteriosa fortuna que además es invidente y arrastra la obsesión de haber perdido a su hija, como pudisteis ver en el clip en exclusiva que os ofrecimos de la película.

Y ahí va la segunda baza que el director explota con verdadera maestría: la utilización del espacio. Hay que decir que la planificación del rodaje funciona como un reloj suizo para que el espectador pronto se sitúe y sepa dónde va a desarrollarse el thriller: la habitación del invidente, el sótano, el armario que alberga la caja fuerte o la cocina, pero incluso también el patio o los tubos de ventilación son en sí mismos una entidad propia que se transforma en trampa letal como si esa ruinosa construcción fuera un ente en sí mismo que los hubiera engullido y casi digerido a través de sus intestinos intersticios. 

No respires

La música, compuesta por Roque Baños, uno de los compositores de bandas sonoras españoles más reputados, contribuye en gran medida a crear esa atmósfera tan particular y opresiva que media entre los personajes, apurados por envolverse en la invisibilidad del silencio y el asaltado cuya percepción resulta muy superior a la de cualquier persona dotada del sentido de la vista. ¿No creeríais que su pasado como exmilitar sería baladí?

Especialmente inspirada resulta la secuencia rodada entre tinieblas en la que la ausencia de luz iguala, supuestamente, a todos en la oscuridad. No os engañéis porque como dice la frase promocional de No respires "En la tierra de la oscuridad, el hombre ciego es el rey". Además juega con varias ventajas: conoce el espacio en el que se mueve, los asaltantes son novatos y sobre todo, desconocen por completo a quién se enfrentan. Seguro que os preguntaréis si los actores son tan buenos como para que parezca que realmente se mueven entre las sombras... Bueno, como truco tuvieron una ayuda en el rodaje: lentillas que restringían su visión. Es resultado es de lo más creíble.

Pedro Luque, el director de fotografía, demuestra su talento con la cámara de visión nocturna conjurando la oscuridad para introducir al espectador en el infierno que viven los protagonistas.

No respires

Con todo el reparto es producto de un casting fantástico y el tercer pilar de la película: todos los personajes dan el perfil de maravilla. Stephen Lang (Avatar) es aterrador desde el primer instante en que lo ves, Jane Levy (a la que veremos en Twin Peaks) funciona genial como luchadora madre soltera dispuesta a cualquier cosa por darle una mejor vida a su hija, Dylan Minette (Prisioneros) es el perfecto chico bueno que pisa el charco que no debe y Daniel Zovatto (It Follows), un poco más sobreactuado eso sí, también encaja como malote ambicioso y descarado.

A pesar de que No respires funciona como un tiro de principio a fin, es extenuante en su tramo final, cuando el espectador ya intuye cómo terminará la película con algún que otro giro argumental que alarga la resolución. Es premeditado y doblemente angustiante hasta llegar a la catarsis final.

No respires

La puesta en escena, la dirección artística y la fotografía aúnan esfuerzos para desasosegarnos pero no están exentas de algún fallito de raccord (hay que tener en cuenta que buena parte discurre en tiempo real) y también hay alguna que otra licencia justificada pero patente en la conclusión de la película.

Son pocas las pegas que se le pueden poner a esta potente película que ha debutado en Estados Unidos superando con creces el presupuesto y destronando a Escuadrón suicida del número uno de la taquilla y que es de esperar que también en Europa funcione con solvencia amasando buenos números. Como poco, el ejercicio de tensión narrativa, la estructura climática en forma de relato de supervivencia riveteada de secuencias gore y la originalidad de su desarrollo, complacerá con creces a los fans de un género que no siempre tiene el trato que se merece.

No respires

Valoración

No respires deja sin respiración así que juego, set y partido para Fede Álvarez que se confirma como una promesa incipiente como narrador.

Hobby

85

Muy bueno

Lo mejor

El montaje, la banda sonora, el aprovechamiento del espacio y las sorpresas de cara a las expectativas del espectador.

Lo peor

Llegado un punto es un pelín predecible, hay algunos fallos de raccord y en general es una película sencilla que gana con la forma en que es narrada.

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