Análisis

Not a Hero - Análisis para PS4

Por Daniel Acal
-

Versión comentada: PS4

En este análisis de Not a Hero vamos a tratar de averiguar cuál es la mejor forma de ayudar a un conejo púrpura venido del futuro a convertirse en alcalde de la ciudad. ¿Qué cuál es la mejor manera? ¡Pues limpiando las calles de criminales acribillándolos a balazos!

Después de hacernos sudar la gota gorda en los Hotline Miami, Devolver Digital vuelve a traernos otra oda a la violencia pixelada en Not a Hero. En esta ocasión se trata del tercer juego del estudio británico Roll7, autores de los brillantes OlliOlli, que en su nueva propuesta no abandonan el desarrollo en 2D aunque sí cambiaremos el monopatín por las armas de fuego y, en lugar de grindar barandillas, pasaremos por encima (literalmente) de las distintas bandas criminales que azotan la ciudad.

Not a Hero salió hace unos meses para PC y estaba previsto que llegará a principios del presente año no sólo a PS4, sino también a PS Vita. De hecho, en la web de Devolver Digital aún puede verse el juego listado para la portátil de Sony. Pero finalmente, no va a salir. Se lo hemos preguntado a sus responsables y su respuesta ha sido categórica: Devolver Digital y Roll7 han decidido dedicarle todo el tiempo y todos los recursos a la versión de PS4 para que todo quede como es debido. Una lástima para los poseedores de PS Vita, que se quedan sin catar un juego que, por desarrollo y planteamiento, es ideal para la portátil de Sony (como los OlliOlli, vamos). Y no es que anden muy sobrados de catálogo...

La fiesta de la democracia

En Not a Hero nuestro cometido es tan surrealista como sencillo de explicar: debemos ayudar a Bunnylord, un conejo púrpura parlante venido del futuro, a convertirse en el alcalde de la ciudad, convenciendo al electorado con sus expeditivos métodos. Pero el argumento es lo de menos (de hecho, los "speech" supuestamente sarcásticos con los que nos obsequia Bunnylord antes y después de las misiones no son tan graciosos como sus creadores se creen). Aquí lo importante es masacrar a los criminales de toda índole y condición que pululan por tres distritos distintos (diferenciados por distintas gamas cromáticas y pocos detalles más).

El sistema de control que presenta Not a Hero en PS4 es sencillo. Con el mismo botón nos deslizamos por el suelo y nos cubrimos, con otro disparamos y con otro cargamos nuestra arma (más un cuarto botón para las armas secundarias). Dicho así parece simple, pero exige cierto nivel de acoplamiento por nuestra parte hasta que aprendamos a manejarlo, aunque enseguida nos acostumbraremos a este peculiar sistema de coberturas en 2D.

Pulsando ese botón, nuestro personaje se deslizará hasta el punto del escenario más próximo en el que pueda parapetarse. Cuando nuestro personaje está "oscuro", significa que estamos a cubierto de las balas enemigas. Desde ese punto podemos disparar (exponiéndonos, claro) o bien movernos hasta otro punto de cobertura pulsando ese mismo botón, que también sirve para arrollar a los enemigos y dejarles aturdidos y a nuestra merced.

Pegar carteles electorales y mucho más

En los 21 niveles que componen Not a Hero hay un objetivo principal y tres secundarios (como en los OlliOlli). Los objetivos principales con bastante variados, y van desde escoltar o rescatar aliados hasta destruir/encontrar X número de items o acabar con un determinado enemigo. En cuanto a los secundarios, se repiten más a menudo aunque también los hay de distintos tipos: encontrar objetos, salvar rehenes, encadenar rachas de muertes, acabar con todos los enemigos del nivel, llegar hasta cierto punto dentro de un tiempo fijado...

Cumplir todos estos retos secundarios no es una tarea fácil. Y si bien podremos habernos pasado los 21 niveles en unas 3 horas (si llega), os aseguramos que lograr el 100% en todos los niveles tiene su miga. Y es que Not a Hero no es un juego fácil, os lo aseguramos...  Además no hay checkpoints, lo que significa que, si morimos, tendremos que empezar el nivel desde el principio.

Nuestro personaje podrá aguantar hasta 4 impactos de bala o un espadazo (si no llegamos a recibir el quinto impacto, la vida se recuperará sola, eso sí) y moriremos muchas veces hasta que dominemos cada nivel (terminaremos aprendiéndonos de memoria por dónde viene los enemigos y forzando sus patrones; ya veis que Not a Hero no es un juego "retro" sólo en su estética). Pero la curva de dificultad está tan bien medida que las muertes pican, pero sin llegar a desesperar, e insistimos, cuando nos quedarmos dar cuenta, estaremos más en la misión 21 tratando de matar a Akemi Unagi.

Un equipo de sicarios al servicio del poder

Además de para nuestra satisfacción personal, completar tareas secundarias en los niveles sirve para elevar el nivel de aprobación de nuesrro electorado, lo que posibilitará que nuevos matones se unan a nuestra cruzada en la sombra. Podemos manejar hasta 9 personajes, cada uno con sus peculiaridades y tipos de arma (unos son más rápidos, otros llevan escopetas en lugar de armas automáticas, etc.).

Entre los 9 sicarios controlables en Not a Hero no podía faltar por supuesto un español que responde al nombre de Jesús mientras suelta improperios en mexicano enfunfado en sus mayas fucsias toreras. ¿Será un intento de parodia hacia los españoles o una parodia de un intento de parodia hacia los españoles? Esperemos que sea esto último y brindamos por ello como hace Jesús antes de morir.

Pero además de las distintas armas de cada personaje (escopeta, ametralladora, pistola, cuchillo para las distancias cortas...) durante los niveles podremos potenciarlas cogiendo distintos "power ups", que las dotarán de disparos mucho más devastadores como láseres o ventajas como cargas más rápidas (que nos vendrán de perlas en ciertos momentos, sobre todo cuando los veloces ninjas se abalances sobre nosotros con sus katanas en los últimos niveles) por tiempo limitado. Además, podremos coger algunas armas secundarias, como granadas, minas, torretas... que nos harán la vida un poco más fácil.

La hemoglobina pixelada es bella

En cuanto al apartado técnico... en la sencillez está el gusto. El diseño de los escenarios suele pecar de simplón y presentan un discreto nivel de detalle a pesar de mostrar siempre varias alturas y atajos cómo poder atravesar las ventanas acristaladas. Eso sí, Not a Hero presenta unas animaciones más que curiosas (dentro de su pixelado aspecto) sobre todo las que tienen que ver con muertes. Y lo que sí nos ha conquistado es su apartado sonoro, con una convincente banda sonora (aunque ni por asomo llega a los niveles de calidad de las de los Hotline Miami) y unos efectos de sonido que son la bomba.

Hablando de los Hotlime Miami, hay quien tiende a comparlos porque comparten editora y el gusto por la hemoglobina pixelada pero en realidad no tienen mucho que ver (ni en historia, ni en mecánicas, ni en tipo de desarrollo ni por supuesto en "mala uva"). Pero aunque no llegue a los excelsos niveles alcanzados porlos juegos Dennaton Games, Not a Hero es un divertido juego de acción que termina siendo más profundo de lo que pudiera parece en un principio y que, aunque pueda terminarse en pocas horas, ofrece retos de habilidad dignos de los jugadores más hábiles. Y además, que demonios, ¿quién puede resistirse a echar una mano a un conejo parlante de métodos poco órtodoxosc y con una vocación de alcalde justiciero que riéte tú de la de Haggar de Final Fight? Nosotros, desde luego, no.

Valoración

Acción pixelada y en 2D con más "chicha" lo que podría parecer en un primer momento. Es una pena que no salga en PS Vita porque su desarrollo y planteamiento es ideal para la portátil.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

Pica sin llegar a desesperar gracias a una curva de dificultad bien medida.

Lo peor

En pocas horas lo habrás terminado. El diseño de los escenarios peca de soso.

Lecturas recomendadas