Análisis

Obscuritas - Análisis para PC

Por Jorge S. Fernández
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Versión comentada: PC

Os traemos el análisis de Obscuritas, un nuevo título que pertenece a un género en claro ascenso y que se está convirtiendo en los últimos años en uno de los más prolíficos que existen, el de terror psicológico.

El terror de Obscuritas es de corte clásico, en algunos momentos de esta aventura nos ha dado la sensación de estar ante un juego que salvo por algunos apartados de sus gráficos podríamos haber jugado en los 90 o a comienzos de este milenio. Es un juego que no propone mecánicas de juego novedosas, pero que sí se han demostrado que siempre suelen funcionar y que no necesitan de una gran dosis de aprendizaje.

Cuidado con la herencia del tío

Ese es el pistoletazo de salida de este Obscuritas, el testamento de nuestro tío que gentilmente y porque nos quiere mucho nos ha dejado una lujosa propiedad a nuestro nombre que quiere que conozcamos cuanto antes. Esta simple historia es el comienzo de Obscuritas, mientras vemos a nuestra protagonista mientras lee el testamento nos vamos imaginando que la casa no va a ser precisamente un apartamento en Marina D´or sino que como no podía ser de otra manera se trata de una solitaria mansión digna de un lord inglés o del mismísimo tío rico de Ross Poldark.

Así que nuestra protagonista no ha encontrado otro hueco para acercarse a conocer esta mansión que a última hora del día, con los problemas que ello conlleva. Según comenzamos el juego nos advierten de que no es apto para embarazadas, epilépticos o personas con problemas de corazón, por lo que nos podemos imaginar lo que vamos a encontrar en el interior de la mansión de nuestro tío.

Nada más comenzar nuestro paseo hacia la mansión el juego nos advierte de que estamos solos en esto, y que cuando detecten que nos hemos quedado atascados en algún lugar el juego nos echará una mano para seguir adelante. Sin más dilación nos dirigimos andando hacia la mansión, mientras vamos conociendo los controles del juego, que por otro lado son bastante limitados.

Con las teclas WASD nos movemos, mientras que el botón izquierdo del ratón es el botón de acción para casi todo, abrir puertas y coger objetos, mientras que la tecla E nos sirve para dejar estos objetos en aquellos lugares en los que podamos depositarlos. Durante la lectura del testamento nuestro tío nos ha dicho en qué lugar fuera de la casa nos ha dejado la llave para poder entrar, la encontramos rápidamente y ya estamos dentro.

Tío, vaya marrón me dejas

Nos disponemos a entrar en la casa y comenzar el capítulo primero de esta aventura. A partir de ahora nos toca lidiar con las decenas de acertijos que nuestro tío nos dejó por la casa para ir descubriendo las distintas llaves que nos permiten conocer nuevas zonas de la casa que actualmente están cerradas. Este es el fin de Obscuritas, una sucesión de acertijos y misterios que debemos resolver utilizando algo más que la cabeza.

Obscuritas es un juego bastante limitado a nivel de interacción con el entorno. Nuestra misión es escudriñar todas las habitaciones que vamos descubriendo en busca de objetos que puedan servirnos para resolver el siguiente misterio. Para ello debemos arrimarnos literalmente a todos los muebles de la casa para poder encontrar algún objeto con el que podamos interactuar o que podamos recoger.

La interfaz en este aspecto es bastante limitada y nos obliga a pegarnos a los objetos para ver si lo rodea una silueta roja que quiere decir que podemos hacer algo con él, no basta con mirarle desde una media distancia, sino que tenemos que estar encima para poder cogerlo, algo que muchas veces nos hace pasar por alto objetos necesarios para seguir adelante con la aventura. Algo que también echamos en falta es un inventario, porque sólo podemos llevar un objeto encima. La mecánica es bastante básica, debemos ir encontrado las llaves que nos lleven a otras zonas de la casa, y para eso debemos jugar con lo que nos rodea y encender alguna que otra vela.

El poder de unas velas

Las velas son el objeto importante de este Obscuritas, porque con ellas vamos a poder ver cosas en la casa que en una situación normal no podríamos ver. Es aquí donde Obscuritas se pone interesante y nos propone algo más que una sucesión de llaves y puertas que abrir. En nuestro camino encontraremos habitaciones con luz eléctrica y muchos candelabros y velas. Estos últimos podremos encenderlos con las cerillas que encontramos por el camino, y nos sirven para ver cosas que normalmente no veríamos con luz artificial.

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Apagar las luces y encender una vela puede dar como resultado conocer una información clave para conseguir la siguiente llave y así poder avanzar en el juego. La iluminación y los estragos que esta hace en nuestra mente es uno de los puntos más conseguidos de este Obscuritas. Pero no es lo único con lo que tendremos que interactuar, sino que algunos elementos de nuestro alrededor tendrán especial importancia en la resolución de algunos acertijos, como por ejemplo jarrones, cuadros y otros elementos del mobiliario a lo que hay que prestar mucha atención.

De todas formas, algo muy interesante de Obscuritas es que en el momento que detecta que estamos atascados con la resolución de algún acertijo recibiremos alguna pista de forma sutil que nos permitirá salir adelante.

El miedo a la oscuridad

Cuanto más avanzamos en Obscuritas, vamos viendo cómo a través de las ventanas se deja caer la tarde hasta posteriormente hacerse completamente de noche. Por esa razón cada episodio que avanzamos en Obscuritas juega un poco más con nuestros instintos de terror más profundos jugando muy bien con la iluminación o la oscuridad total a la que nos enfrentamos.

Hay zonas de la casa que disponen de luz artificial, pero otras no, por esta razón podemos hacernos con una linterna que nos permitirá ver con más claridad, aunque añadiendo un poco más de morbo a la situación. La tendremos que recargar para no quedarnos totalmente a oscuras, por lo que será necesario buscar pilas en cada localización.

Uno de los puntos fuertes de este juego son los efectos de iluminación, se juega mucho con ellos en todo el desarrollo de la historia, y juega un papel activo en la resolución de muchos de los acertijos. Cuanto más nos adentramos en las entrañas de la casa más vamos sintiendo en el cogote que algo nos acompaña, y el nivel de los sustos va aumentando.

El mobiliario clásico y los cuadros de personajes inquietantes nos ayudan a esperar con terror lo que nos vamos a encontrar a la vuelta del pasillo y de esta manera se van sucediendo extraños ruidos, golpes, reflejos de luz sin sentido y golpes de viento repentino que nos hacen levantarnos de la silla y estar a punto de soltar alguna deposición.

El terror de este juego es básicamente psicológico, el escenario es nuestro mayor enemigo en este sentido, siendo la propia casa el principal personaje del juego al que debemos doblegar. La oscuridad galopante en la que nos vamos introduciendo es la auténtica razón de ser de este Obscuritas.

Apartado técnico

Obscuritas es un juego que técnicamente nos deja un sabor agridulce. Todo lo bueno que nos ofrece la iluminación que proporcionan las lámparas y velas reflejándose en las paredes de papel pintado y los suntuosos suelos se convierte en mediocre cuando hablamos del diseño general de la casa y el mobiliario.

La disposición de esta y sus habitaciones son demasiado toscas y en muchas ocasiones poco creíbles, con muchos elementos del mobiliario y del entorno que se repiten y unas texturas para todos estos objetos bastante mediocres que contrastan con la excelente iluminación. Además a pesar de este nivel gráfico bastante justito la optimización deja mucho que desear, moviéndose a bastantes menos frames por segundo que un juego mucho más exigente como Rise Of The Tomb Raider, por poner un ejemplo.

Sobre el sonido, excelente, por la gran melodía que nos acompaña, que ofrece un punto más de histerismo y por los sonidos encargados de meternos el miedo en el cuerpo. Un buen detalle es que Obscuritas está traducido al español, aunque no doblado, lo que permite jugarlo sin problema ninguno.

Conclusión

Obscuritas es un juego que no viene a sentar las bases de ningún género, se mueve por territorio conocido y nos ofrece una mecánica de juego clásica y sencilla. Lo mejor es sin duda la iluminación y el juego que esta da para la resolución de algunos acertijos. Lo peor su apartado técnico, donde se integra lo monótono de la decoración de la casa en algunos momentos y que puntualmente nos termina por cansar.

Obscuritas es un juego que ganaría muchos enteros de haberse pulido mucho más el diseño de la casa y la interfaz de manejo de objetos, que sin inventario se nos antoja además un poco justa. A pesar de todo ello la dificultad de los acertijos es adecuada y no nos lleva a demasiados callejones sin salida salvo que se nos pase recoger algún objeto, algo posible gracias a su decepcionante interfaz.

Al final Obscuritas consigue su objetivo, nos invita a seguir escudriñando de objetos la casa y acabarnos sus tres capítulos con decenas de misterios por resolver. No es un juego que deje huella, ni mucho menos, no arriesga y tira de muchos tópicos, pero a pesar de ello, nos ofrece varias horas de ejercicio mental y algún que otro susto importante.

Valoración

Un juego de terror psicológico que explota todos los tópicos del genero, no aporta nada nuevo pero cumple con su cometido, nos reta a pensar bastante y técnicamente deja mucho que desear

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

Iluminación, dificultad equilibrada, ambientación sonora de calidad, buenos sustos

Lo peor

Apartado gráfico poco optimizado y de poca calidad, no hay inventario, desarrollo previsible

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