Análisis

One Piece: Burning Blood - Análisis

Por Thais Valdivia
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Versión comentada: PS4

El análisis de One Piece: Burning Blood para PS4, PC y Xbox One muestra un nuevo estilo de juego, que deja a un lado el estilo "Hack'n slash" para centrarse en los combates 1 vs 1. Es hora de hacerse a la mar y descubrir quién es el próximo Rey de los Piratas.

Durante los últimos años los juegos de la franquicia One Piece han ido de la mano del género Hack 'n' Slash gracias a las tres entregas de la saga Pirate Warriors. Gracias a ellas hemos ido siguiendo la historia original creada por Eiichiro Oda de una manera muy amena y, por qué no decirlo, llena de acción. Por otro lado, bien es cierto que en este tiempo hemos descubierto muy buenas aventuras con un excelente guión, como fue el caso de One Piece: Unlimited World Red, título que sorprendió a crítica y público con una combinación de exploración y acción en diferentes entornos del Nuevo Mundo. Hoy todo ello parece haberse quedado guardado en el cajón para retomar un género que hacía bastante tiempo que One Piece no tocaba, la lucha. Con esa premisa nace One Piece: Burning Blood, título desarrollado por Spike Chunsoft (Danganronpa, J-Stars Victory VS+) que en unos días verá la luz en PlayStation 4, PlayStation Vita, Xbox One y PC para que todos recreemos los combates más importantes y espectaculares de la serie. 

¿Quién se convertirá en el Rey de los Piratas?

Como hemos dicho antes, One Piece: Burning Blood es un juego de lucha clásico, aunque no por ello se desentiende de ofrecernos un modo historia, bautizado en esta ocasión como Guerra Suprema. En dicha modalidad vamos reviviendo todos los acontecimientos que tuvieron lugar durante el arco de Marineford, aunque desde diferentes puntos de vista. Concretamente tenemos cuatro episodios: Luffy, Barbablanca, Akainu y Ace. Cada una de estas partes se compone, a su vez, de varios capítulos principales y secundarios que se van desbloqueando una vez que vamos ganando combates. Todo ello está narrado tanto con imágenes estáticas del anime (mientras que el narrador nos va contando lo que ocurre) como con secuencias CGI que saben captar la importancia del momento que está teniendo lugar. Esto último recuerdo a lo visto en el modo historia de Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm 4 y lo cierto es que en ambos juegos pasa lo mismo: mientras que las secuencias CGI logran captar toda la atención, las imágenes estáticas de la serie de televisión consiguen todo lo contrario y rompen por completo el ritmo de la narración (aparte de que algunas capturas dejan bastante que desear debido a la calidad del propio anime).

La sección Guerra Suprema es un viaje por el pasado, un pasado que nunca viene mal recordar, pero que, una vez finalizado, deja con ganas de más. No es difícil pensar en que podría desbloquearse una continuación con los hechos que nuestros nakamas han pasado (y están pasando) en el Nuevo Mundo. Lamentablemente esto no sucede, pues únicamente la trama se centra en los cuatro personajes más característicos de lo sucedido en Marineford. No obstante, encontramos guiños a los últimos arcos de la serie gracias a escenarios y personajes disponibles en el plantel, aunque de eso hablaremos un poco más abajo. 

Controla tu poder

One Piece: Burning Blood es un juego de lucha 1 vs 1 (con "peros") en el que se entremezcla la acción y la estrategia, pues saber utilizar las habilidades de cada héroe es la clave para salir victoriosos, pues ya no sólo se necesita aporrear botones; ahora hay que pensar. Además de las clásicas arremetidas cuerpo a cuerpo (que se pueden intercalar fácilmente y de manera fluida para crear combos letales) y la opción de defendernos, tenemos diferentes ataques especiales protagonizados por el poder de cada personaje. Asimismo, y a medida que vamos progresando, se va llenando un medidor especial que, una vez llega al clímax, desata el poder de nuestro personaje al máximo, ayudándole a ejecutar una técnica especial que viene acompañada de una cinemática realmente sorprendente.

Antes comentábamos que este título es un juego de lucha 1 vs 1 con "peros", y es que no estamos totalmente solos a la hora de pelear, pues podemos tener con nosotros a otros dos compañeros más con los que podemos ir intercambiándonos en todo momento. Esto aporta un soplo de aire fresco al desarrollo, pues no sólo nos da la oportunidad de cambiar a nuestro personaje antes de caer, sino que también permite realizar combos con todos los aliados antes incluso de que nuestro enemigo toque el suelo. Aparte, su ayuda viene realmente bien para parar los combos del contrario gracias a la Asistencia de Unidad y para detener a los compañeros del adversario por medio del Choque de Unidad. Gracias a este añadido se pueden formar equipos muy fuertes.

Aparte de los compañeros secundarios, también podemos tener otros tres más de apoyo que, si bien no se pueden controlar, tienen la habilidad de aumentar nuestro poder de ataque si somos heridos, de curarnos en el momento en que nos intercambiamos con otro compañero... Saber escoger bien a quién queremos con nosotros puede definir el resultado del duelo, por lo que no es recomendable olvidar este punto. Es, por así decirlo, un as que tenemos guardado si las cosas van mal.

El sistema de combate de One Piece: Burning Blood es algo caótico y difícil de ejecutar en un principio, pero a medida que vamos siguiendo los tutoriales y cambiando de personaje principal se abre un gran mundo pirata de posibilidades. Además de rápidos, fluidos y tremendamente adictivos, los combates poseen un toque de espectacularidad que le sienta realmente bien a la franquicia.

A lo largo de los mil y un duelos que disputamos somos testigos de los diferentes Eventos de Inicio que se van sucediendo antes de cada contienda. Estos se activan en el instante en que varios de los personajes que van a luchar tienen una mínima relación entre ellos. En los Eventos de Inicio vemos cómo se sueltan pullas Zoro y Sanji o cómo Ace, Luffy y Sabo reivindican que, a pesar de ser hermanos, quieren convertirse en todo un capitán. Sin duda estas secuencias son todo un guiño al universo One Piece que, además de sacarnos una sonrisa, nos invitan a pelear con energías renovadas.

En lo relacionado al plantel de personajes, tenemos que decir que es bueno, aunque se echan en falta héroes y heroínas característicos que, o bien no aparecen o se han dejado como apoyo, como es el caso de Tashigi. Por otro lado, una de las cosas que llama la atención a la hora de ver el listado completo de protagonistas es el hecho de la incursión de personajes con las habilidades y el aspecto de antes del 'timeskip' de dos años, como Perona. Otros, en cambio, sí que tienen disponible tanto su versión pre-timeskip como su versión post-timeskip (Luffy, Akainu y Smoker, por ejemplo). Tampoco faltan los trajes alternativos tanto para los chicos como las chicas, lo que le da un toque diferente a las contiendas. Aparte de todo lo que os hemos comentado, próximamente tendréis disponibles varios DLC's con trajes especiales para ver a vuestros personajes preferidos con otro 'look'.

Los escenarios son otro de los elementos importantes, pues es donde toca darlo todo y demostrar de qué pasta estamos hechos. Dressrosa, el Thousand Sunny y la Isla de Drum son algunos de los lugares que podemos visitar. Dependiendo de la localización podremos movernos con más o menos libertad, pues tenemos escenarios completamente cerrados y otros más abiertos en los que nos podemos esconder entre los edificios y las calles. Por supuesto, en todos hay elementos que se pueden destruir y que a veces pueden ser contraproducentes para nuestro objetivo, pues en ocasiones los restos de dichos elementos cuando saltan por los aires no nos permiten ver nada. En general los escenarios están muy bien recreados, pero provocan cierta sensación de vacío. Eso sí, lo cierto es que a la hora de pelear uno está más pendiente de cómo se suceden los acontecimientos que en escudriñar el entorno, por lo que a la larga nos acostumbramos a ellos e incluso se vislumbran detalles que en un primer momento pasan desapercibidos.

Por otro lado, al finalizar cada combate se nos recompensa tanto con dinero y con experiencia. La experiencia ayuda a que nuestra tripulación suba de nivel y sea más fuerte, mientras que el dinero se puede utilizar para comprar a nuevos compañeros y apoyos. Algunos se van consiguiendo a lo largo de la partida, aunque para poder tener a otros toca desembolsar una buena suma de Belis. Para los más exigentes esto puede verse como algo negativo, pues con sólo ahorrar un poco se pueden conseguir prácticamente a todos los héroes, aunque para otros es otra manera de lograr una tripulación perfecta. 

Una vida pirata dividida en varios modos

Guerra Suprema no es la única modalidad que incluye One Piece: Burning Blood. Aparte de la clásica Batalla Libre en la que podemos jugar solos contra la CPU o contra un amigo y el Modo Entrenamiento, tenemos varias opciones que aumentan bastante la vida del juego. Estas se pueden dividir entre online y offline.

El Modo Online se encuentra dividido en varias secciones: Partida de Rango y Partida de Jugador. Mientras que la segunda nos transporta a salas en las que escoger contrincante y pelear sin más (podemos crear nosotros dicha sala también), el resultado de la Partida de Rango afecta a nuestro estatus dentro del mundo pirata, por lo que nos obliga a vencer para no formar parte de una tripulación de perdedores de agua dulce.

La Batalla de Banderas Pirata es una nueva modalidad muy divertida que nos obliga a no bajar la guardia ni un instante. Como parte de una gran fuerza pirata (que debemos escoger nada más entrar) toca participar en grandes batallas para invadir y posteriormente controlar bases enemigas y ser los mejores del mundo. Gracias a la brújula magnética podemos movernos por la gran cantidad de islas del mapa. Entretenido como pocos, Batalla de Banderas Pirata es todo un acierto para los que aspiran a alcanzar el One Piece junto a sus piratas preferidos.

Volviendo al modo offline, Duelo de Se Busca es una de esas secciones que cuando empiezas a jugarla ya no puedes terminar hasta que acabas con todo. Por medio de carteles de Se Busca vamos aceptando misiones especiales que se dividen en varios grupos y que logran ponernos en más de un aprieto. Dichos carteles pueden ser de carácter ilimitado o limitado, es decir, que sólo están disponibles durante un corto periodo de tiempo. Grandes recompensas y personajes de apoyo se van desbloqueando cada vez que superamos con éxito las pruebas. 


Apartado gráfico y sonoro a prueba de anime

Gráficamente, One Piece: Burning Blood es un espectáculo visual en más de un sentido. Las cuidadas y espectaculares secuencias CGI se intercalan con un estilo en los combates realmente sorprendente y muy fiel a la obra original de Eiichiro Oda. Como hemos mencionado antes, todo se mueve de manera tan fluida y vistosa que incluso mejora con creces lo visto en la serie de animación (a excepción de la censura). No falta ningún detalle, como el desgaste (o rotura) de la ropa de aquellos que están peleando o lo que sucede cuando uno u otro héroe se encuentra en escena (desde aquí os invitamos a pelear con Sanji teniendo de enemiga alguna mujer).

Desgraciadamente, y relacionado con esto, no nos podemos olvidar de lo que hemos comentado sobre la utilización de imágenes de la serie de televisión para narrar algunos puntos de la historia y el hecho de que los escenarios pecan de ser bastante vacíos y planos.

En lo que respecta a la banda sonora, el juego cuenta con temas dinámicos y de estilo muy rockero que invitan a la acción desde un primer momento, aunque en las escenas más dramáticas todo cambia de una manera radical, aunque no chirría ni queda mal, todo lo contrario. Aparte, y para alegría de los seguidores más acérrimos de las aventuras de Luffy y sus compañeros, se ha incluido el doblaje original en japonés, lo que le da ese toque anime que tanto gusta (por supuesto, y como podéis ver en las imágenes que ilustran este análisis, los textos están en completo castellano).

One Piece: Burning Blood se pone a la venta en PlayStation 4, PlayStation Vita y Xbox One este viernes 3 de junio (dentro de unos días llegará a PC) con el objetivo de hacer temblar los cimientos de los títulos de lucha protagonizados por series de corte japonés. Razones no le faltan para ello, pues además de poseer una estética muy cuidada y pulida, la rapidez de los combates y su toque estratégico hacen de este un buen juego dirigido especialmente a los aguerridos fans de Sombrero de Paja y sus nakamas.

Valoración

Burning Blood combina lo mejor de One Piece con un desarrollo repleto de acción en el que se precisa realizar estrategias para ganar.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

El estilo gráfico y su fluidez, así como los diferentes modos (Online, Se Busca, etc.).

Lo peor

Plantel de personajes que puede pecar de incompleto. Escenarios vacíos.

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